viernes, 17 de febrero de 2017

La influencia de los judíos sirio-libaneses en Argentina


Durante el periodo 1890 a 1930 las dársenas del puerto de Buenos Aires fueron testigo de la llegada de animosos sefardíes del antiguo Imperio Otomano. Los pioneros de este movimiento de masas fueron pequeños grupos llegados a fines del siglo XIX desde el norte de África y luego acudirían cantidades crecientes del Mediterráneo Oriental.

Muchísimos de ellos ingresaron con pasaporte de Turquía, lo que dio lugar a que denominaran “turcos” a minorías étnicas de muy diferentes orígenes: sefaradíes, griegos, armenios, sirio-libaneses, etcétera, que además profesaban distintas religiones: islamismo, cristianismo o judaísmo. Si analizamos a los sefaradíes, de acuerdo a los censos, el mayor volumen de inmigrantes corresponde a los que partieron de dos regiones: Asia Menor, especialmente de Esmirna, de habla djudezmo (denominado  indistintamente ladino, judeoespañol, castellano antiguo, espanyol, españolit, etc.) y de Siria: Damasco y Alepo, de habla árabe. 

Villa Crespo y la diversidad cultural

Estos “turcos” prontamente se ubicaron en un rectángulo adyacente al puerto de Buenos Aires conformado por varias manzanas a lo largo de las calles Reconquista y 25 de Mayo y delimitado, aproximadamente, por las calles Corrientes y Paraguay, a pocas cuadras de Plaza de Mayo donde se levanta la Casa Rosada, sede del Gobierno Nacional, y en barriadas periféricas no muy lejos del Riachuelo (1) . Los sefaradíes de habla española tuvieron sus primeras instituciones en el sector céntrico y en 1905 fundaron su primer Templo en la calle 25 de Mayo; tres años después crearon La Comisión de Damas “El Socorro”, de ayuda a los más necesitados.

La evolución del área céntrica provocaría el encarecimiento de las propiedades y alquileres, razón por la cual se hizo necesario buscar sitios más económicos. Interesa aquí destacar que una de las características de la comunidad judeo-española fue que, aún teniendo en común el idioma, se agruparon por barrios de acuerdo a las regiones de las que provenían.

En general, los emigrados de Turquía y los Balcanes se fueron concentrando en Villa Crespo, distante unos cinco o seis kilómetros del centro, dentro de la misma ciudad, donde ya había un conglomerado importante de judíos asquenazíes conviviendo con los primeros pobladores criollos, italianos y españoles. También se establecieron en los barrios de Constitución, Once, Flores, Floresta, Colegiales, Belgrano, etcétera.

Villa Crespo pertenecía en sus inicios al ámbito del arrabal; hacia 1880 existía como extensos pastizales anegadizos que incluían unas pocas y dispersas quintas. 

A mediados de esa década llegaría la Fábrica Nacional de Calzado que originalmente estuvo ubicada en el centro de la ciudad y vio conveniente la adquisición de unas 30 hectáreas en esta zona prácticamente despoblada, con terrenos baratos y un arroyo próximo, el Maldonado, útil para arrojar los deshechos industriales. Su gerente, Salvador Benedit, daría impulso al lugar con esta industria en franca expansión que respondía a la formidable demanda de calzado derivada del vertiginoso aumento de población.

Este significativo “polo de atracción” para quienes buscaban empleo favoreció y caracterizó la conformación del nuevo barrio cuya denominación proviene del apellido del Intendente (alcalde) de la Ciudad de Buenos Aires, Antonio Crespo, quien en 1887 apadrinó la inauguración de la mencionada empresa participando en la colocación de la piedra fundamental.

Primero alojaron a los empleados en sus edificios, luego en una gran casa de inquilinato construida a tal fin, conocida como conventillo El Nacional (2) a metros de sus oficinas centrales, y en la medida que fue haciéndose necesario se impulsaron loteos para la compra a crédito de pequeños terrenos para la edificación de casas obreras. Sin embargo, en los años siguientes este proceso derivó en la aparición, en torno al núcleo fabril fundacional, de pequeños inquilinatos que albergaron a varias familias.

De tal forma el barrio fue creciendo y afianzándose con una variada población que llegaba ansiosa buscando un mejor futuro.

Alberto Vacarezza se inspiraría en el conventillo El Nacional de Villa Crespo para su célebre sainete “El Conventillo de La Paloma” que, estrenado en 1929 y con un éxito inusitado –más de mil representaciones–, exhibió en escena los nuevos arquetipos que en él coexistían: el tano (italiano), el gallego (español), el ruso (judío asquenazí), el turco (judío sefardí y otras etnias procedentes del Imperio Otomano), etc.

Según el censo de 1936 de los 2.415.142 habitantes de la Capital Federal 120.000 eran de origen judío (5%) y de éstos unos treinta mil (25%) vivían en Villa Crespo. Esta inmigración provenía en un 87% de Europa Oriental y en menor medida de Europa  Central (judíos asquenazíes de habla idish). El resto (13% aproximadamente), llamados sefaradíes, llegaron sobre todo de Siria y Líbano (habla: árabe) y Turquía (habla: “djudezmo”); otros grupos de menor proporción arribaron de Palestina, Egipto, Grecia, Bulgaria, Marruecos, España y Portugal, que hablaban tanto árabe y djudezmo como español moderno.

A la luz de estos guarismos es claro que, luego de la etapa fundacional, la barriada pasó a un segundo momento enmarcado por un sostenido crecimiento poblacional, coincidente con la llegada de las migraciones señaladas y que, una vez pasado este   período, quedó consolidada una importante presencia judía. No obstante, estuvo muy lejos de conformarse un gueto por cuanto la diversidad fue construyendo un singular espacio de riqueza cultural poco frecuente en otros lados. Aún así, Villa Crespo ha sido mencionado como “barrio hebreo”.  



Familia Chemaya 1929 - 1930




A la etapa inicial del arrabal, las casas humildes, el tango y los “compadritos” (3), se le sumó el aporte judío que hizo más heterogéneo el espacio social, cambios que lamentaron algunos sectores, pese a que estas transformaciones, por inevitables, finalmente no fueron resistidas. Una de las estrofas de un tango de Alfredo Tagle Lara se hizo eco del tránsito hacia lo diverso y la nostalgia por los tiempos idos poniendo en boca del “guapo Requena”, un personaje que por sus fechorías estuvo largo tiempo en la cárcel y vuelve a su hogar: 
Ya no sos el Villa Crespo de otros tiemposcuando el Títere, Olegario, Pata ‘e Palo y Almanzor te bordaron de delitos un pañuelo que hoy un pueblo de judíos te ha arrancado sin temor.

Leopoldo Marechal, escritor que, tal vez, escuchó el susurro de musas diferentes, describió en su obra La batalla de José Luna: “Entre las mil ciudades que abajo (en la tierra) perfuman el éter con el humo de sus chimeneas existe una: se llama Buenos Aires. ¿Es mejor o peor que otras? Ni mejor ni peor. Sin embargo, los hombres han construido allí un barrio inefable, que responde al nombre de Villa Crespo”(4).

Notas

1 Denominación que recibe el curso inferior del río La Matanza en el tramo que establece el límite sur de la Capital Federal hasta su desembocadura en el Río de la Plata.
2 Un conventillo es un edificio estructurado a partir de un pasillo abierto donde se alinean unidades de vivienda. Sus dos entradas son por las calles Thames 139/147 y Serrano 148/156. El conventillo el    Nacional debe su denominación a que fue construido por la Fábrica Nacional de Calzado.
3 Persona provocativa y pendenciera, afectada en sus maneras y su vestir.
4 Marechal, Leopoldo. La batalla de José Luna. Editorial Universitaria. Santiago de Chile. 1970.

Artículo escrito por el periodista Carlos Szwarcer, publicado por la revista Raíces Nº 62. Año XIX. Marzo de 2005. Sefarad Editores. Madrid, España. Fte El Mirador Nocturno

Distribución en el territorio Argentino

Carlos J. Fernández en su obra “Las verdades relativas” añade más al respecto:

Nuestros famosos “turquitos” no han sido tales, o quizá no en el número administrativo de su entrada al país. La mayoría de ellos provenientes del ex Imperio Otomano y constituido por árabes, libaneses y sirios, cristianos y musulmanes, eran recibidos en el puerto de Buenos Aires por el Consulado Turco, único existente en aquella época, aún cuando podemos señalar que ya hacia 1860 habían llegado algunos y otros lo había hecho infiltrados en las embarcaciones de los conquistadores españoles, tras el ocaso de la civilización en la España musulmana.

Sería principalmente el comercio que habría de distinguirlos, especialmente en provincias del Norte como Tucumán, Santiago del Estero, Salta, La Rioja, Catamarca, donde los apellidos de ese origen son de una importante presencia en cualquiera de las actividades, llegando muchos de ellos a ocupar lugar de privilegio dentro del entramado social y político del país. Pero también han tenido una especial participación en otras provincias como Córdoba, el Noreste, Cuyo y La Patagonia, sin dejar de lado Buenos Aires, su Gran Buenos Aires y el interior de la Provincia, en donde siempre hemos de encontrar comercios de la colectividad.

Además de su presencia laboral ha sido muy importante su participación cultural creando y participando de numerosas instituciones, la mayoría conocida como “sirio libanesas” aún cuando se señale que ello es un error de conceptualización.

Entre otras se pueden señalar el Banco Sirio Libanés del Río de la Plata, que luego se transformara en el Banco Crédito Rural Argentino, elHospital Sirio Libanés de Buenos Aires, el desaparecido diario Sirio Libanés, la Fundación Cedros, la Asociación de Damas Libanesas, la Asociación Akarense, la Cámara de Comercio Argentino Libanés, el Club Libanés de Buenos Aires y cada una de las asociaciones “Sirio Libanés” que existen en cada uno de nuestros pueblos de las ciudades y del interior.

Se calcula que más de un millón de descendientes libaneses viven en la Argentina, la mayoría de los cuales se han integrado a la vida del país. 

Aún cuando se encuentran diseminados a lo largo de nuestro territorio como Rosario, Córdoba, Santa Fe, Corrientes, La Plata, Bahía Blanca, Mendoza o Mar del Plata, el ochenta por ciento reside en la Ciudad de Buenos Aires, en sus barrios paradigmáticos como Once, Villa Crespo y Flores y en el Gran Buenos Aires.

La comunidad posee unas setenta instituciones educativas, cincuenta y seis sinagogas pertenecientes al movimiento conservador, pero además hay otras cinco ortodoxas y una reformista. Tanto askenazis y sefarditas mantienen sus propias sinagogas e instituciones religiosas. También tienen sus instituciones deportivas, entre las más conocidas la Hebraica, Hacoaj y Macabi.



Participación religiosa y política 

Las comunidades judeo-sirias han creado redes sociales e institucionales transnacionales (entre Nueva York, México, San Pablo y Buenos Aires como nudos destacados) conservando las referencias de Alepo y de Damasco en sus memorias y orientándose en Jerusalén como centro espiritual, con sus yeshivot (seminarios rabínicos) y un centro académico en la Universidad Hebrea. 


Al presentar a los integrantes de las comunidades judeo-sirias como “argentinos judíos con raíces en Siria” se reitera una perspectiva que deconstruye la autodefinición propia de los actores, como judíos o como sefaradíes específicamente jálabim (alepinos) o shawam (damascenos). Subsumiéndolos en el conjunto de comunidades de habla árabe, que integran también los sirio-libaneses musulmanes y cristianos y otros inmigrantes de los países árabes, se presenta un ángulo poco habitual al menos en los estudios judíos contemporáneos pero que hace hincapié en el hecho de que hasta la mayor adhesión al sionismo y el apoyo al Estado de Israel proclamado en 1948, los judíos de origen sirio estaban –institucionalmente al menos-vinculados con entidades sirio-libanesas en la Argentina.

Desde principios del siglo 20 concentraron sus esfuerzos en lograr un rápido ascenso económico, privilegiando las actividades mercantiles antes que las carreras universitarias para impulsar esta movilidad social ascendente. Los vínculos comunitarios se fortalecieron sobre la base de las entidades mutuales y religiosas, la endogamia étnico-religiosa y las alianzas comerciales.

Sus dirigencias manifestaron orientaciones cuyas políticas se vieron signadas por las tensiones entre los polos de tradición y modernidad, apertura y cerrazón, y mayor o menor integración a la Argentina.

Si bien la masa de inmigrantes sefaradíes sirios en la Argentina guardaba una observancia más bien tradicional, sus dirigencias fueron confluyendo con sectores ashkenazíes definidos desde su exterior como “ortodoxos”, pero autodesignados “raigales” o shomré-mitzvot es decir, “observantes de los preceptos”

Tres personalidades directrices de las comunidades judeo-sirias cobraron protagonismo en la relación con distintos regímenes políticos de la Argentina contemporánea. Se trata del rabino Amram Blum -Gran Rabino de la Congregación Sefaradí Yesod Hadath, de oriundos de Alepo, entre 1947 y 1953-, Sion Cohen Imach, presidente de DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentina) en los años finales de la última dictadura militar y Rubén Beraja en el período menemista, presidente del Banco Mayo y más tarde también de la DAIA precisamente cuando la comunidad judía sufrió dos graves atentados terroristas.

El rabino Blum, de origen ashkenazí, contó con el apoyo de la élite empresarial aperturista liderada por los hermanos Teubal y tuvo una actuación judaica que trascendió los límites de la Congregación alepina. Estableció vínculos estrechos con el gobierno de Perón, siendo designado asesor en materia religiosa por el entonces presidente.

Es interesante notar cómo el primer gobierno justicialista, en un modelo que por el paternalismo y el clientelismo evocaba ciertos rasgos conocidos para los judeo-sirios cuando eran minoría en el Medio Oriente, se atrevió a intervenir en la vida comunitaria judía no sólo a través de la designación de Blum sino también por ejemplo alentando la formación de una Organización Israelita Argentina (OIA) adicta, lo que tuvo la consecuencia de brindar un grado de legitimación sin precedentes a la diferencialidad judía en la Argentina.

Es de destacar la simultaneidad de la mayor visibilidad de la comunidad judeo siria y el protagonismo público de Rubén Beraja, en coincidencia con lo que la historiadora Gladys Jozami denominara “el retorno de los turcos” bajo la presidencia de Menem.

Más allá del renombre de las tres figuras mencionadas como articuladoras con el entorno nacional, quizás merezcan mayor detenimiento otras, más vertidas a lo endogrupal pero que trascendieron el ámbito judeosirio. Una de ellas fue el Jajam Shaul Sittheon Dabbah –quien en 1928 articuló con el rabino lituano de las colonias agrícolas santafesinas una interdicción a las conversiones en la Argentina, que contó con la venia espiritual jerosolimitana y que rige aún para la ortodoxia. Este edicto, conocido como Diber Shaúl (mandamiento del rabino Shaúl) marcó un muy importante hito cuyas consecuencias se hacen sentir hasta el presente en la polémica entre sectores ortodoxos y progresistas de la comunidad judía en cuanto a la conducta a observar respecto a fenómenos como la exogamia y las conversiones al judaísmo en la Argentina.

Una segunda figura es la del empresario modernizador Nissim Teubal, impulsor destacado del barrio de Once como emporio de la industria y el comercio textil. Su hermano, Ezra Teubal, saltó el cerco del ámbito judeo-sirio para impulsar desde sus inicios el movimiento religioso Masortí (conservador) en la Argentina – de orientación pan-judaica, es decir, superadora de los limites intraétnicos entre sefaradíes y ashkenazíes.

Una tercera figura de enorme importancia es la del Jajam Itzjak Chehebar, principal propulsor del reforzamiento de las murallas comunitarias judeo-sirias en lo étnico y lo religioso a través de la estricta observancia del reposo sabático, del cuidado de las normas de cashrut y de una posición inflexible ante la exogamia ( N de la R: en biología se utiliza el término exogamia para referirse al cruce entre individuos de distinto clan, grupo o raza para diversificar la descendencia). 

(*) Bargman, Daniel. Comentario bibliográfico sobre BRAUNER, Susana. “Ortodoxia religiosa y pragmatismo político – Los judíos de origen sirio”. Lumiere. Buenos Aires,2009. En: PROHAL MONOGRÁFICO, Revista del Programa de Historia de América Latina. Vol. 2. Primera Sección: Vitral Monográfico Nro. 2. Instituto Ravignani, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires. Buenos Aires, 2010. pp. 170 - 178.

Participación de los judíos sirio libaneses en la política argentina de los años 90. 

Alto traidor a la Patria Carlos Saúl Menem:
 Carlos Menem, es hijo de Saúl Menehem y su madre Mohibe Akil, estos llegaron de Yabrud a principios de siglo para instalarse en La Rioja. El apellido “Menehem” es una variante Menahem  (e)-na- hem \ "consolador", y es una variación de Menachem (hebreo). Menachem, es otra variante de Najman (en hebreo), al igual que Menaheim. Otras variantes son: Manaén,  Manah (Menan) Por ejemplo: un sacerdote prominente en la línea de David fue Menehem Bar Judas de Gamala. Hijo de: Judas de Gamala. Padres de: Menechem, Eucharia (abuelo de Mathew Syrus) Ref:“Un vida increíble” por Rich Van Winkle



En las elecciones de 1989 se impone el candidato presidencial justicialista,Carlos Saúl Menem que se convierte en el primer mandatario en funciones que visitó oficialmente el Estado de Israel, se retira de los No- Alineados, se ofrece como mediador en el conflicto de Medio Oriente y, en la Guerra del Golfo Pérsico, rompe con una larga tradición argentina de neutralidad en materia de asuntos internacionales, formando parte del contingente de veintiocho naciones que aseguraron el embargo al gobierno de Saddam Hussein. Además suspendió el Plan Cóndor, donde Argentina trabajaba con Egipto e Irán y un contrato de agua pesada para fines atómicos con Siria.

La DAIA, aún bajo el control de dirigentes ashkenazies ligados al Partido Laborista, expresaron SU SATISFACCIÓN por la política exterior del mandatario, estableciendo muy buenas relaciones con la administración menemista. A tal punto que Menem fue agasajado en un acto organizado por las principales organizaciones de la colectividad, “por haber posibilitado las negociaciones de paz” que se estaban desarrollando entre árabes e israelíes en Madrid.

Argentino Liniado, un conocido empresario de origen sirio, incluso alcanzó a idear un proyecto para “remozar” la fachada externa del Congreso Nacional, como un “gesto altruista” para homenajear al Dr. Menem: “Por ser el primer Presidente Argentino que visitó Israel. Por recibir el titulo Dr. Honoris Causa que le otorgara la Universidad Hebrea de Jerusalén. Por la impresionante acogida que tuvo en Nueva York por la comunidad Judía." 

Ref: "Identidad y modos de participación política: los argentinos judíos de origen sirio en los 90" Susana Brauner

Ignacio Klich  en su obra "Árabes, judíos y árabes judíos en la Argentina de la primera mitad del novecientos" narra la relación que existía entre las instituciones fundadas por judíos sirio libaneses:

Predecesora de la actual Cámara de Comercio Argentino Árabe, la Cámara de Comercio Sirio-Libanesa fue fundada en julio de 1929, con el trasfondo contrastante de la depresión en el país y en el mundo, e intentó ofrecer a sus miembros un nivel de estabilidad (…) De modo similar a la presencia de árabes judíos entre los accionistas y directivos del Banco Sirio Libanés, la Cámara incluyó también a algunos de los más exitosos hombres de negocios judíos entre los sirio libaneses: por ejemplo. Elías Teubal y Victor Yattah, en particular luego de la elección de la nueva comisión directiva de la Cámara en 1946.

(…) Sin ser éstas las únicas instancias de tal fenómeno, hemos de dedicarle particular atención a la inserción de judíos en instituciones sirio-libanesas de Entre Ríos, La Rioja y Córdoba. Así, por ejemplo, a comienzos de 1947 la Sociedad Sirio Libanesa de Paraná eligió como presidente a Israel Yuri, quien ya había ocupado otros puestos directivos. En la década anterior, la Sociedad Unión Siria de La Rioja le encomendó en más de una oportunidad su tesorería a Alejandro Bolomo, un judío nacido en Turquía, la primera vez en junio de 1936. En cierta oportunidad, Bolomo incluso fue sucedido en el cargo por Saúl Menem. Entre otras cosas, esto último significa que sea cual fuere la veracidad de la versión según la cual la madre de Carlos Saúl Menem habría recurrido a una nodriza judía para que lo amamantara, los contactos sociales con mesorientales israelitas no fueron ajenos a la generación de los mayores del entonces presidente argentino.

En Córdoba, la dirigencia de la Sociedad Sirio Libanesa de los años treinta también había incluido a judíos como León Halac y Mauricio Levy. Vocal, prosecretario de hacienda, e integrante de su comisión pro-servicio médico, León estaba emparentado con el ya mencionado Salomón Halac, quien ocupó la presidencia de la Sociedad Siria Israelita de Córdoba y además representó a esa entidad judía en el acto de homenaje al presidente de la Sociedad Sirio Libanesa en 1941. Por cierto, la prominencia de los HALAC en círculos sirio-libaneses fue abiertamente reconocida por varios de sus miembros. Así como la orgullosa lista de profesionales de ascendiente sirio-libanés de la ciudad de Córdoba, confeccionada por un clérigo maronita en la década de 1920, incluía a un Dr. Elías Halac, quien junto con el Dr. Alberto Chattas se hallaba entre los facultativos dispuestos a "prestar servicios gratuitos para todos los miembros no pudientes de la colectividad" sirio-libanesa, el Diario Siriolibanés, en su edición del 21 de mayo de 1946, apuntaba que los Halac, una familia siria judía, eran "motivo de orgullo para nuestra colectividad dadas las funciones sociales y recreativas que acabaron desempeñando la mayoría de tales  sociedades provinciales, cualesquiera hayan sido los objetivos promovidos por sus creadores, estos ejemplos de La Rioja, Córdoba y Entre Ríos ponen de manifiesto el grado de socialización  entre mesorientales de todos los credos en ciudades secundarias y pueblos del interior. A este  respecto no sólo conviene tener presente que la casa de la Sociedad Sirio Libanesa de Córdoba también sirvió temporariamente como sede del Club Sirio Libanés de esa provincia, sino que esa Sociedad y la Siria Israelita copatrocinaron en 1946 la exhibición de un film egipcio. No sorprende, entonces, hallar los nombres de Salomón Halac y Mauricio Levy en una placa de mármol erigida para recordar a los principales donantes que permitieron adelantar la fecha de cancelación de la deuda hipotecaria que gravaba la propiedad de la Sociedad Sirio Libanesa desde 1934. 

Aquella vinculación de los sirio-libaneses judíos con sus países de origen fue considerada por los activistas panárabes, pansirios y musulmanes más extremistas como un serio impedimento a sus intentos de lograr un ascendiente mayor entre los sirio-libaneses. Por lo tanto, no es coincidenciaque, inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, Abdel Massih Haddad buscase, desde Paraná, apoyo en otros países para su campaña antisionista. Durante la guerra, Haddad decía haber visitado la Alemania nacional socialista y la Italia fascista, de donde regresó habiendo recogido abundante información secreta sobre las actividades sionistas. No es sorprendente que su obra propagandística del período de guerra, en la que se incluían llamamientos al pueblo argentino para que se opusiese a la inmigración judía (tal como habían hecho ciertos sectores árabes en el Medio Oriente), haya despertado la atención del FBI. Según Haddad, solicitar la ayuda de los "sucios comerciantes árabes" para su ansiada campaña contra los "judíos errantes" era inútil. Incluso explicó que ello  se debía al "alma judía" que anidaba en tales árabes de la Argentina y a las relaciones comerciales que mantenían con los sionistas. Igualmente significativo fue el fracaso de la convocatoria de otro propagandista árabe, Jawad Nadir. Ex-director de la sección en árabe del Diario Siriolibanés, Nadir se identificaba con el reducido- aunque políticamente activo- Partido Social Nacionalista Sirio (PSNS). En 1946-47 Nadir intentó ganar apoyo entre los sirio-libaneses para forzar a los árabesjudíos a enfrentarse con el sionismo y lograr que donasen una importante suma a la causa árabes.


Estas relaciones armónicas estaban en los árabes judíos afincados en Buenos Aires, donde por ejemplo, José Jorge, al igual que Azize, oriundo de Hama, ocupó un cargo directivo en Honor y Patria, el club sirio-libanés de Buenos Aires. 

También la nómina de socios del Círculo Social Sirio-Libanés incluyó a sefaradíes orientales como David y Mario Harari, Salomón Mahuas y Jak T. Mizrahi.

Cuando en 1937, por sugerencia del Banco Sirio Libanés, la Cámara de Comercio Sirio-Libanesa, el Patronato Sirio-Libanés, se ofreció un banquete al presidente Agustín P. Justo, (N de la R: perteneciente a la masonería) por el éxito contra la campaña antiárabe de las autoridades inmigratorias argentinas, en la comisión organizadora del agasajo, había más de diez judíos, Elías Teubal (vicepresiente) y José Jorge (su tesorero) dentro del centenar de miembros participantes. 
  
Fabián Spollansky en su libro "La Mafia Judía en la Argentina" desarrolla minuciosamente los entramados de la mafia judía con el menemismo:

Las privatizaciones sirven para mucho más que gestionar servicios públicos, manejar empresas y captar ganancias: constituyen un modo de tomar, ejercer y mantener el poder.

La Argentina de los '90, donde las privatizaciones jugaron un rol central y la venta de activos públicos significó establecer una relación de dominación sobre la sociedad y el Estado, es un claro ejemplo. Se privatizaron las empresas estatales de acero, las químicas y los complejos petroquímicos, también se privatizó la energía. En el sector financiero fueron privatizadas la Caja Nacional de Ahorro y Seguro, el Banco Hipotecario Nacional y numerosos bancos provinciales, y se disolvió el Banco Nacional de Desarrollo. ¿Para qué sirvió todo esto? Ante todo, para privatizar el poder y alejarlo de cualquier posibilidad de transformación democrática. Esto implica el manejo por grupos oligopólicos privados de variables fundamentales de la economía: fijación de precios y tarifas; cantidad de los abastecimientos; transferencia de tecnología y suministro de información. Con estos instrumentos, esos grupos determinan quiénes se quedan con el excedente económico. Ya no son necesarios los golpes de Estado, basta con golpes de mercado (deuda, dólar, ahora tarifas).

El desempeño del gang Zang y la mafia Elsztain-Mindlin no fue simplemente la organización de un aparato para gerenciar, sino la fundación de una mafia a gran escala con control de espacios de poder muy grandes, incluso con incidencia territorial, en términos de valores inmobiliarios que alcanzan dimensiones latifundistas. 


NOTA: Si bien Spollansky expone valientemente los argumentos que evidencian la concentración de territorio nacional en manos de judíos, en el mismo párrafo advierte sobre las reacciones que pudieran reeditar "los prejuicios ideológicos como el Plan Andinia" y "otras manipulaciones propagandísticas de la ultraderecha y el nazismo". Nótese que la información termina siempre con la "advertencia antisemita" hacia los "pobres judíos". Obsérvese en cambio en los siguientes informes a continuación, la preocupante realidad llamada "conspiranoica" por los judíos y los mass media, sobre la venta de tierras  a "extranjeros", los mapas dibujados con las diversas "banderitas" en representación de la nacionalidad de dichos inversores y la única verdad irrefutable: los megacanjes a cambio de territorio nacional "El Plan Andinia" y las connotaciones gravísimas que ello conlleva:

Sobre las Privatizaciones escandalosas continúa Spollansky en "La Mafia Judía en la Argentina:

Se trata del ex Banco Hipotecario Nacional (BHN), hoy Banco Hipotecario S.A. (BH). En 1987 el Banco Mundial aconsejó al gobierno de Raúl Alfonsín liquidarlo y cerrarlo por la altísima corrupción e ineficiencia del mismo. (como si privatizarlo hubiera sido la solución "mágica" al problema de la corrupción), y convertirlo en banco mayorista o de segundo piso, ley aprobada por fin en 1992.

Raul Alfonsín junto a Carlos Menem.


En ese camino el BHN cerró el 60% de sus sucursales, de 53 a 24. Se dedicó a recuperar la cartera de morosos, y fue orientando su política hacia la banca mayorista. Redujo su personal de casi 7000 empleados que tenía en los años de Alfonsín a 1300 en 1993.

Entre 1983 y 1989 fue más que un banco un verdadero comité, ñoquis incluidos. Además de algunas operatorias destinadas a "alquilar" voluntades de jueces, legisladores, periodistas, artistas, etc. como fue el caso de la conocida Operatoria 830, y las casi desconocidas Operatorias HN 700. Toda esa manipulación casi hace quebrar al BHN, el cual fue salvado con un gran sacrificio económico y de sus propios empleados.

¿Cómo se regaló el Banco Hipotecario? 

Pablo Espartaco Rojo (N de la R "Roth") fue quien le puso el moño al regalo: 1.200 millones por el Banco Hipotecario. La primera rueda de venta concluyó el 25 de enero de 1999. En la City el negociado daba risa. Todo el mundo sabía del regalo y de los beneficiarios del regalo. 

El 29 de enero se pusieron en venta las acciones. Se lanzaron a valorizarlas el grupo Soros (en realidad la mafia Elsztain-Mindlin-Zang y compañía con la máscara de Soros). También Mercado Abierto. 


Las 150 millones de acciones a 8 dólares, daban un precio de 1.200 millones de dólares. En 1998 el patrimonio neto del Banco era de 2.390 millones de dólares, exactamente el doble. Por eso en la City todos decían: "lo están vendiendo a mitad de precio...". En ese momento el Francés, el Río y el Galicia valían en promedio un 70% más que su propio patrimonio. 

Espartaco Rojo justificó el regalo, en cuestiones que él consideró básicas: 

1. La cantidad de 2.400 millones en créditos hipotecarios otorgados antes de 1989, por los cuales el Banco percibía anualmente una tasa entre el 7% y el 9 % anual.

2. El contrato de privatización le exigía al Banco que asignara un 10% a los municipios pequeños.

3. Debía reservar el 2% de los ingresos para proteger a familias de ingresos magros en situaciones de morosidad.

4. Tenía una incobrabilidad del 13,8%. Claro que era cartera garantizada...

El negocio era redondo por las siguientes razones:

1. Tenía poder de fijación de precios en la economía por cuanto lideraba un sector con muy fuerte crecimiento.

2. Originaba un tercio de las hipotecas.

3. Tenía el 26% de los préstamos hipotecarios.

4. En la Argentina las hipotecas representaban en ese momento el 4% del PBI.

5. Tenía 160 millones de dólares anuales en dividendos. Esto significaba una tasa de retorno mayor del 10% de la inversión.

6. El Hipotecario tenía relación con los proyectos importantes de carácter inmobiliario.

7. Lideraba el negocio de seguros de vida relacionados con hipotecas. Hasta el 2007 seria el único Banco habilitado para otorgar pólizas.

8. El Banco venia de un buen management y era una marca de mucha importancia y antiguo prestigio.

9. El Hipotecario había sido precursor en la tarea de la securitización de hipotecas, colocando bonos con garantía de cartera.

El gran negocio fue la organización accionaria:

1. El Estado tendría la mayoría del capital accionario con derecho a los dividendos. Esto significaba que mantenía el 42% del paquete de las acciones clase A.

2. Los inversores tendrían las acciones clase D, lo que significaba 3 votos por acción y la seguridad de poder designar 8 de los 13 directores.

3. Las acciones B constituirían el 5% del capital y pertenecerían al personal del Banco (programa de propiedad participada).

4. Las acciones C pertenecerían a las empresas constructoras y a las firmas inmobiliarias.

La ley de privatización otorgaba al Estado 10 años de poder de veto para decisiones que tuvieran que ver con:

1. Fusiones.
2. Cambio de objeto.
3. Traslado de sede al exterior.

¿De dónde se consiguieron los 1.200 millones de dólares para pagar la compra del 25% de las acciones del Banco Hipotecario Nacional hoy BHSA?

Esta es una descripción de cómo lograron juntar la plata para devolverle a Soros, que en su momento fue el que puso el dinero para comprar o privatizar el BHN.

Dicho de otra manera el Gang no puso un centavo para quedarse con uno de los tesoros de la abuela más preciados.
El dinero (los 1.200 M de dólares los puso Soros) para comprar el 25 %, y lo consiguieron a través de Soros, y a partir de ahí arman una estrategia para despojarlo a Soros del BHSA y quedarse ellos con el management devolviéndole la plata a Soros (1.200 millones de dólares) siempre sin poner un centavo, y para poder hacerlo inventan las famosas Obligaciones Negociables emitidas por el BHSA por el valor de la deuda que tenían con Soros, donde hasta el momento y salvo cientos de pedidos de quiebra han devuelto algún dinero que es ínfimo, pero devuelto por el Banco, o sea que no pusieron una moneda para quedarse con el BHSA: lo manejan y lo vacían a voluntad.

Con esto queda claro que para quedarse con el management del BHSA los actuales titulares de la minoría llámese grupo IRSA no pusieron una moneda, en cambio se la llevaron toda y se la van a seguir llevando.

Aparte de eso no pagaron ninguna de las obligaciones negociables vencidas, las pagó el BHSA y entraron en lo que se llama APE (Acuerdo Preventivo Extraconcursal), determinando que les iniciaran una cantidad llamativa de pedidos de quiebra, entre los cuales se encuentra la de muchos judíos que me hacen recordar a las colocaciones de dinero en el Banco Mayo, también plata que pusieron casi todos judíos con el afán de sacarle alguna ventajita y que por supuesto no las van a cobrar, al igual que en el Banco Mayo y el Patricios.

En este punto cabe una pregunta: ¿Esta mafia Mata?

La respuesta es que no solo se mata con tiros, sino también robándole el ahorro de toda la vida a la gente sacándoselo de un plumazo, plata ahorrada para enfermedades, viajes, negocios, futuro, jubilarse con esos dineros, etc. Mucha gente enloqueció con posterioridad a la caída de los bancos en especial los bancos judíos de Argentina como el Mayo, el Patricios, y sin entrar a nombrar los anteriores por el accionar de estos mafiosos que no tienen piedad.

El APE lo perdieron en primera y en segunda instancia, y actualmente se encuentra en la Suprema Corte de Justicia, pero a mí entender sin ningún viso de que tenga un resultado distinto al de primera y segunda instancia.

Esta emisión de Obligaciones Negociables que da la casualidad es justamente por el monto que puso Soros de U$S 1.200.000.000 para la compra del BHN, es coincidente con el valor de compra de las acciones por el 25%. Esto es lo que hace que Elsztain no lo necesite más a Soros en el negocio. De ahí a la pelea era cuestión de esperar y no mucho.

Dentro de la definición de mafia vemos y aprendemos que los códigos no se respetan una vez obtenidos los resultados esperados. Y vaya resultado...El Gang Elsztain-Míndlin sin la plata de Soros no podía llegar ni a un uno por mil del BHN, pero una vez conseguido el BHSA, vean como le fue a Soros, y como les va a ir a los otros socios en los distintos negocios que estos mafiosos realicen.

BANCARROTA JUDÍA

Una cosa que los medios de comunicación no cuentan, es que la crisis argentina comenzó cuando dos bancos cayeron en bancarrota en 1998, debido a la actuación criminal de sus propietarios. El Congreso Mundial Judío escribió: “Dos bancos, dirigidos en su casi totalidad por financieros judíos, han colapsado. El Banco de Patricios, fue congelado por el Banco Central en Febrero de 1998, por lo que el Banco de Mayo intento salvarlo, en Septiembre de este año. (1998), el Banco de Mayo fue a la banca rota”. (Congreso Mundial Judío, Depesch 34, 1998). 

Los dos bancos eran propiedad de judíos, de los cuales, el último y mas importante del judío RUBEN BERAJA, “un líder" (para el pueblo judío) con un gran registro de actividades de ayuda, presidente del Congreso Mundial Judío Latinoamericano. Tras la crisis ha dejado su puesto de líder de la DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas), una organización afín al B'nai B'rith”.(Congreso Mundial Judío, depesch 34, 1998). Mas tarde colapsaron otros  dos bancos debido a la corrupción: Banco Israelita de Córdoba en Febrero de 1999 y Banco Israelita de Rosario en Marzo del mismo año. Naturalmente estos bancos eran propiedad de judíos. Beraja dejó la DAIA, pero siguió en otros puestos de influencia como el “Consejo Mundial para la educación de la Torah”, como portavoz de la universidad de Ver-Illian y como auxiliar portavoz del Congreso Mundial Judío. Cuando las mas poderosas organizaciones judías mundiales acusaron a Suiza de tener muchas cuentas de judíos que murieron entre los años 1933 y 1945, se hizo una comisión con el “modesto” nombre de “Comité independiente de personas eminentes”, compuesta de banqueros suizos e importantes judíos. Uno de los tres representantes judíos era Ruben Beraja, mientras los otros eran el Vicepresidente del Consejo Mundial Judío Ronald Lauder, y el portavoz del Órgano Judío de Israel Abraham Burg. Cuando la investigación acabó, de 6.858.116 cuentas bancarias, 1200 eran de judíos, que por algún motivo murieron entre 1933 y 1945. Beraja preparó paralelamente una reclamación multimillonaria a Argentina (su propio país?), porque se supone que recibió oro de Alemania supuestamente robado a judíos. 




BLANQUEO DE DINERO Y NEGOCIO DE DROGAS

Beraja no era solamente el jefe de todos los judíos desde Tijuana a Cabo de Hornos, era propietario de la red mas grande de bancos de Argentina, Banco de Mayo, y blanqueo de dinero para el corrupto gobierno argentino en drogas y armas. Con su ansia especulativa fue a la quiebra dejando sin sus ahorros a miles de argentinos. El periódico judío “Jerusalem Post” escribía: “durante Marzo y Abril de 1998, el presidente de Argentina (de origen sirio) Carlos Saul Menem, blanqueó 322 millones de dólares provenientes del negocio de armas con Croacia y Ecuador con la ayuda del Banco de Mayo Beraja". 


Según el periodista judío Horacio Lutsky, este negocio ayudó a Beraja a mantenerse a flote. Otro periodista judío, Larry Levy, afirma que el contacto entre Beraja y Menem, fue el judío CARLOS CORACH, ministro del Interior de 1994 a 1999”. (The Jerusalem Report, 2000). Beraja, especulando con el Banco de Mayo perdió unos 200 millones de dólares. (Forward, 4 junio, 1999). Una razón del colapso de la economía argentina fueron las actividades ilegales de Beraja. Miles de ahorradores, algunos de ellos judíos, perdieron de repente todos sus ahorros. La explicación de Beraja a todo esto fue “antisemitismo”. Cuando el portavoz del Banco Central, Pedro Fou, a raíz de lo ocurrido, dijo: “los judíos no deberían dirigir bancos”, fue denunciado por Beraja y a poco tubo que dimitir. Las palabras de Fou disgustaron a los judíos de todo el mundo, pero nadie critico a Beraja, por sus sucios manejos. Ni el Congreso Mundial Judío vio ningún problema en tener un personaje como Beraja para representar a los judíos.

(*) Los Judíos: los verdaderos dueños de Argentina, por Meister Eckehart

CONCLUSIÓN

¿Gobierno antisemita en Argentina?  (Los Judíos: Los Verdaderos dueños de Argentina, por Meister Eckehart)

Cuando el “sirio” Menem fue elegido presidente de Argentina, muchos judíos temieron por su posible ''antisemitismo''. Menem se convirtió pronto del Islam al catolicismo, y los que temían por su posible antisemitismo se equivocaron. Sus dos asesores mas cercanos fueron los judíos SAMUEL MUZYKANSKY y MOISÉS IKONICOFF, como ministro del Interior nombró a CARLOS CORACH.  En Justicia al judío ELIAS JASSAN. Menem siguió la “tradición” de colocar judíos en los puestos de poder. Al partido de su antecesor Raul Alfonsín, Partido Radical, se le conocía como “Sinagoga Radical”. El motivó la fuerte representación de judíos en el nuevo gobierno. 




El judío CESAR JAROSLAVSKY fue portavoz del Partido Radical, el judío ADOLFO STUBRIN Ministro de Educación, el judío MANUEL SADOSKI ministro de Técnica y Ciencia, el judío MARCOS AGUINUS ministro de Cultura y principal asesor del presidente, el judío ROBERTO SCHTEINGART en Información y Desarrollo, el judío OSCAR OSZLAK en Investigación y Reformas Administrativas, el judío JACOBO FITERMAN, líder de la organización sionista, fue jefe de los funcionarios de Buenos Aires. Como mucho de la catástrofe actual tiene que ver con estos tiempos, hay que nombrar que el judío LEOPOLDO PORTNOY fue nombrado vicepresidente del Banco Central, el judío MARIO BRODERSOHN fue ministro de Hacienda, el judío BERNARDO GRINSPUN fue ministro de Economía. Antes de GRISPUN fue el judío JOSE BER GELBARD Ministro de Economía. Entre las leyes que dictó la “Sinagoga Radical”, está la de 1988 que prohíbe el “antisemitismo”, ley 23.692. 

Esta ley vino bien cuando empezaron los escándalos bancariosEn 1970, de los 242 bancos de Argentina, la mitad eran propiedad de judíos. (sería interesante saber la influencia de los judíos en la otra mitad). Algo excepcional cuando la población judía de Argentina era un 0'5% de la población. La autora judía JUDITH ELKIN cuenta en un libro reciente la “contribución” de los judíos a la crisis actual en América Latina. (The Jews of Latín America , pag. 165).

ELKIN se refiere a BERAJA, al Banco de Patricios y Banco de Mayo. La Junta militar que dirigió Argentina de 1976 a 1983 es muy criticada hoy en día. En el periodo de la Guerra Sucia desaparecieron de 7000 a 15.000 personas, de los que 1000 a 3000 eran judíos. Los desaparecidos eran en mayoría de organizaciones marxistas, y la relativa cifra de judíos se explica en que estaban muy representados en estas organizaciones. Nadie se acuerda de la gran cantidad de atracos bancarios, secuestros, atentados y al menos 676 asesinatos cometidos por los marxistas (en España los grupos terroristas marxistas se dedican a lo mismo), antes de que los militares tomasen el poder en Argentina. La Junta golpeó fuerte y efectivo. La mas violenta de las organizaciones marxistas fue los Montoneros, donde había muchos judíos. El grupo estaba tras la muerte del general Pedro Aramburu, que dirigió el país de 1955 a 1958. La economía de los Montoneros la dirigía el judío DAVID GRAIVER que en Panamá engañó a muchos inversores por unos 20 millones de dólares en una compañía inexistente, New Loring. De allí fue a USA donde con otro judío, PHILIP KLUNZNICK fundó el banco American Bank&Trust de donde se marchó estafando unos 50 millones de dólares. KLUNTZICK era portavoz de la organización judeo sionista B'nai B'rith, portavoz del Congreso mundial Judío y fundador de la poderosa “Presidents of Jewish Major Organizations” y de la “United Jewish Appeal”. Durante los años 80 era considerado como el judío mas poderoso de la tierra. Estuvo involucrado en el centro atómico Oak Ridge y además de negocios bancarios hizo una fortuna en pensiones inmobiliarias. A pesar de los negocios con GRAIVER fue nombrado Ministro de Comercio en 1979. Parte del dinero robado por GRAIVER fue a parar a los Montoneros. GRAIVER blanqueó dinero de robos y secuestros. Esto se descubrió al morir GRAIVER en un accidente de aviación en 1977. Poco después quebraron sus bancos en USA, Suiza y Bélgica. GRAIVER tenía un 45% del periódico La Opinión, el resto de las acciones eran del judío JACOBO TIMERMAN. Este fue encerrado por su actividad antinacionalista pero fue soltado tras “presiones del exterior” y emigró a Israel.  

Extraído de: http://infoconnoticias.blogspot.com/2014/07/influencia-de-judios-sirio-libaneses-en.html

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