viernes, 28 de abril de 2017

El Apoyo a Ucrania por parte del Tercer Reich


¿Leyendo sobre los nacionalsocialistas alemanes y Europa del Este? Quizás te interese: El mito del ''anti-eslavismo'' de Hitler creado por la propaganda soviética

Extraído de ''Guerra y Libertad. Historia de la 14.ª División de Granaderos SS del Ejercito Nacional Ucranio (1943 - 1945)'' de Jorge Tys-Krojmaluk (el libro fue escrito con ayuda de los veteranos de las SS ucranianas residentes en Argentina). 

Esto no es más que un resumen del libro, todo lo demás era historia sobre batallas. Porque a lo que vamos es que existió cooperación entre los alemanes y ucranianos (no olvidemos que también se ganaron el apoyo de los bálticos, toda una venganza contra el imperialismo moscovita). Además que disiento con el autor, donde se habla de un supuesto supremacismo germano, cuando sabemos bien que en realidad el Tercer Reich iba en liberación de los pueblos europeos frente a la amenaza bolchevique. 

¡El ejército alemán asegurará su trabajo pacífico para un
futuro mejor y más brillante! ¡Tenemos que trabajar, ucranianos!
Un supremacismo germano nunca
hubiese tolerado tal manifestación
de lo eslavico-ucraniano (véase la
simbología del Tryzub ucranio).





























PREFACIO DEL TENIENTE GENERAL D. PABLO SHANDRUK 
(ex Comandante en Jefe del Ejército Nacional Ucranio)

''Ideal y anhelo de toda nación es poseer su propio estado, ya que éste constituye el mayor tesoro de cada pueblo y de cada ciudadano. De esta manera, su obligación primordial es luchar y defender este tesoro.

La Nación Ucrania lucha desde hace siglos contra los numerosos enemigos cercanos y lejanos. La bendecida tierra ucrania, con sus riquezas inmensas siempre ha atraído las ansias de sus vecinos pues en ella veían la seguridad de la satisfacción de sus necesidades materiales gracias al aprovechamiento de las fuerzas de trabajo del pueblo ucranio.

El destacado estadista y estratega ucranio del siglo XVII, Hermán Bohdan Jmelnytzky aseguró el futuro de la nación mediante el sangriento camino de las guerras libertadoras iniciadas por sus antecesores. Pero agotada por las graves luchas, la nación  ucrania no pudo conservar su territorio ante las fuerzas enemigas que la agobiaban. Por ello, el Hetmán buscó una alianza militar con Moscú (Tratado de Perciaslav, 1634). Esta alianza era conveniente para ambos contractantes ya que si Ucrania se veía respaldada por la potencia de Moscovia, ésta a su vez veía ase­guradas sus fronteras meridionales y occidentales contra las as­piraciones de otros imperialismos de la época que pugnaban por expandirse hacia los territorios moscovitas. Desde este punto de vista resulta claro ver que el tratado de Pereiaslav brindó a Moscú la oportunidad para desarrollar las bases de su propia expansión imperialista, la cual contemplaba en primer término la conquista de su aliada Ucrania. De esta manera, gradualmente fue haciendo sentir su poder avasallador hasta que terminó por incorporar a Ucrania como la “hermana más joven” de su na­ciente imperio.

A pesar de ello el pueblo ucranio nunca renunció a sus de­rechos políticos y estatales; nunca quiso ser el objeto de la polí­tica imperial rusa. Las guerras de los hetmanes de los siglos xvii y xviii, así como todos los levantamientos y la lucha intelectual de los siglos xix y principios del XX, constituyen las mejores pruebas de ese irrevocable sentimiento.

Con la revolución de 1917 se presentó una nueva posibilidad para el renacimiento nacional ucranio. Se formó un gobierno que proclamó la separación de Moscú (10 de junio de 1917) y más tarde la total independencia nacional (22 de enero de 1918), acto de soberanía que atrajo sobre sí a las fuerzas del nuevo imperialismo moscovita rojo.


Durante cuatro largos años luchó el pueblo ucranio contra los bolcheviques con fuerzas que se habían debilitado mucho en los años de la primera guerra mundial debido a la impericia de la conducción militar zarista.


En su lucha contra el comunismo ruso los ucranios no tenían ni recibieron ninguna ayuda de las grandes potencias que, según decían, luchaban por la libertad de los pueblos. Por el contra­rio, el Occidente olvidó su tesis de libertad y ayudó precisamente al nuevo imperio ruso. Como era de esperar, abandonada por todos, Ucrania pereció en la desigual lucha.


Después de la guerra, el ocupante rojo trató de liquidar implacablemente todos los movimientos del espíritu nacional e inde­pendiente ucranio, utilizando todos los sistemas imaginables para ello: genocidios, el hambre artificial de 1931-33 y la compulsiva evacuación en masa del pueblo ucranio hacia los lejanos terri­torios asiáticos de Siberia. Mediante un sangriento terrorismo
Moscú pretendió quebrar todas las formas de la resistencia ucra­nia, inclusive la resistencia silenciosa.


Al producirse la segunda guerra mundial Ucrania fue ocu­pada por los alemanes, los cuales fueron vistos por los ucranios y otros pueblos subyugados como sus libertadores. Pero Alemania evidenció ser un enemigo no menos peligroso que los rusos. Fue entonces que contra ambos enemigos, rusos y alemanes, se levantó la nación ucrania creando el UPA (Ejército Guerrillero Ucranio), organización que se dedicó a defender al infeliz pue­blo, nuevamente explotado, expoliado y trasladado en masa hacia otras regiones, para realizar trabajos forzados. 


Asimismo, al igual que los rusos, los alemanes incorporaron en las filas de sus fuer­zas armadas alrededor de 220.000 jóvenes ucranios, haciéndolo en unidades mixtas y sin ningún objetivo nacional.

En vista de la segura pérdida de la guerra y por motivos políticos y tácticos, los alemanes empezaron a formar tropas ex­tranjeras con el objetivo de “luchar voluntariamente contra el enemigo común”. Entonces, se estudió con los alemanes la pro­posición de formar una legión ucrania.


Después de la consulta de los dirigentes políticos con el comando de las fuerzas clandestinas, los ucranios declararon su conformidad para la formación de una división ucrania bajo cla­ras condiciones militares y nacionales. Era claro que los diri­gentes ucranios querían formar una unidad operativa táctica como núcleo del futuro ejército nacional, que pudiera luchar por la inde­pendencia de Ucrania contra el debilitado enemigo ruso. La pobla­ción de las provincias ucranias no ocupadas aún por los bolche­viques aceptó con inusitado entusiasmo la decisión de sus diri­gentes. De tal manera, para 20.000 vacantes se presentaron más de 100.000 voluntarios, pero los alemanes no supieron, o no qui­sieron, aprovechar estas posibilidades. Además, sólo a medias aceptaron las proposiciones ucranias, e implantaron en la Divi­sión un sistema de disciplina basada en el terror, imponiendo la pena de muerte por pequeñas informalidades. Prohibieron las manifestaciones nacionales, llegando hasta prohibir que se ento­naran cantos patrióticos y populares nacionales.


Los dirigentes políticos y militares ucranios me encargaron en las últimas semanas de la guerra el Comando en Jefe y la formación del Ejército Nacional Ucranio (ENU), al que se in­corporó la 1. División Ucrania (D.U.1). Esto constituyó un gran honor hacia mi persona, por hacerme responsable de la crea­ción del ENU y proclamar la verdadera intención del Ejército Nacional, que fue integrado por la D.U.1 y otras unidades ucra­nias que formaban parte de las fuerzas alemanas y pudieron ser localizadas y reagrupadas.



Sin embargo, debido a la rapidez con que se desarrollaron los acontecimientos en los ú
ltimos meses de la guerra, mi obli­gación mayor fue la de salvar a los soldados de ser entregados a los bolcheviques, peligro real en vista de la capitulación total de Alemania. En este esfuerzo, justo es reconocerlo, desarrolló un importantísimo papel la Santa Sede, por intermedio de nuestro representante en el Vaticano, monseñor Ivan Buchko.


En su destacada y magnífica obra “Guerra y Libertad”, el mayor-ingeniero Jorge Tys-Krojmaluk presenta un panorama cla­ro y preciso de los entretelones políticos y militares previos a la formación de la D.U.1, así como de los principales hechos de armas de la misma.


Estas son páginas de palpitantes sucesos vividos por la juventud ucrania que, bajo uniformes militares extranjeros debió ocultar su alma y su corazón para así mejor servir a la gran misión de liberar a su querida patria. Al mismo tiempo, cons­tituyen páginas de enseñanzas para el mundo libre ya que evi­dencian claramente los errores políticos y militares en que incurrieron los alemanes al no seguir una clara política libertadora con los pueblos subyugados por Moscú; aspecto que cobrará inu­sitada actualidad cuando en una eventual y futura contienda mun­dial se trate, una vez más, el espinoso problema de la liberación de los pueblos y naciones cautivos del imperialismo ruso comunista.'' - Trenton (New Jersey), enero de 1961. Pablo Shandruk. Teniente General




PRÓLOGO DEL AUTOR


El tema de esta obra constituye un fragmento de la lucha librada por el pueblo de Ucrania para obtener su liberación de Rusia durante la II Guerra Mundial. Un fragmento del que discretamente no se habla y que por ello mismo es poco conocido en los medios civiles y militares de Occidente.


La lucha de Ucrania contra Rusia, ya sea la zarista o la comunista, dura ya 300 años. La meta de Rusia siempre fue la de hacer desaparecer a la Nación Ucrania e incorporarla a su organismo imperialista. El camino seguido es conocido: rusificación, falsificación de los hechos históricos, destrucción de los dirigentes, y obras culturas nacionales, perversión de la juventud, genocidios, trasplante de la población y campos de trabajo forzados en los terrenos glaciales de Siberia.

Los ucranios se defendieron siempre, y a veces lograron éxitos. 

En tiempos de paz lucharon contra los esfuerzos rusos que trataban de rebajar a la Nación Ucrania al mero nivel de un pueblo étnico de una provincia administrativa del Imperio Ruso. Durante las guerras luchó con las armas en la mano contra el gobierno de Moscú. Así, en tiempos de la Revolución Rusa de 1919, Ucrania se independizó de Rusia y formó un Estado libre y soberano, pero fue invadida por los Soviets y durante 4 años mantuvo una cruenta guerra contra el comunismo ruso: y si finalmente fue derrotada, ello se debe a la abrumadora mayoría soviética y a la ausencia total de parte de los países occidentales. En la II Guerra Mundial también lucharon para restaurar su libertad, siendo sus guerreros más conocidos los del U.P.A. (Ejército Guerrillero Ucranio) y los integrantes de la 1. División Ucrania. Durante esta guerra la situación se presentó muy trágica para la libertad ucraniana ya que el pueblo y la causa ucranios no tenían prácticamente ningún aliado o simpatizante: los aliados occidentales, a causa de su alianza con la URSS, con la cual no querían enemistarse mientras  duraran las hostilidades: los alemanes, a causa de su política de rapiña y opresión de los pueblos ocupados; las naciones vecinas (Polonia, Rumania y Checoslovaquia y Hungría) por ser países que hasta  1939 ocupaban partes del territorio étnico ucranio y no querían perderlos al reconocer la existencia de una Ucrania libre y soberana que abarcase dichos territorios.


La lucha contra el imperialismo ruso no ha terminado y ninguno de los dos bandos ha triunfado, pues si bien los rusos ocupan el territorio nacional ucranio, no han logrado en cambio hacer desaparecer las ansias de libertad de su pueblo, el que mantiene una ordenada resistencia pasiva para el odiado ocupante. La lucha no ha terminado y aún queda un largo, áspero y sangriento camino por recorrer.

Ya es tiempo de romper la cortina de silencio, falsificaciones y mentiras tendidas sobre la segunda guerra mundial y los esfuerzos ucranios por recuperar su libertad, y es con ese objetivo que se ha escrito ese libro.

Antes de desarrollar nuestros tópicos, quiero agradecer a los miembros de la Fraternidad de la División Ucrania en la Argentina, Estados Unidos y el Canadá, a los integrantes del Instituto Informativo Editorial Ucranio de Buenos Aires que hicieron posible la aparición de esta obra, y muy especialmente quiero dejar sentado mi agradecimiento a los señores D. Enrique Martínez Codó y D. Irineo Lypynsky, a cuyos muchos esfuerzos y desvelos se debe la versión castellana del presente libro.

Buenos Aires, diciembre de 1960



INTRODUCCIÓN



No cabe ya ninguna duda que nuestra generación se encuentra frente al gran intento del imperialismo ruso de extender sus dominios hacia todos los confines de nuestro planeta.



Sin embargo, el mundo libre parece que no ha tomado conciencia aún del peligro que sobre él se cierne. La táctica de la respuesta, la de la oposición, es defensiva y por lo tanto está subordinada al que tiene la iniciativa; es decir, el comunismo, que ha agregado a su nombre el término “internacional”, lo que induce a hacer olvidar que esa doctrina pragmática y materialista no constituye más que una máscara que oculta al viejo impe­rialismo moscovita.



En efecto, antiguamente la máscara utilizada fue la religión (desde el siglo XVI), la liberación del Imperio Turco (siglo XIX), el paneslavismo (segunda mitad del siglo XIX), el comunismo (primera mitad del siglo XX) y, en la actualidad, la “liberación del imperio capitalista yanki” y la “coexistencia pacífica”.


Contra este imperialismo solapado, el mundo libre actúa sólo defensivamente en una acción que no se basa en ninguna idea política positiva. Sólo se trata de un “anti” comunismo sin nin­gún “pro” consistente.

Esta actitud incomprensible de algunos dirigentes políticos occidentales conspicuos, se extiende a una incomprensión sobre la gran potencia moral y material de los pueblos esclavizados y sus aspiraciones de reconquistar su libertad.

Se han expresado, ciertamente, algunas advertencias verba­les en repudio por la dominación comunista, pero la mayoría de las mismas están limitadas a los pueblos que cayeron en la ór­bita del yugo moscovita a partir de 1945, sin mencionar o de­nunciar al imperialismo que se extendiera al día siguiente mismo del golpe de estado comunista de 1917. Esta debilidad es con­sentida por algunos importantes círculos de Occidente con el objeto de no irritar a los dirigentes de Moscú y evitar las fric­ciones que —según dicen— puede conducir al desencadenamiento de la tercera guerra mundial; guerra que, según los entendidos, hace rato que ha estallado bajo una nueva denominación: Guerra Revolucionaria.

En esta publicación se desarrolla un fragmento pequeño y poco conocido de la lucha librada durante la Segunda Guerra Mundial por una de esas naciones subyugadas hace cuarenta años, pero que aún mantiene encendida la llama ardiente de la libertad; la lucha de la Nación Ucrania contra Rusia y su fa­chada comunista, siendo de notar que este pueblo no sólo es “anti”, sino que también posee un poderoso “pro”: la indepen­dencia nacional de su Patria.

Otro punto que se desea subrayar es el ambiente político en que se desarrolló la formación de la 1. División Ucrania (D.U.1) y las diferencias existentes en el plano político e ideológico en­tre los alemanes y los ucranios, así como los errores de ese período sombrío de la historia de la humanidad, para que sirvan de enseñanza y experiencia a todos los dirigentes políticos y militares que piensan solucionar los problemas de Europa Oriental, sin tener en cuenta los deseos y anhelos de las naciones comprendi­das en esa región, tan importante y vital para la existencia del imperialismo ruso.

En este punto hay que destacar la enorme importancia geo­política de Ucrania, así como su potencia espiritual y material, factores estos últimos que constituyen una seria amenaza para el imperialismo ruso. De ninguna manera la Unión Soviética es­tará conforme en acceder a los deseos de libertad del pueblo ucranio, ya que la pérdida de la economía de Ucrania, que teó­ricamente figura como un país libre (recordar que está oficial­mente representado y reconocido en la Organización de las Na­ciones Unidas) le ocasionaría un estrepitoso derrumbe económico.



La lucha de Ucrania por recuperar su libertad e indepen­dencia es poco conocida en los países occidentales, especialmente sus hechos militares.



Esta historia de la D.U.1 constituye solamente una parte de los esfuerzos del pueblo ucranio, que volverán a repetirse con toda seguridad en el próximo enfrentamiento mundial; y con cuya realidad deberán contar los dirigentes del mundo libre.



Para evitar los errores pasados y aunar esfuerzos para el porvenir es que se ha escrito esta historia.


Los guerreros de Hitler, son amigos del pueblo.


ANTECEDENTES, ARGUMENTOS Y ORGANIZACIÓN



 1. Antecedentes.


Durante todo el tiempo de la segunda guerra mundial y antes de ella, existía en los territorios de Ucrania Occidental, ocupada por los polacos, una tendencia nacional de crear sus propias fuerzas armadas, o mejor dicho, reorganizar el Ejército Nacional Ucranio, que había dejado de existir como consecuencia de la adversa guerra de 1918-22.

Así durante el invierno de 1938-1939, luego del desmembramiento de Checoslovaquia, en los territorios de la Ucrania Cárpata, entregados a Hungría por descisión del pacto Ribbentrop Ciano del 2 de noviembre de 1938, se formó un pequeño ejército ucranio bajo el nombre de ''Sich Cárpata'', con el objeto de rechazar a las bandas armadas húngaras y polacas que se infiltraban a través de fronteras, aterrorizando a las poblaciones aisladas e indefensas. En marzo de 1939, los efectivos del ''Sich Cárpata'' lucharon contra las tropas húngaras que con el beneplácito de Alemania e Italia invadieron el territorio ucranio carpático para someterlo al control húngaro. La resistencia fue gallarda, pero debió sucumpir ante el peso de las bien equipadas divisiones húngaras.

Otras formaciones militares ucranias fueron organizadas dentro del marco de las fuerza armadas alemanas, pero como la organización de éstas seguía los altibajos de la situación política internacional alemana, la existencia de aquellas estuvo siempre condicionada a las variedades de dicha política. En esta situación se encontró la ''Legión Ucrania'', formación creada bajo la dirección del coronel Román Sushko poco antes de la guerra cae Polonia, en 1939, en acuerdo con el O.K.W. (Comando en Jefe de las Fuerzas Armadas Alemanas), con el objeto de participar en las operaciones militares a desarrollarse en aquella época a Polonia.



Sin embargo, el intervenir en dicha guerra la Unión Soviética, estos territorios fueron ocupados por el Ejército Rojo, lo que sumado a las aparentes buenas relaciones iniciadas por el acuerdo Ruso-Germano del 28 de septiembre de 1939, que consagró la partición de Polonia entre Alemania y la URSS, se hizo innecesaria la presencia de la ''Legión Ucrania'' en las filas alemanas la cual fue disuelta.

La parte de Polonia que quedó en poder de Alemania fue organizada y puesta bajo un Gobierno denominado ''General Gouvernement'' (Gobierno General). En dicho territorio se organizaron formaciones semi y para militares, formadas por los ucranios; la policía auxiliar de ciertas pates de la Gobernación General, las unidades de ''Werkschutz'' y otras del ''Servicio de Construcciones'', en las cuales ingresaron en oficiales y cuadros del antiguo ejército Ucranio (U.N.R. y U.H.A.) y de la ''Legión'' del Coronel Sushko.

Otras formaciones, ya con franco carácter militar, fueron los dos batallones de voluntarios ucranios, cuya organización volvió a tolerar el O.K.W. en vísperas de la invasión a la URSS. Estas unidades en colaboración con el O.K.W., tomaron activa parte en las primeras semanas de la guerra Ruso-Germana, especialmente en el batallón ''Nachtigall'', primera unidad en entrar en Lviw el 1 de julio de 1941, para apoyar la restauración de la independencia ucrania proclamada el día anterior por el gobierno provisional, formado al derrocar a las autoridades soviéticas de la ciudad. Sin embargo, al no reconocer el gobierno alemán  las aspiraciones del pueblo ucranio, se hizo insostenible la presencia de los batallones ucranios entre las unidades alemanas, por lo cual fueron disueltos. 

A los pocos días de haber comenzado la campaña rusa, el autor de estas líneas se dirigió (el 7 de julio de 1941) al Gobernador General de Polonia, Hans Frank, para que permitiera la formación de unidades militares ucranias con los residentes ucranios en la Gobernación General, las cuales deberían agregarse más tarde a las Fuerzas Armadas Ucranias que debían crearse en Ucrania. 

Por otra parte, era de opinión que si se presentaran dificultades en la creación de un gran ejército ucranio, se permitiera en cambio la formación de pequeñas unidades que serían incorporadas en las fuerzas alemanas.

Después de la integración del territorio de Galitzia (Ucrania Occidental) en el Gobierno General de Polonia, los representantes del Consejo Nacional Ucranio presentaron en Lviw, en agosto de 1941, un memorial al Gobernador General, ese al cual se referían particularmente a la formación de cuerpos militares bajo la conducción mixta germano-ucrania.

Ninguna de estas dos peticiones tuvo respuesta, debido a ejercer la magnitud de las victorias que iban obteniendo las fuerzas alemanas hizo pasar a segundo término el problema nacional ucranio. Sin embargo, en la época de la ocupación alemana de Ucrania aumentó notablemente la participación de los ucranios en las unidades militares alemanas.

En efecto, en el territorio ucranio de la Gobernación General de Polonia aumentó el número de la policía auxiliar, así como la incorporación de ucranios en el ''Werkschutz'' y otras formaciones de trabajos auxiliares sin ningún entendimiento con las organizaciones nacionales ucranias. Por otra parte, muchos ucranios eran reclutados en unidades de las ''Waffen SS'' sin el conocimiento del mismo Gobernador General (especialmente en el distrito de Kolomya); mientras que otros eran incorporados en unidades del ejército alemán en las zonas centrales del frente oriental, y en mayor proporción en las zonas de Ucrania Oriental.

Todas estas formaciones no tenían mayor significación para la causa ucrania, tanto en el plano militar como político, debido a que si bien eras numerosas, eran pequeñas, estaban dispersas por todo el frente y no tenían oficiales ucranios que pudieran dirigir o influir políticamente en la tropa. Esta situación concordó con los comienzos del ''Ejército Guerrillero Ucranio'' (U.P.A.), que empezó a organizarse a fines de 1942. 

Este absurdo comportamiento alemán puede ser comprendido sí se tiene en cuenta que en aquel entonces no existía ninguna necesidad o problema para los alemanes relacionado con Ucrania, a la que consideraban sólo como una fuente de riqueza y alimentos para ellos. Por otra parte, la creación de un ejército ucranio con sentido nacional, constituiría un acto político muy lejano de los intereses germanos.

Los acontecimientos de principios de 1943 permitieron hacer renacer las esperanzas de la cuestión de la organización de un ejército ucranio poderoso. La catástrofe de las fuerzas alemanas en Stalingrado y su consecuente retirada, así como el desembarco de los Aliados Occidentales en África y la derrota de El Alamein dieron las bases necesarias para creer en el cambio de la política seguida hasta la fecha.

Otra de las causas que hicieron rever dicha política pudo haber sido la declaración de Hitler de febrero de 1942, en la que, diera que tenía esperanzas de que otras naciones amenazadas por el peligro bolchevique se unieran en un frente anticomunista: así como la creaciónde numerosas unidades extranjeras (dinamarquenses, noruegas, holandesas, lituanas y letonas) dentro del marco de las ''Waffen SS''. La valoración realista de las relaciones ucranio-germanas condujo a resolver la creación de unidades militares ucranias, especialmente en los territorios del Gobierno General, donde la situación era mucho más tranquila que en el resto de Ucrania.

En este punto es necesario explicar los motivos en que se basó el interés de los dirigentes ucranios, para aceptar la formación de la D.U.1. dentro del marco de las fuerzas alemanas (''Waffen SS''), y qué fines persiguieron los alemanes al crear esa unidad operativa, así como hacer notar las diferencias existentes entre ambos puntos de vista.



Desfile germano-ucraniano en Ivano-Frankivsk el 26 de julio de 1941 durante la Operación Barbarroja.




Sobre este tema, el autor de estas líneas (Prof. W. Kubyovich) solicitó a los ciudadanos de mayor jerarquía que le expresaran sus ideas, especialmente a los ex combatientes. También publicó sus tesis en la Conferencia de la Comisión Directiva del Comité Central Ucranio, los miembros de la Comisión Militar, con ex combatientes y los presidentes de los Comités Regionales que se realizó el 18 de abril de 1943 en Lviw; la cual fue repetida en múltiples oportunidades en todo el país, así como en Neuhammer (Alemania) con motivo de su visita a la D.U.1 en mayo de 1944.

Los siguientes puntos de vista fueron los expuestos en esa conferencia (solo se dan a conocer la tesis generales de aquella exposición secreta): ''Vivimos en la guerra más cruel, en la cual no existe misericordia, y en la que únicamente se respeta la fuerza, la fuerza física. Nuestra moral es muy profunda, pero nos hace falta fuerza física, y por esta razón somos objeto de los acontecimientos actuales. Para mejorar nuestra posición tenemos que organizar una fuerza militar propia. Nuestras fuerzas armadas, ése es nuestro deseo, porque teniéndolas nos convertiremos en beligerantes y conseguiremos en la lucha el mérito más fuerte. Hemos derramado nuestra sangre. Con tal motivo en la política nos convertimos en sujeto''.

''Varias unidades militares que se están formando especialmente en el Este de nuestra patria están formadas por ucranios, pero no son ucranias; no las une nada con la vida organizada ucrania, ni las protege el factor político nacional, porque en ningún caso existió alguna declaración clara de parte de los alemanes. La sangre derramada por ucranios (por ejemplo la derramada en Stalingrado) no ejerce ninguna influencia de las relaciones ucranio-germanas y nuestro papel en el mundo. De las dos formas clásicas de organizar un ejército - un ejército e guerrilleros o un ejército regular - nosotros apoyamos la segunda''.

''Recién ahora existe la posibilidad de realizar parcialmente nuestros deseos. ¿Por qué recién ahora? Porque los alemanes no permitirían la entrada de los ucranios en el escenario de la política. Hay dos sistemas alemanes para tratar a los ucranios: el de Erich Koch, completamente negativo y el de la organización de la D.U.1. que se basa en un compromiso ente las ideas del ''Reich'' y las necesidades de otras naciones. Los dos sistemas se contradicen. En el caso de la D.U.1. triunfó la idea de la colaboración. Este es el primer caso concreto de mejoramiento en las relaciones ucranio-germanas, constituyendo una política que puede esrvir de base para las futuras acciones a desarrollar en el Este Europeo, si pasa airosa la prueba de madurez de tan exigente examen.

''Este honesto comienzo no satisface a nuestros deseos, pero esta es cosa de nuestro sentimiento. El juicio sereno y el realismo político y vital, sostenido por la experiencia de tres años nos hace ver la realidad, tal como es, desprovista de los tonos brillantes u oscuros de nuestra imaginación''.

''Estamos por la formación de la División porque así lo exige el interés ucranio. Nuestros beneficios son los siguientes:

''Estamos incluidos en la lucha contra el bolcheviquismo, no en forma simbólica''.

''Salimos de esta manera, al escenario político europeo y mundial en forma honesta''.

''Físicamente nos salvaremos organizando la base de nuestras fuerzas armadas''.

''Ello puede servir como punto de partida para los futuros planes''.

''Únicamente en esta forma podremos formar, bajo el auspicio de oficiales ucranios, una escuela militar para la juventud ucrania. Esta escuela proporcionará las bases de disciplina, subordinación, sinceridad, honor, responsabilidad y otras virtudes militares. Nuestra lucha contra Moscú tomará asi la forma de una guerra abierta y formal. ¿Que sucedería si no aprovechamos esta oportunidad? Triunfaría la tesis Erich Koch y Globochnik.''

''Por estas razones iniciamos la organización de la División, conservando la conciencia limpia y sin oposición de alguna parte de la población. No hay lugar para la negación; se necesita una actitud firme y positiva. Existirán dificultades en la realización de esta idea, tanto de parte alemana como ucrania, pero las mismas serán superadas''.

¡Recuerda esto! El guerrero alemán murió por Ucrania.



Agreguemos ahora que al comenzar la organización de la División era evidente la derrota de Alemania, pero la misma no significaba la victoria de los bolcheviques. Existía la esperanza de que en el Este Europeo se produjese un levantamiento general contra la opresion soviética; así como que se realizara un desembarque aliado en la zona delos Balcanes, en cuyo caso la División podría representar un papel primordial en la organización de las fuerzas armadas ucranias. Existió tambié la esperanza de que la formación de la División pudiera influir en la política alemana en las regiones ucranias orientales, donde se debería predicar también la ''política de Wachter'', la cual permitiría formas las fuerzas armadas ucranias.

Las ideas alemanas, especialmente las de Wachter, eran un poco distintas, ya que la colaboración ucranio germana por ellos propugnada, sólo buscaba incorporar las fuerzas ucranias en el potencias bélico alemán, reservándose los alemanes el dominio de todo el Este Europeo. Nunca existió una completa confianza entre ambas partes, las que veían los acontecimientos desde ángulos distintos. Wächter decía: ''Ustedes tienen una oportunidad; demuestren lo que son capaces y después recibirán su correspondiente lugar en Europa''.

Las opiniones ucranias eran las siguientes: ''Formen la base política correspondiente, dénnos ese lugar en Europa y nosotros los seguiremos''.

Con respecto a la organización de la División, el autor de estas líneas tenía en vista unos puntos concretos, los cuales fueron expuestos en varias oportunidades: al organizarse la División, autómaticamente disminuiría la presión del régimen del Gobierno General y se podrían fortalecer las posiciones ucranias al tomar nuevos puestos en la administración del país, conquistando nuevas posiciones en el campo económico y cultural. Por eso, tanto antes de la formación de la División, como después (el 28 de abril de 1943) el Comité Central Ucranio exigía los alemanes lo siguiente: 

Amnistía general para todos los presos políticos, especialmente para los miembros de la O.U.N. de Estepan Bandera.

Devolución de los bienes del Estado y de los particulares confiscados.

Independización de la policía ucrania.

Devolución de la prensa en los territorios de Galitzia.

Reorganización del llamado ''Servicio de Construcciones''.

En el aspecto militar: derecho de reclutar la División en todo el territorio del Gobierno General, y entre los deportados que estaban trabajando en Alemania, y eliminación gradual de las formaciones semi  y paramilitares ucranias de las fuerzas armadas alemanes, por lo menos de aquellos elementos oriundos de los territorios alemanes comprendidos dentro del Gobierno General, y su incorporación dentro de las tropas de la División y demás fuerzas armadas ucranias.

En las tratativas con el Gobernador General Wächter se puso en evidencia que sus facultades eran reducidas y que no podría obtenerse mucho del mismo.

No obstante como queda dicho, de él se consiguió el apoyo necesario de parte del ''Obergruppenführer'' Berger, segundo de Himmler, para formar la División, venciendo así a los opositores tales como el ''Reichkommissar'' Erich Koch y otros altos jefes de la Gestapo, los que veían en el problema nacional ucranio sólo un factor negativo, de la misma manera que lo veían otros jefes del ''Abwehr'' (servicio de inteligencia y contra-espionaje alemán), para los cuales la División no podía tener el carácter nacional ucranio, sino el mero regional de Galitzia (Halychyna, en ucranio). Wächter  no pudo asegurar ninguna garantía a los ucranios y tampoco las pudo de conseguir de Berlín. En este sentido, ¿qué valor podrían tener las garantías políticas si el Gobierno Alemán las consideraba como meros pedazos de papel? Por esa razón, el trato con Wächter era reducido, teniéndose en cuenta que los alemanes no podían formar la División sin consultar y deliberar previamente a los ucranios. 

En las conversaciones con Wächter se fijaron los siguientes puntos:

La formación de la unidad tenía que ser del tipo de una División de infantería con carácter regional, bautizándose la misma con el nombre de ''División Galitzia''.

El uniforme y las insignias del tipo empleado en las ''Waffen-SS'' de las cuales dependían de su comando, como todas las otras formaciones extranjeras que luchaban en las filas alemanas.

El reclutamiento sería voluntario.

La asistencia religiosa estaría a cargo de sacerdotes ucranios.

La representación  de la División ante las autoridades alemanas y ucranias estaría a cargo del Comité Central Ucranio.

Junto con la proclamación de la organización de la División ante las autoridades alemanas y ucranias estaría a cargo del Comité Central Ucranio.

Junto con la proclamación de la organización de la División por los alemanes, tenía que aparecer también un  llamado a los ucranios para que se presentaran a los cuarteles de aquella.

El reclutamiento y la protección de las familias de los soldados incorporados estaría a cargo de una comisión militar cuyos miembros fueron nombrados por el Gobernador Wächter a proposición del autor de estas líneas. Teniendo en cuenta la importancia del acontecimiento, la Comisión Militar fue encabezada por el suscripto. El cuerpo de oficiales tenía que ser mixto, ucranio-germano. Asimismo, era necesario que se concediera una amnistía política por lo menos parcial.

Terminadas las conversaciones con Wächter y Braun, comenzaron las tratativas con los reprsentantes ucranios, especialmente con los ex combatientes y miembros del Comité Central Ucranio. Pero la primera conversación que el suscripto sostuvo con el venerado Metropolita (arzobispo) Monseñor Andrés Sheprysky, del cual oyó las mismas palabras dichas en el año 1941: ''No hay precio a pagar por la creación del Ejército Ucranio''. No mantuvo conversaciones directas con los partidos políticos nacionales, pero sí en forma indirecta, ya que las personas que componían la Comisión Militar pertenecían a varias agrupaciones políticas, las cuales antes de aceptar los nombramientos y designaciones consultaban con sus dirigentes.

Folleto en ucraniano sobre el establecimiento de la división de voluntarios "Galitzia" Waffen-SS en Lemberg. Abril de 1943. En el marco en la parte superior hay una cita de Bogdan Khmelnitsky, dice: "Los mártires te llaman desde sus tumbas, exigiendo venganza por su sangre y llamándote a protegerte a ti ya tu Patria". " El siguiente encabezamiento dice: "Los ucranianos de Galitzia lucharán contra el bolchevismo. Creación de división galitzia de infantería ".


2- Argumentos 

Hay que comprender que los ucranianos eligieron lo menos peor ya que el triunfo de EE.UU. e Inglaterra los encontraría en la tumba como finalmente pasó; cuando los políticos occidentales y los gobiernos democráticos de Estados Unidos, Inglaterra y Francia cedieron a Rusia la mitad de Europa y Asia, permitiendo inusitadamente el crecimiento del campo ideológico comunista, poniendo en peligro su propio futuro. A nadie se le podría ocurrir que Occidente no conociera los métodos comunistas de expansión y los planes imperialistas de Moscú. Nadie podía creer que Occidente ignorara, o hubiera olvidado, los acontecimientos políticos sucedidos en Ucrania en 1918 y años subsiguientes, los cuales constituían el más aleccionador memento para el mundo libre. Se contaba con la seguridad de que la lógica de los hechos despertaría el instinto de conversación de los pueblos libres; pero no fue así.

La División podría brindar la posibilidad defender a la población ucrania de la acción de los guerrilleros, saboteadores y demás agentes comunistas.

Los ucranios provenientes de Galitzia (Halychyna) -Ucrania Occidental- tenían poderosas razones para estimular la creación de la D.U.1., basadas en su experiencias de 1919 cuando después de la caída de la Monarquía Austro-Húngara los polacos se apoderaron de Galitzia y la incorporaron a su país.

También estaba viviente el recuerdo de la breve guerra ucranio-polaco de 1918-19 en la cual los débiles ejércitos ucranios debieron retirarse ante el avance del ejército polaco, que incluía a las modernas divisiones organizadas y armadas en Francia al mando del General Haller. Por otra parte, el ejército ucranio debía hacer frente a la invasión bolchevique y aún a efectivos rusos imperiales que pretendían restaurar el antiguo poder zarista.

Todos esos factores hicieron posible en 1919 la pérdida de de Galitzia, y aquellos recuerdos estaban presentes en los hombres de 1943, que tenían conocimiento de que los polacos pensaban nuevamente, al fin de la guerra, apoderarse de Galitzia. Seguín los informes que obraban en su poder, toda acción estaba preparada por el A.K. (''Armia Kraiowa'': Ejército de la Patria, ejército clandestino polaco que luchaba contra los alemanes) y contaba con el visto bueno del gobierno polaco en el exilio en Londres.

Es cuerdo suponer que los aliados occidentales conocían estos proyectos y que teambién habían dado sus vistos buenos, aunque no su palabra formal, de apoyar por las armas sus ideas.

Los comandantes del A.K. había planeado que sus tropas debían luchar contra los ejércitos alemanes en retirada como contra los efectivos militares ucranios en Galitzia, e incluso tenían preparado un levantamiento general sin esperar el fin de la guerra (el levantamiento general de Varsovia, producido el 1 de agosto de 1944 es una muestra parcial de las intenciones del Comando del A.K.).

Para no repetir el fracaso de 1918 y estar preparados para hacer frente a una eventual acción de los polacos, los ucranios ya tenían a las fuerzas irregulares del U.P.A., pero como los polacos poseían al mismo tiempo poderosas fuerzas regulares operando en los ejércitos aliados (Ejércitos de los generales Anders y Berling), los ucranios pensaban que también ellos debían poseer un ejército regular eficaz y disciplinado para hacer frente a un posible ataque combinado del A.K. y de las tropas regulares polacas.

Sin embargo hay que insistir una vez más en que entre las condiciones impuestas a los  alemanes para formar la D.U.1. figuraban las cláusulas que determinaban que la División lucharía sólo en el frente Oriental contra el enemigo comunista (tropas regulares, guerrilleros y partisanos) estando excluida, luego, cualquier lucha contra otras unidades armadas no comunistas ya fueran estas polacas, checas, eslovacas, magyares, etc.

Estas acciones contra los patriotas de tales países, correspondían a la policía alemana, la Gestapo o el S.D., pero no a la División de tropas regulares de las Waffen SS-14 ''Halychyna'' (D.U.1).

Propaganda de la cooperación alemana y ucraniana, con el escudo de Galitzia a la derecha de todo.


3- La decisión

Decidida la creación de la D.U.1, de inmediato se plantearon entre los ucranios y alemanes una serie de condiciones que dieron origen a serias discusiones que solo fueron resueltas a medias.

Así los ucranios exigían de los alemanes:

La División debía tener el carácter de un ejército nacional ucranio, lo que significaba el uso del escudo y emblemas nacionales, el encuadramiento con oficiales ucranios, y el nombre y designación también ucranios.

La División colaboraría con la Wehrmacht y no con las unidades policiales o del otro tipo similar.

La División debería contar con capellanes ucranios.

Los ucranios que se encontraban en las unidades del Ejército Alemán, debían ser trasladados a la División.

Los presos políticos detenidos en los distintos campos de concentración y prisiones debían ser liberados.

La D.U.1 debía ser el comienzo del Ejército Ucranio.

Los familiares de los soldados debían recibir una ayuda material de acuerdo con las leyes alemanas y, en caso de peligro ante un súbito avance ruso, debían tener prioridad en la evacuación hacia el Oeste.

La D.U.1 debía ser empleada solamente en la lucha contra la URSS y formaciones de partisanos y guerrilleros comunistas y no contra los aliados Occidentales.

La División no estaría subordinada a la Wehrmacht, sino a las Waffen-SS, organización que no tenía nada que ver con la SS, y que fue especialmente creada para incorporar en sus filas a todos los voluntarios extranjeros que combatieron a favor de Alemania contra la URSS.

El cuadro de Oficiales Superiores sería alemán, debido a la escasez de altos oficiales ucranios. (Este argumento era falso; en realidad los alemanes no querían que los ucranios se interiorizan de los secretos del Alto Comando Germano).

El día 28 de Abril de 1943 las autoridades alemanas proclamaron la creación de la D.U.1, convocando para ello a deliberar al Consejo Militar Ucranio (''Wiiskova Uprava'') formada por altos oficiales, el cual adoptó el siguiente plan de acción:

Como la incorporación de la D.U.1 era de carácter voluntario, el Consejo Militar organizó una activa propaganda para el ingreso en la División y en las unidades de preparación militar para jóvenes que aún no tenían la edad reglamentaria.

- Rechazaba las solicitudes de los aspirantes, si así lo requerían las necesidades de las respectivas comunidades.
- Estaba encargado de la protección de las familias de lo soldados de la División.

-Dirigía los asuntos culturales de la tropa.

En junio de 1943 comenzaron las tareas deinscripción de voluntarios para la División, la cual fue designada por los alemanes como la 14 División de Granaderos SS ''Galitzia'' (14. Grenadier-Waffen S.S. División Galitzien).

En las primeras reuniones celebradas entre los ucranios para decidir el mando de la División, éstos decidieron que el general Pablo Shandruk era el más indicado para el cargo.

Entre los más destacados creadores de la D.U.1. figuraban el profesor Wladimiro Ubiovych, ex-presidente del Comité Central Ucranio; Demetrio Paliiv, destacado oficial durante la guerra de la independencia de 1918-21 y creador de la Organización Militar Clandestina Ucrania (U.V.O.) que actuó entre las dos guerras mundiales y de la cual evolucionó luego de la O.U.N.

En julio, el reclutamiento de voluntarios superó todos los cálculos. La División debía contar con unos 15.000 hombres, pero para cubrir dichas plazas se presentaron más de 100.000 voluntarios. Los oficiales y suboficiales ucranios que habían servido en distintos servicios extranjeros, podían elegir el arma de acuerdo con sus especialidad. En general, los alemanes reconocían los grados que los mismos habían alcanzado originariamente en los distintos ejércitos donde se habían formado, pero al finalizar los cursos de adaptación los rebajaban o ascendían de acuerdo con las aptitudes de los cursantes.

Entre los voluntarios no figuraban solamente jóvenes reclutas, sino que también se encontraban veteranos de la primera guerra mundial, las luchas libertadoras de 1917-18 y los ejércitos ucranios de 1918-22. Los oficiales provenían delos cuadros de la reserva de los ejércitos polaco, checo, rumano y húngaro, donde por razones políticas internacionales habían tenido que cumplir sus obligaciones militares, osea, de todas las partes de Ucrania y de todas sus clases sociales.

Como vemos, la División era un claro exponente de los anhelos de todo el pueblo ucraniano.


El gobierno soviético conocía desde sus orígenes la organización de la D.U.1. Al principio la prensa soviética decía que esa tropa constituía el núcleo de un futuro ''ejército burgués ucranio''. 

Secretamente los oficiales soviéticos recibían instrucciones y noticias sobre la División, considerándola como una poderosa arma de los que anhelaban una Ucrania independiente y, por lo tanto, separada de la URSS. Como esa posibilidad era peligrosa y ruinosa para la Unión Soviética, en las instrucciones secretas se recomendaba la destrucción despiadada de las unidades de la División, su infiltración con agentes secretos, los atentados y el fomento de los odios partidistas. Estas instrucciones fueron emitidas por el Estado Mayor del Ejéricto Rojo y firmadas por el propio Stalin.

La conocida líder comunista Wanda Wasilewska informaba y escribía periódicamente sobre la importancia política y militar que representaba la creación de la División. No solo escribía sobre la División sino también sobre los esfuerzos y preparación que desde el año 1939 realizaban los ucranios de la Ucrania Occidental para crear un ejército nacional, aprovechando para ello las organizaciones juveniles existentes. Así, al mando de la Unidad Juvenil ''Luh'' debía ponerse el coronel Dashkevych; al mando de la organización ''Sokil'', el capitán Jronowiat, y al mando de una organización católica , a la que se habían unido jóvenes exploradores ''Orly'' debía figurar el autor de estas líneas.

En uno de sus escritos la Wasilewska decía: ''Si los nacionalistas burgueses ucranianos logran unir estas fuerzas a los prisioneros ucranios ex-combatientes del Ejército Rojo, hoy en poder de los alemanes, entonces el Ejército Ucranio adquiriría una gran potencia, capaz  de amenazar la existencia misma de la URSS. Hay que estar prevenidos para toda clase de sorpresas de parte de los nacionalistas burgueses ucranios''.

El pueblo ucranio respondió entusiastamente al requerimiento de la creaciónd e la D.U.1. y si bien los alemanes limitaron el número de unidades, la juventud se agolpaba en los cuarteles y campamentos para empuñar las armas contra el comunismo. Especialmente con los jóvenes, tanto varones como muchachas, que la guerra había dejado huérfanos y sin parientes, los alemanes permitieron que se organizaran unidades juveniles auxiliares de la División. Así, más de 2.000 jóvenes de ambos sexos se incorporaron a dichas unidades con la obligación de atender a los heridos en los hospitales de retaguardia, servir en unidades de defensa antiaérea de las ciudades y aún en campaña. En muchas oportunidades tomaron parte en encarnizados combates contra los elementos avanzados del enemigo que se acercaban a las ciudades donde prestaban servicios. 

Niñas ucranianas sosteniendo un cartel en honor a Adolf Hitler.


Cuando alguien te hable de una supuesta eslavofobia por parte del Tercer Reich, solo muestrale estas imágenes.



 Las pancartas dicen: ''Hitler, el liberador''.


''¡Viva Hitler! ¡Viva Ucrania!''.




 Hasta el día de hoy, los ucranianos nacionalistas siguen rindiendo honores a los héroes de las SS Galitzia.

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8 comentarios:

  1. ''Cuando se contempla este mundo primitivo, se tiene la persuasión de que nada les sacará de su indolencia si no se obliga a trabajar a sus habitantes. Los eslavos constituyen una masa de esclavos natos, que necesitan un amo.''
    -Adolf Hitler, el salvador de Europa.

    (20. 17 DE SEPTIEMBRE DE 1941, POR LA TARDE, Y NOCHE DEL 17 AL 18)
    Las conversaciones privadas de Adolf Hitler.

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  2. Si era una conversacion privada, ¿qué hacen aquí puestas?

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    1. Es verdadera o falsa esa conversacion.

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    2. Sólo tienes que leer el libro ;)
      Se consigue fácilmente buscándolo en Internet, aunque para ustedes los neonazis todo es falso excepto la propaganda nazi.

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    3. Se nota que tu le crees lo que dice la tv,mestizo resentido de IQ de 0.

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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