domingo, 26 de febrero de 2017

La Rus de Kiev y el mito de la ''Santa Madre Rusia'' (REMASTERIZADO)

Conoce la fascinante historia de los vikingos que extendieron sus dominios al este a partir del año 800, fundando la ciudad de Kiev constituyendo más tarde el mayor Estado Europeo de la Edad Media; la Rus de Kiev, hoy Ucrania.




Así la oposición de los ucranianos hacia los rusos tiene fuertes raíces históricas.

Racial y culturalmente, el antecedente de Rusia fue el Gran Ducado de Moscú (1263-1547) el cual posteriormente se volvió la Rusia Zarista bajo Iván IV (El Terrible), y no los Rus de Kiev como ha sido afirmado por historiadores rusos desde el tiempo de Catarina la Grande (quién, dicho sea de paso, no era Rusa).

Ya para finales del siglo XV, el Gran Ducado de Moscú estaba poblado principalmente por mongoles-tártaros cristianizados quienes en el curso de los dos siglos previos habían gradualmente adoptado el cristianismo ortodoxo y tomado nombres eslavos. La población indígena eslava se había vuelto una minoría en un tiempo relativamente corto debido a las largas afluencias de estos nómadas asiáticos cristianizados, y debido a los matrimonios mixtos entre mongoles cristianizados e indígenas eslavos.

La expansión durante el Gran Ducado de Moscú más hacia el este, hacia las tierras de los pueblos Ugrios (Mordvinos, Udmurtos), incrementaron el componente asiático de las poblaciones aún más. Posteriormente, bajo Iván El Terrible, los Kanatos de Kazan y Astrakhan fueron conquistados e incorporados. La gran mayoría de los búlgaros del Volga poblando esos estados (cuyos descendientes del siglo XIX en adelante fueron falsamente llamados “tártaros”, no confundir con los tártaros nómades mencionados previamente), fueron forzados a adoptar el cristianismo y nombres eslavos. Y, finalmente, a comienzos de la conquista de Siberia en el siglo XVII, hubo una cristianización y rusificación gradual de la mayoría de las poblaciones turcas de esas tierras.

La gente de Moscovia se identificaba simplemente como ortodoxos (Pravoslavnye), y el término “ruso” fue efectivamente completamente desconocido para ellos. Comenzando con Iván III, gran duques y luego los zares se vieron a sí mismos como los herederos del imperio bizantino (por eso el término ‘tercer roma’ acuñado por ellos), y los campeones del cristianismo ortodoxo. Nunca fueron guiados por algún tipo de identidad étnica o racial o idea alguna de Estado étnico. La Iglesia Ortodoxa, como todas las iglesias cristianas, aceptaba conversos de todas las razas y bendecía a los matrimonios interraciales y a sus hijos.

Interesantemente, sin embargo, en esa época había gente que hacía mucho tiempo se llamaban a sí mismos ‘ruskie’ y, de mayor importancia, se identificaban como tales en Europa occidental. Eran descendientes de los Rus de Kiev. En esa época, ellos eran sometidos al Gran Ducado de Lituania, donde formaron por lejos el mayor grupo lingüístico y demográfico.  Sus descendientes étnicos y lingüísticos son los actuales bielorrusos y ucranianos.  Los historiadores posteriores los comenzaron a llamar Rutenios. El ucraniano y el bielorruso contemporáneo se desarrollaron del lenguaje rutenio. Por lo tanto, son los ucranianos y bielorrusos quienes son los honrados herederos (tanto racial como culturalmente) de los Rus de Kiev.

Hubo diferencias dramáticas entre rutenios y moscovitas. La servidumbre eslava hacia los gobernantes, una característica típicamente oriental, fue característica en los Moscovitas, mientras que en Rutenia, la Ley de Magdeburgo, completamente desconocida para los Moscovitas, operaba en pueblos, y los rutenios eran conscientes de sus derechos y de libertad en espíritu como su contraparte de Europa occidental. Por lo tanto, desde el mismo principio, los habitantes de Rutenia eran conscientes que los ruso-moscovitas eran un pueblo diferente. Incluso hoy la palabra “Moscovita” (Moskal) es usado en ucrania como término derogatorio para referirse a los rusos.

Efectivamente, sólo a principios del siglo XVIII que los términos “Rusia” (Rossiya) y “Ruso” (Russkiy) llegaron a ser de uso esparcido, y los historiadores del imperio ruso activamente promovían la idea de que los rusos eran los herederos legítimos de los Rus de Kiev en orden de ideológicamente justificar sus conquistas del pasado y del futuro bajo el nombre de “reunir las antiguas tierras de los Rus”.

Más información: http://vanguardiadisidenteblog.blogspot.com/2016/11/moscovia-un-imperio-sin-nacion-la_60.html

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