domingo, 19 de marzo de 2017

¿Supremacismo Blanco en Argentina?

La nación va ligado a lo racial y cultural. Y la identidad argentina es mayoritariamente blanca. Para Argentina en 1950 había 100.000 indígenas, 1.700.000 mestizos, 5000 negros, y 15.000.000 de europeos lo cual significaba casi un 90% de la población europea étnica en el país. 


En el discurso político contemporáneo y los medios masivos de comunicación, el término ''Supremacista Blanco'' se utiliza principalmente como una ''palabra-polícia'', es decir, una etiqueta de corrección política, utilizada por individuos y grupos de odio eurofóbicos, para atacar a europeos y eurodescendientes (1) que desean simplemente preservar su herencia cultural y genética en contra del genocidio blanco.


A nosotros, siempre nos tachan de ello (''supremacistas blancos''), por el solo hecho de haber denunciado la traición de ciertos sectores del ''nacionalismo'' argentino con pretensión de continuar la agenda antiblanca en nuestro país que se manifiesta a través de la inmigración no-blanca (sobre todo proveniente de otros países ''latino''-americanos como Paraguay, Bolivia y el Perú).



(1) Un europeo étnico o eurodescendiente es aquella persona cuyos ancestros son originarios del continente europeo, pero que ha nacido fuera de éste, además de referirse propiamente a que esa persona étnicamente es de raza blanca.


Los países con mayor cantidad de euroamericanos o descendientes de europeos son Estados Unidos, Canadá, Argentina, Chile, Uruguay y Costa Rica. No obstante la población caucásica de euroamericanos se extiende y habita por todo el continente.



Éstos países de mayoría blanca han sufrido una disminución de su población blanca debido a los altos índices de inmigrantes provenientes de países de población mayoritariamente mestiza, amerindia o negra.



Si la división de continentes fuese realizada de una manera socio-racial, es decir, si se diera mayor importancia al sustrato étnico de los países en lugar de su localización geográfica, Europa abarcaría un territorio mayor y los países blancos de América, se convertirían en países europeos. Casualmente, estos son los países que se ven más afectados por la invasión amerindia (especialmente Argentina y Estados Unidos), amenazando de esta manera su pertenencia socio-racial al territorio europeo y generando problemas (como la xenofobia).





Pero la cuestión es... ¿es Argentina, un país blanco?

Monumento a Julio Roca.


La República Argentina fue diseñada para ser un País Blanco, y el artículo 25 de la Constitución Nacional dejaba bien en claro que el gobierno federal debía fomentar la inmigración europea. Por lo que a primera instancia, podríamos afirmar que la identidad argentina se complementa perfectamente con lo eurodescendiente.

Hubo un momento en que la Argentina era mayoritariamente (aproximadamente un 90%) europea tanto cultural como étnicamente. Así que nadie tiene bases sólidas para negar la herencia genética y ancestral europea de la nación argentina. Y aquellos que lo intentan hacer, desconocen la historia y geografía argentinas, algo que se debe estudiar bien a fondo para comprender la situación caótica que hoy afronta Argentina en niveles socio-políticos (y aquí la raza juega un papel muy importante).




LA COMPOSICIÓN ÉTNICA DE LA ARGENTINA ACTUAL



Según el CIA World Factbook, los blancos en Argentina serían el 97% mientras que los mestizos, amerindios y otros grupos étnicos no-blancos serían un 3%.


Según las encuestas de Latinobarometro, un 61% de los argentinos se identificaban como blancos, un 26% como mestizos y el resto serían de otras razas (uno por ciento de amerindios, negros, mulatos, etc).

Según el trabajo del profesor Francisco Lizcano Fernández de la Universidad Nacional Autónoma de México en 2014, basado en estimaciones no-genéticas, los blancos serían el 85% mientras que los mestizos, indígenas y asiáticos serían 11.1%, 1.0 y 2.9% respectivametne.


Según otras fuentes, los blancos serían un 85.4%, los mestizos un 12.26% y los amerindios un 2.34%.



Los argentinos blancos se pueden encontrar en casi todas las regiones del país, pero se concentran especialmente en la región centro-oriental (Pampas), la región centro-oeste (Cuyo), la región sur (Patagonia) y la región nor-oriental (Litoral). La región en la que su influencia demográfica y cultural es considerablemente menor es en el Noroeste, donde predominan los mestizos y amerindios. La inmigración boliviana, peruana y paraguaya de las últimas décadas también ha causado que la proporción de población blanca se haya reducido considerablemente en algunas zonas del Gran Buenos Aires.

La población blanca residente en Argentina es en su mayoría descendiente de inmigrantes llegados de Europa entre finales del siglo XIX y principios del XX, y en muy inferior proporción de los españoles del período colonial. Del total estimado de 437.669 españoles que se establecieron en las posesiones americanas españolas durante el período 1506 - 1650 por M. Möner, Peter Muschamp Boyd-Bowman estimó que una cifra de entre 10.500 y 13.125 peninsulares se asentaron en la región del Río de la Plata. Los censos realizados luego de la creación del Virreinato del Río de la Plata muestran que la proporción de españoles y criollos era muy importante en las ciudades y las campiñas circundantes, pero no tanto en las zonas rurales. El censo de 1778 Census ordenado por el virrey Juan José de Vértiz y Salcedo en Buenos Aires reveló que, de una población total de 37,130 habitantes los españoles/criollos sumaban 25.451, o el 68,55% del total. Otro censo llevado a cabo en el Corregimiento de Cuyo en 1777 mostró que los españoles y criollos eran 4.491 (o el 51,24%) de un total de 8.765 residentes. En Córdoba (ciudad y campiña) este grupo representaba el 39,36% (unos 14.170) de una población de 36.000 almas.

En 1822 se realizó un censo de población en Buenos Aires, según el cual la ciudad tenía 55.416 habitantes, de los cuales unos 40.000 eran "blancos" (un 72,2%). De este total, un 90% eran criollos, un 5% eran españoles y el 5% restante era de otras nacionalidades. Esta cifra difiere de una estimación de José Ingenieros que afirma que en 1826 el territorio argentino estaba habitado por unas 630.000 personas, de las cuales sólo unas 13.000 eran blancas; es decir el 1,7% del total.[60] De acuerdo con una estimación del historiador John W. White, para 1852 estos porcentajes no se habían modificado mucho; de un total de 785.000 habitantes, unos 22.000 eran blancos -un 2,8%- repartidos entre 15.000 criollos y 7.000 europeos. En febrero de 1856, el gobierno municipal de Baradero otorgó tierras para el asentamiento de una colonia agrícola formada por diez familias suizas cerca de ese pueblo, y ese mismo año se fundó otra colonia de inmigrantes suizos en Esperanza, Santa Fe. En la segunda mitad del siglo XIX, durante los gobiernos de Bartolomé Mitre, Domingo Sarmiento y Nicolás Avellaneda se implementaron políticas para incentivar la inmigración europea masiva. En 1876 el Congreso votó y sancionó la nueva Ley 817 de Inmigración y Colonización. Durante las décadas siguientes, una gran ola de colonos europeos se estableció en Argentina.

Estudios genéticos recientes han comprobado que hasta un 40% de los argentinos considerados blancos tendrían cierto grado de ascendencia amerindia o negroafricana. El primer estudio en la materia que alcanzó gran difusión pública por sus resultados fue el conducido por el genetista Daniel Corach, de la Universidad de Buenos Aires en 2005. Se recolectaron muestras de ADN de 320 personas provenientes de 9 provincias argentinas distintas, y los resultados demostraron que un 56% de los individuos tenía al menos un ancestro amerindio. Sin embargo, el estudio aclaró que la presencia de genes amerindios podía no evidenciarse a nivel físico; como el ADN mitocondrial o el cromosoma Y no se recombinan, una persona con siete bisabuelos europeos y un bisabuelo amerindio/mestizo aparecerá dentro del 56%, aunque su fenotipo será muy probablemente caucásico. Otro estudio sobre mezcla génica se realizó con la participacion de científicos argentinos y franceses del CONICET, la UBA, y el Centres D'Anthropologie de Toulouse; el resultado demostró que la contribución promedio en una muestra poblacional de la ciudad de Buenos Aires era un 79,9% europea, un 15,8% amerindia y 4,3% negroafricana.

El último estudio realizado sobre este tema fue realizado en 2009 por otro equipo liderado por Daniel Corach, analizando 246 muestras de ocho provincias y tres regiones distintas del país. Los resultados fueron los siguientes: El análisis del ADN del cromosoma Y reveló un 94,1% de contribución europea (un poco mas alta que el 90% del estudio de 2005) por vía paterna, y sólo 4,9% and 0,9% de contribuciones nativa americana y negroafricana, respectivamente. El ADN mitocondrial analizado mostró nuevamente una importante contribución amerindia por vía materna, un 53,7% -con un 44,3% de contribución europea, y un 2% negroafricana. El estudio de 24 marcadores autosomales también evidenció una gran contribución europea de 78,6%, contra 17,3% de elementos amerindios y 4,1% de africanos. Las muestras se compararon con las tres presuntas poblaciones originarias, y la gráfica MDS resultante demostró que "la mayoria de las muestras argentinas coincidieron o se ubicaron muy cerca de las europeas, algunas aparecieron entre las europeas y las nativas americanas indicando algún grado de mezcla genetica entre estos dos grupos, tres muestras coincidieron con las americanas nativas, y ninguna muestra argentina apareció cerca de las africanas".

Sea como sea, los blancos son la mayoría en Argentina y están en todo su derecho de reclamar estas tierras (aún así tenemos argumentos de sobra para con los indigenistas y mesticistas). No se que dirán ahora los supremacistas españoles que nos tratan de ''tira-flechas'' o aquellos trolls que nos comentan con memes de ''Argenigga''.

 Por estas razones no apoyamos la ''unión latinoamericana'' (el sueño de los anglosajones corrompidos) y no relativizamos cuestiones sobre raza y genética en nuestro continente.







GENOCIDIO BLANCO EN LA ACTUAL ARGENTINA

La República Argentina, al igual que las naciones de Europa y Norteamérica, ha experimentado un cambio o genocidio en su composición étnica mayoritariamente de raza blanca, producto de la llegada de inmigrantes no blancos de países limítrofes, principalmente. La Argentina, junto con Uruguay, son los países con el mayor porcentaje de población caucásica blanca de América Latina, siendo en su mayoría de de ascendencia italiana y española.



Los personas que llegan a la Argentina son en su mayoría de los países de Bolivia, Peru y Paraguay, los cuales poseen una composición mayoritariamente amerindia, sobre todo los dos primeros. También se encuentran los inmigrantes provenientes, en menor medida, de los demás países latinoamericanos.




Inmigraciones como la peruana son las más preocupantes en Argentina, han impactado de forma negativa al país; existe un comprobado vínculo entre la violencia, el crimen y el narcotráfico que han crecido de manera gradual en el país, existen leyes que apoyan la expulsión de los peruanos que son descubiertos en delitos. Ya, desde agosto, más de 40 ciudadanos indocumentados han sido deportados. Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú, en Septiembre del 2013 fueron detenidos 533 peruanos por tráfico ilícito de drogas (TID) y delitos contra el patrimonio. Todos los hechos irregulares ocurrieron en Buenos Aires, La Plata y Córdoba.



La población paraguaya, conocidos como "paraguas", son la mayor comunidad inmigrante en Argentina, de alrededor de medio millón de personas, seguida de los Bolivianos con poco mas de 300,000 personas. La mayoría de las personas de estos países que inmigran a la Argentina, son mestizos con rasgos indígenas e indígenas puros, sobre todo los bolivianos. Además, se han producido mestizajes entre inmigrantes con nacionales; también ha causado problemas de violencia, narcotráfico y de delincuencia descontrolada.


Desde hace unos meses, ya varios funcionarios argentinos han mostrado su incomodidad por los inmigrantes de otros países involucrados en la inseguridad. Uno de ellos exclamo que "los paraguayos, bolivianos y peruanos le tienen las pelotas llenas" ante un centenar de comerciantes y vecinos preocupados por la evolución de robos y violencia que vivían en Buenos Aires.




Este fenómeno ocurre desde la década de los '60, cuando el flujo inmigratorio de Europa desde mediados del siglo XIX, se comenzó a detener. En los años '90 comenzó una mayor oleada de inmigrantes de países limítrofes no blancos y de origen peruano, que superaron el millón de residentes. Esto continúa en la actualidad, con la cantidad de dichos migrantes residentes no blancos aumentada.



Los argentinos blancos se encuentran en casi todo el país, sobre todo en las regiones centro-occidental conformada por las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y La Pampa; las cinco provincias de la Patagonia al sur (Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego); la región de Cuyo (San Juan, San Luis y Mendoza), el Litoral (Corrientes, Misiones, Chaco, Formosa y Entre Ríos). Estas poblaciones blancas se han visto paulatinamente reducidas, viéndose en la actualidad bastante población no blanca o mestiza-amerindia en muchas ciudades blancas del país, como por ejemplo, en varias localidades del conurbano bonaerense. En casi cualquier ciudad o lugar de Argentina ha aumentado la cantidad de personas mestizas, es muy fácil ver a éstas en los espacios públicos como la calle, las escuelas, etc. Salta, Jujuy y La Rioja también sufrieron este genocidio.


De acuerdo al censo 2010 del INDEC, este asentamiento informal poseía en ese entonces 26.492 habitantes. Según estimaciones del diario La Nación, para fines del 2013 éste número se incrementó a 40.000 habitantes. Aproximadamente uno de cada dos habitantes de la Villa 31 es argentino, siendo la otra mitad habitantes procedentes de otros países, principalmente de Paraguay, Bolivia y Perú.

Solo un 48,9% serían argentinos (los ''cabecitas negras'' de los que hablaremos más adelante) y el resto serían de otros países (sobre todo de Paraguay).



¿POR QUÉ GENOCIDIO?


El genocidio contra la raza blanca se lleva a cabo por medio de políticas gubernamentales forzadas e ingeniería social que tienen por efecto la reducción o abolición de la raza blanca, de forma totalmente pacífica y silenciosa.



Las condiciones que han reducido drásticamente la natalidad de la población blanca, dañándola seriamente desde las últimas décadas, y ocasionando una grave crisis demográfica y etnográfica son: la apología y uso masivo del aborto promovido por el feminismo, la creciente aceptación del homosexualismo y feminización del varón europeo, pero sobre todo, la inmigración masiva e integración forzosa de no-blancos a países blancos aplicadas como políticas de estado (una invasión planificada y a prueba de resistencias armadas) y la promoción e imposición del multiculturalismo así como de la mezcla racial.






El delito de genocidio está sancionado por la convención internacional de las Naciones Unidas que definen el genocidio como cualquier intento de eliminar total o parcialmente a un grupo étnico, sin necesidad de ser violento, ya que puede resultar de una combinación de políticas calculadas que conduzcan a un grupo a su extinción:



Se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal:


a) Matanza de miembros del grupo.
b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo.
c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia calculadas que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial.
d) Medidas destinadas a impedir nacimientos en el seno del grupo.
e) Traslado por la fuerza de niños del grupo a otro grupo.

Convención para la sanción y prevención del delito de genocidio, Naciones Unidas, Art. 2º, 1948.

El Plan Patria Grande es un plan antiblanco de regularización de inmigrantes lanzado por el entonces presidente Néstor Kirchner, que entró en vigencia el 17 de abril de 2006. Está destinado a los ciudadanos nativos de países miembros del Mercosur y de los estados asociados al mismo, lo que incluye a Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. Hasta agosto de 2010, se habían inscrito en el programa 423.697 personas. De esa cantidad, 248.144 eran paraguayos, 104.984 bolivianos, 47.455 peruanos, 10.785 uruguayos, 5.349 chilenos, 4.603 brasileños, 1.247 colombianos, 914 ecuatorianos y 216 venezolanos.




CONCLUSIÓN



Si ser supremacista es oponerse al genocidio blanco... entonces me declaro supremacista.

Pero así como también los blancos argentinos somos mayoría (todavía), hay mestizos argentinos. ¿Tenemos algo contra ellos? No. Muchos creen que al hablar e estos temas, queremos matar a todos los no-blancos, esto no es así, solo queremos un país mayoritariamente blanco y un estado de modelo europeo (como debería ser, y no veo supremacismos incoherentes en ello). 


Para todo esto, hay que reordenar la Identidad Argentina (principalmente blanca, con sus variantes greco-latina y germánica). Es un grandísimo error que se considere al ''Gaucho'' como el representante de este país (cuando una gran mayoría descendemos de los barcos de inmigrantes europeos).

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5 comentarios:

  1. Todo muy lindo los datos, sean o no verídicos, ya que no hay fuentes verificables, pero, al fin, dónde está el sentido? El argumento se da por, alguna vez fuimos/somos mayoría blanca por lo que debemos ser mayoría blanca? Para el caso alguna vez hubo mayoría indígena por lo cual deberían ser mayoría poblacional y culturalmente. Es un despropósito. Además no están ustedes en contra de grupos étnicos como los judíos o musulmanes, eso los convierte en genocidas, o en este caso no se aplica?
    Dónde está el propósito de está cuestión de mayoría blanca? Porque si se habla de la identidad Argentina, siempre nos dimos por la inclusión por valores no por etnias. Cuántos blancos argentinos están de acuerdo con esto?, hablan como si todos pensásemos así, no hay ni un argumento de porqués, todo se para sobre un perogrullo de demanda inexistente.

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    1. Anónimo Así son la cosas. Así es la historia. ¿Con nosotros se refiere a la administración del blog? ¿Cuando pedimos genocidio contra los judíos o los musulmanes? Nunca. Y no se en que momento la identidad argentina tenía que ver con una solidaridad sinónimo de internacionalismo marxista. Y respecto a cuantos blancos argentinos están de acuerdo con esto, nose. Pero en lo personal, no concuerdo con la Democracia.

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    2. Gran argumento así son las cosas, así son ustedes. "...definen el genocidio como cualquier intento de eliminar total o parcialmente a un grupo étnico, sin necesidad de ser violento, ya que puede resultar de una combinación de políticas calculadas que conduzcan a un grupo a su extinción:" Justamente con ustedes no se aplica, el post no habla sobre una nación blanca lo que implicaría acciones que se subrayan en la definición, en este caso no... Argentina se formo por inmigraciones, no de raza sino de valores, cualquiera que quisiese pertenecer dignamente a la nación siempre fue aceptado, no cualquiera cuya piel fuera blanca.

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    3. Que vulgar intento de desacreditar lo que dice un post con fuentes verificables, su retórica es inservible.

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    4. A, y esa es la definición de genocidio de la Organización de las Naciones Unidas no la nuestra.

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