domingo, 19 de febrero de 2017

Desmontando el negacionismo de la raza II

Cráneos de un africano congoide, un europeo caucasoide, un amerindio, un asiático mongoloide y un australoide. Lo que demuestra que la raza es mucho más que el color de piel, y estas diferencias cráneales influyen, por ende, en la inteligencia.


Ya en el anterior post del Negacionismo de la Raza, hemos visto como la Judería y sus Medios de Comunicación quieren implantarle a la gente que no existen razas y esto al parecer se lo creen los mismos nacionalistas (y los morenazis que dicen ser NS). Por si les parecía poco, ahora lo haremos en términos más científicos.

INTRODUCCIÓN
Desde 1932 empezaron a aparecer libros de texto universitarios de introducción a la Antropología Física que negaban y rechazaban la validez del concepto de raza. Antropólogos judíos como Ashley Montagu, Franz Boas y Claude Levi-Strauss, así como biólogos judíos como Richard Lewontin, y posteriormente, Stephen Jay Gould, fueron los primeros en cuestionar el concepto de raza y a mediados de la década 1950, con el auge del marxismo cultural y la corrección política, la UNESCO recomendó sustituir la noción de raza humana, considerada "no científica" y "confusa", por el término de "etnia" (mismo que se refiere en realidad a las comunidades humanas definidas por afinidades raciales, lingüísticas, culturales, religiosas, etc.), a la vez que se negaba que la especie humana se subdividiera en subespecies, convirtiéndose así, en una extraña excepción en la naturaleza.
A la caída del Tercer Reich y debido a la posterior campaña política de desprestigio al nacionalsocialismo y el crecimiento del marxismo cultural en Occidente, el concepto de raza comenzó a ser marginalizado y dejó de ser utilizado por diversos Estados. Algunos sociólogos marxistas comenzaron a enarbolar la falsa idea de que las múltiples teorías sobre la raza fueron hechas como forma de "justificar el colonialismo y expansionismo europeo", sin considerar que el expansionismo nunca necesitó justificaciones ante nadie, pues era un hecho aceptado por todos, menos aún cuando se venía practicando desde hace siglos. Y a la vez, algunos "científicos" alegaban que no se podía hablar de diferentes razas entre los seres humanos porque la diferencia genética entre ellas es mínima, lo que se explica sencillamente porque se trata de la misma especie. A menudo, la visión crítica del uso del término raza relativiza los estudios científicos y señala que el uso de este término suele acarrear discriminación racista, cuando esto, no es más que una consecuencia que ellos mismos le asignan. (Ver: Reductio ad Hitlerum). De hecho, el negacionismo de la raza proviene generalmente de grupos de la izquierda política (liberalismo, comunismo, anarquismo), aunque también muchos grupos cristianos niegan el concepto de raza.

No obstante, aunque el término raza se asocie principalmente a un concepto biológico y taxonómico, se trata de un término amplio y que, en textos de divulgación científica, es usado con cierta ambigüedad, por lo que presenta varias acepciones que son usadas bajo distintos contextos:
- Como etnia o pueblo: Acepción antropológica y sociológica que designa al conjunto particular de individuos que comparten un mismo legado biogenético y cultural, o a un grupo de individuos unidos por una historia, nacionalidad o distribución geográfica común. Ejemplos: "La raza japonesa", "la raza germana", "la raza judía", etc.
- Como macro-etnia: Concepto más general que el de etnia, que engloba a más pueblos, emparentados biogenética y culturalmente. Ejemplos: la raza blanca, la raza negra, la raza amarilla, etc.

Según la Antropología Física Clásica, el tornco o grupo racial mongoloide se divide en: Ainudidos, Túngidos (normongoloides), Sínidos (centromongoloides), Malayidos (sudmongoloides), Polinésidos, Amerindios (y dentro de éstos esquímidos, sílvidos, nordpacífidos, ándidos, amazónidos, pámpidos y fuéguidos).


- Como subespecie: Acepción exclusivamente taxonómica y biogenética, como ramificación evolutiva de la especie Homo sapiens surgida por mutaciones y selección natural. La antropología clásica daba una clasificación básica en cinco "razas madre": raza caucasoide, raza mongoloide, raza congoide, raza capoide, raza australoide
- Incluso a veces el término es usado como sinónimo de género, especie, casta, estirpe, linaje, cepa, etc.
La raza no se define por una "pureza biotípica" sino por la constatación estadística de ciertos rasgos morfológicos comunes a un determinado grupo humano. Es, en otras palabras, una cuestión de frecuencia en el fenotipo dentro de una población.

RAZA E INTELIGENCIA
Estadísticamente se ha probado que no todas las razas tienen la misma inteligencia y esto es independiente del método utilizado para medir el cociente intelectual. Todos los métodos llegan a la misma conclusión. Sin embargo esta declaración no es políticamente aceptable y se interpreta como "racismo". Por ejemplo el descubridor de la estructura del ADN y premio Nobel en genética James Watson sufre las consecuencias de la censura política sobre la ciencia:
Todas nuestras políticas sociales están basadas en el hecho de que su inteligencia es la misma que la nuestra, mientras todas las pruebas muestran que no es realmente así. - James Watson


El profesor J. Philippe Rushton de la Universidad de Ontario del Oeste, publicó en el año 2000 un estudio científico sobre las diferencias intelectuales entre tres razas genéricas, midiendo el promedio tanto de la capacidad craneana, como el número de neuronas corticales y el cociente intelectual (IQ). A continuación se muestran sus resultados:
Raza africana o negraRaza europea o blancaRaza asiática o amarilla
Capacidad craneal (cm³)126713471364
Número de neuronas corticales
(en millones)
131851366513767
Cociente Intelectual (CI)85100106

Aunque tanto la inteligencia como el comportamiento característico de los grupos raciales en gran parte están determinados genéticamente (otros factores de menor importancia son los sociales), se sabe que la inteligencia individual no es una condición inmutable y que puede incrementarse según el entrenamiento intelectual al que sea sometida y diversas habilidades intelectuales pueden ser ciertamente adquiridas.
Por su parte el profesor inglés Richard Lynn, establece la siguiente relación de cociente intelectual por regiones: Asiáticos del este (105), europeos (100), gente del ártico (91), asiáticos del sudeste (87), amerindios (86), islas del Pacífico (85), sur de Asia y Noráfrica (84), África subsahariana (67), nativos australianos (62), bosquimanos (54).



Los investigadores biomédicos reconocen la importancia de la raza en su investigación. La razón principal de esto es su gran utilidad para hacer más eficaz la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades, prediciendo los factores difíciles de establecer, en base a las características más fácilmente establecidas, es decir, las características raciales del paciente.

La prevalencia racial de las enfermedades consiste en el hecho de que unas razas son más susceptibles a ciertas enfermedades que otras, por ejemplo los caucásicos son más propensos a enfermedades como la rubeola o el sarampión, mientras que los africanos son más propensos a contraer enfermedades de transmisión sexual como el SIDA. Otros desórdenes pueden estar determinados genéticamente y varían notablemente en la incidencia de grupos raciales, tales como la anemia falciforme y la talasemia entre los negros y las poblaciones mediterráneas, la fibrosis quística entre los blancos y la enfermedad de Tay-Sachs entre gente de descendencia Ashkenazi judía. También se ha encontrado que una variante de un gen (LTA4H) inofensivo en blancos y asiáticos, predispone al fallo cardiaco en negros. Por otro lado, las poblaciones europeas han desarrollado genéticamente una mayor tolerancia a la lactosa, los azúcares y el alcohol que poblaciones como las asiáticas[8] y amerindias. También se sabe que los individuos de razas diferentes responden de forma diferente a los medicamentos.

Puesto que la piel oscura dificulta la producción de vitamina D, las autoridades sanitarias, tanto de Canadá como de Estados Unidos, han recomendado a las personas de piel oscura (principalmente negros y latinoamericanos mestizos) que, entre otoño y primavera, cuando la luz solar es más débil, consuman diariamente entre 1000 y 2000 IU (unidades internacionales) de vitamina D.



PUREZA RACIAL
La mayoría de la gente cree que no es posible la existencia de un individuo de raza pura, pues, según su razonamiento, no existe linaje en el que no haya habido cruza de diferentes razas en algún momento del pasado. De este modo, creen que un sujeto de raza pura sería el que desciende directamente, sin cruzas, de la cepa de la raza misma y que este hecho "le impediría definirse como miembro de una raza en especial".
En realidad sí existen individuos de "raza pura" pero también se debe ser específico en cuanto a qué se entiende por raza.
Si por 'raza' se entiende a las subespecies humanas originarias, es verdad que existen muy pocos individuos de raza pura.

Individuo ejemplar de raza pura (blanca, en este caso de subraza atlanto-brunn).



En cambio, si con raza se refiere a una meta-etnia (raza blanca o raza negra, por ejemplo), la pureza total de la composición biogenética de un individuo no es relevante para que sea clasificado o asimilado adecuada y efectivamente como miembro de una raza en especial. Sí es relevante, en cambio, el hecho de que debe presentar un fenotipo acorde con su raza, lo que en teoría supone tener una carga genética mayor al 80% de dicha raza, sin importar rasgos extra raciales que serían mínimos o residuales. También, por ejemplo, un "mulato" (individuo resultado de la mezcla de un padre negro y un padre blanco) puede ser asimilado netamente como negro ya que la gran parte de las características genéticas de la raza negra son dominantes.

No obstante hay que tener en cuenta también la Ley de la segregación independiente de Gregorio Mendel, la cual establece que cuando se consideran dos características en una cruza, los genes que controlan uno de los caracteres se separan y se distribuyen en los gametos, de manera independiente de los genes que controlan la otra característica. En otras palabras, dos células heterocigóticas, "mestizas" o de raza "impura", pueden engendrar una célula homocigótica o de raza "pura". De manera que los rasgos "puros" sí pueden existir en la actualidad a pesar de la mezcla y pueden conservarse y depurarse mediante la acción selectiva o eugenesia.

Cameron Diaz desciende de amerindios de parte materna, sin embargo se nota que forma parte de la raza blanca.


¿TODOS VENIMOS DE ÁFRICA?

Actualmente existe un Proyecto Genográfico iniciado en el 2005 y con un plazo a 5 años para muestrear a más de 100,000 personas en todo el mundo con el fin de obtener datos que nos hablen del pasado y origen de nuestros pueblos a lo largo de la historia y prehistoria de la humanidad.
Recientemente los investigadores han logrado completar un más exhaustivo y comprensivo análisis genético de los humanos modernos, el cual ha demostrado que los humanos son más diversos genéticamente y que existe una mayor diferencia genética entre africanos y euroasíaticos de lo que anteriormente se pensaba. Las pruebas del ADN muestran no sólo que el genoma de las poblaciones euroasiáticas (caucasoides y mongoloides) posee ADN neanderthal y cromagnon, mismo que no se encuentra en poblaciones africanas (congoides y capoides), sino también que las poblaciones africanas poseen ADN de alguna especie arcaica extinta, probablemente Homo erectus o bien Homo ergaster, no encontrado en el genoma de las poblaciones euroasiáticas. Esto ha cuestionado severamente la popular y políticamente correcta hipótesis monogénica del origen humano "desde África" (Out of Africa) que poseía mayor respaldo sobre el poligenismo, inclinándose la investigación hacia un origen mixto (hipótesis mixta).
El Homo erectus es un muy probable candidato para la especie desconocida que se hibridó con el "humano moderno" en África hace 35.000 años, dando como resultado al africano moderno.

En 2011 y 2012, un grupo de biólogos norteamericanos, liderados por Michael F. Hammer, de la Universidad de Arizona, ha comparado varias regiones del ADN de indígenas del centro de África. En algunas de las poblaciones cerca del 2% de su material genético provendría de un ancestro con el que se reprodujeron sus antepasados hace unos 35.000 años. No se conoce la especie, pero sí que su rama evolutiva se separó de la nuestra hace unos 700.000 años. Los científicos se centraron en 61 regiones del ADN no codificado (lo que no son genes) de 16 individuos mandingas, 16 pigmeos baka de Camerún y nueve san (bosquimanos) sudafricanos, si bien también utilizaron muestras de otras étnias, como los dogón (Malí), los xhosa (Sudáfrica) o los mbuti (de República Democrática del Congo).
Partían de una pregunta sin respuesta: si en Europa los Homo sapiens se hibridaron con los neandertales hace 60.000 años, dejándoles hasta un 4% de su ADN, y también hubo cruce en Asia con los denisovanos ¿no habría sucedido lo mismo en África? A fin de cuentas, se dijeron, allí podían haber convivido con muchas más especies primitivas durante decenas de miles de años. En un artículo que fue publicado en 'Proceedings of National Academy of Science' (PNAS), escriben: "El registro fósil indica que hay una gran variedad de homínidos de transición, con características modernas y arcaicas en un área que va de Marruecos a Sudáfrica".
Pero la respuesta no la encontraron en las bases de datos que existen sobre la genética de los pueblos africanos: por un lado, porque no habían tenido en cuenta las mutaciones causadas por la selección natural; y por otro, porque no había información sobre cazadores-recolectores, que son la mayor reserva de diversidad genética del planeta. Una dificultad añadida es que en África es muy complicado, si no imposible, recuperar ADN de homínidos extintos, como ocurrió con los neandertales, debido a sus condiciones climáticas, muy cálidas.
Fue al analizar algunas secuencias genéticas del cromosoma 4 cuando descubrieron que la única explicación plausible para estos polimorfismos era que procedieran de un homínido arcaico. Además, mientras los pigmeos tienen el porcentaje más alto (un 3,6%) de una de las mutaciones, en otras les superan los bosquimanos (con un 11,9%) y los mbuti (un 14,8%). Precisamente, estos últimos son los que han vivido más aislados durante miles de años en las selvas congoleñas: "Toda esta información sugiere que África central fue el hogar de un homínido arcaico que se hibridó con los humanos modernos que vivían allí".
Los biólogos no ponen nombre a la especie. Tan sólo apuntan que se separó de la rama humana en el Pleistoceno Medio y se mantuvo aislada cientos de miles de años. Hace 700.000 años en África vivía el Homo erectus, que ya tenía un cerebro grande; hace 200.000, ya había individuos con una morfología moderna. Y hay restos de homínidos con rasgos primitivos hasta hace 35.000 años. La evidencia que se presenta sugiere que una especie que llevaba mucho tiempo separada intercambió genes con otra que evolucionaba hacia una apariencia moderna o ya la tenía, fenómeno que ocurrió en África central. El equipo de Hammer defiende que la hibridación ha jugado un papel clave en el origen de algunos de nuestros rasgos humanos únicos.
El biólogo Carles Lalueza-Fox (CSIC), que participó en el proyecto del genoma del neandertal, reconoce que si los Homo sapiens pudieron cruzarse fuera de África, también lo podían hacer dentro y apunta que el panorama de la emergencia de nuestra especie es definitivamente más complejo de lo que hubiéramos pensado hace un par de años.

De acuerdo con recientes descubrimientos, el genoma de las poblaciones euroasiáticas posee ADN neanderthal y cromagnon, que no se encuentra en poblaciones africanas, lo que demuestra que existe una mayor diferencia genética entre africanos y euroasíaticos de lo que anteriormente se pensaba.


2 comentarios:

  1. Qué gracioso es defender la existencia de las razas en la especie humana y negar que la raza caucasoide es la raza blanca; todos los antropologos que defendieron la existencia de las razas humanas identificaron a la raza caucasoide con la pseudocientífica “raza blanca". Aunque se entiende que es por motivos políticos, si se admite que los norafricanos y los árabes pertenecen a la misma raza que los europeos no se puede hablar de la patética teoría conspirativa del genocidio blanco.

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    1. Los arabes pertenecientes a la raza blanca hahaha, desaparece de aca rojito, no tenes idea de loq ue estas hablando

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