sábado, 17 de septiembre de 2016

Un poco de historia norteamericana; la conquista de Estados Unidos por parte de los judíos.


Es a partir de la revolución americana (1776) que vemos aparecer de manera paulatina una serie de nuevos estados, unas nuevas europas que surgen al otro lado del mar, que afirman su identidad.

“El pueblo americano jamás olvidará la ayuda que prestaron los hijos del pueblo judío cuando se creaban los Estados Unidos de Norteamérica”.

George Washington fue un tipo del mismo palo de Adam Weishaupt, La Fayette y Miranda, todos pro-iluministas, liberales y masones.




En agosto de 1781, la milicia continental tenía cercado al general Cornwallis en Yorktown, Virginia. George Washington y el Conde Rochambeau – masones los dos – estaban a un paso de dar el golpe definitivo. Pero al contrario de lo que cabría esperar, la moral de su ejército no era precisamente de victoria. La larga campaña, el esfuerzo bélico por parte de hombres que no eran en su mayoría soldados sino granjeros y el abandono del hogar, se sumaba a las penosas condiciones que llevaban tiempo soportando. Sin alimentos, municiones, armas, pertrechos y medicinas, las deserciones eran contínuas y ante el celo de los oficiales por éstas, la posibilidad de un amotinamiento estaba a la vuelta de la esquina.

En ese momento crítico, Washington pidió ayuda a su compañero de logia, Haym Salomón y este le proporcionó 20.000 $ de los de la época. El resto de la historia, ya es historia.

Haym Salomón, al que podemos considerar el primer financiero norteamericano, fue un judío ashkenazi polaco cuyas raíces familiares se pierden en Portugal y España. En 1775 y a la edad de 25 años, emprende la aventura americana instalándose en Nueva York como corredor de comercio (financiero) y simultáneamente como pagador del ejército francés; pocos meses después, ya se ha incorporado a la organización “Hijos de la libertad” (aunque tal vez sería más acertado llamarles “Hijos de la viuda”), participando en los complots revolucionarios y teniendo que huir por tal motivo a Filadelfia.




Los ya citados 20.000 dólares habría que añadirlos a la suma de 650.000 $ que entre Salomón y el Superintendente Morris (también masón) ya habían entregado a Washington, Madison y Wilson para financiar la sublevación (para que me entiendan, esa cantidad representaría unos 9.000 millones de dólares en la actualidad).

Tras el Tratado de Paris de 1783, siguió ayudando financieramente a la nueva nación. Como reconocimiento a su apoyo, el billete de dólar en su reverso, sobre la cabeza del águila, representa las 13 Colonias con 13 estrellas de 6 puntas como la estrella del rey David.

Judío militante, consiguió derrocar las leyes del juramento religioso para cargos públicos del estado de Pennsylvania y afirmó “Yo soy un judío, es mi propia nación, y obtendremos todos los privilegios para disfrutarlos junto a nuestros conciudadanos”.

Como curiosidad, el presidente Truman, masón como todos los citados en este articulo, se llamó Harry Salomón en honor del primer financiero de Yankilandia.

El famoso monumento del centro de Chicago a George Washington, flanqueado a ambos lados por dos figuras que le sujetan, representa a Robert Morris y a Haym Salomón.


Muchos por ahí dicen que fueron los Judíos quienes traicionaron a Inglaterra para crear los EE.UU., pero no lo sabemos, ya que el plan del Establishment Judío en todo ese tiempo era dominar al mundo a través de Albión.

De todos modos la independencia fue una maniobra que permitió desarticular el Imperio Británico en parte. No olvidemos que la Revolución Francesa (una revolución masónica y liberal) fue una venganza de Londres contra Francia por haber apoyado la independencia de EE.UU.



Pero tarde o temprano, Washington se dio cuenta de quienes eran los judíos...

''Ellos (los judios) trabajan más eficazmente contra nosotros que los ejércitos de los enemigos.

Son cien veces más peligrosos para nuestras libertades y para la gran causa en que estamos trabajando.... Hay que lamentar seriamente el que cada estado, mucho antes de eso, no les haya hecho frente, como pestes de la sociedad, y los mayores enemigos que tenemos para la felicidad de América.

Yo pediría a Dios que algunos de los más atroces de cada estado fuese colgado en una horca cinco veces más alta que la que fue preparada para Haman (1).''

(1). Haman fue el gran patriota y mártir persa que intentó, sin éxito, liberar a su nación de la dominación judía en el siglo V a. de J.

"Maxims of Washington, D. Appleton & Co. New York. 1885."



Benjamin Franklin quien también era masón, llegó a criticar a los judíos en la Convención Constitucional de Filadelfia, Pennsylvania, de 1787:

“Existe un gran peligro para los Estados Unidos de América. Ese gran peligro es el judío. Señores, en cualquier país donde los judíos han logrado establecerse, han degradado la moral y la honradez comercial; se aíslan en vez de integrarse. Se burlan del cristianismo y tratan de minar la religión sobre la cual este país fue fundado, objetando sus restricciones. Han creado, en las diversas naciones donde residen, un Estado dentro de un Estado, y cuando han sido resistidos, han tratado de estrangularlos hasta la destrucción económica, como en los casos de España y Portugal. 

Por más de 1700 años, los judíos se han quejado de haber sido expulsados de su tierra, como ellos han llamado a Palestina. Pero si el mundo civilizado les diese otra vez Palestina, no les faltarían motivos para no volver allá. ¿Por qué? Porque son vampiros, y los vampiros no viven de otros vampiros. Ellos no pueden vivir entre ellos mismos. Deben susbsistir de pueblos cristianos y otros que no son de su propia raza. 

Si ustedes no los excluyen de la Constitución de los Estados Unidos, ellos, dentro de 200 años, habrán entrado en tan grande cantidad en nuestro país, que lo dominarán y se lo engullirán. Modificarán nuestra forma de gobierno, por la cual nosotros, los americanos dimos nuestras vidas y nuestra sangre y por la cual arriesgamos nuestra libertad.



Si ustedes no los excluyen, vuestros descendientes estarán, dentro de 200 años, trabajando solamente para los judíos, que sentados en sus sillones mullidos, se frotarán las manos contando el dinero que nosotros ganamos. ¡Los estoy previniendo, señores! Si no excluyen a los judíos para siempre, sus hijos los maldecirán en sus tumbas. 

Los judíos son asiáticos y nada más, cualquiera sea el lugar donde hayan nacido, y sin importar cuántas generaciones se alejen de Asia. Son y siempre serán de la misma manera. Las costumbres y usos judaicos no son compatibles con la vida de los norteamericanos, aunque el judío viva diez generaciones en nuestro medio. Un leopardo no pierde sus manchas. Los judíos son asiáticos,constituyen un peligro para nuestro país si se les permite entrar aquí, y debieran ser excluidos por esta convención constitucional.”



En otra ocasión, ante el Congreso expresó: 

"Concuerdo plenamente con el General Washington, de que debemos proteger esta joven nación de una influencia insidiosa y penetradora. Esa amenaza, señores, son los judíos.- En cualquier país donde los judíos se asienten en números considerables, bajan sus niveles morales; alterarán su estabilidad comercial; reirán e intentarán desestabilizar la religión cristiana sobre la cual está fundada, haciendo objeciones a sus restricciones; construirán un Estado dentro del Estado y, cuando sufran oposición, intentarán estrangular el país financieramente hasta la muerte, como es el caso de España y Portugal.- Por más de 1.700 años, los judíos estuvieron llorando su triste destino de estar exiliados fuera de su tierra natal, que ellos llaman Palestina. Pero, señores, si el mundo les diese Palestina a ellos, ¿Habría ahora una nueva razón para que no retornasen? ¿Por qué? Porque ellos son vampiros, y los vampiros no viven entre vampiros. No pueden vivir a penas entre ellos mismos. Deben subsistir sobre los cristianos y otros pueblos que no son de su raza. Si ustedes no los excluyen de los Estados Unidos, en su Constitución, en menos de 200 años ellos estarán llegando acá en números tan grandes que dominarán y devorarán la tierra y cambiarán nuestra forma de gobierno, por la cual los americanos hicimos correr nuestra sangre, dimos nuestras vidas, nuestras almas y arriesgamos nuestra libertad.- Si ustedes no los excluyen, en menos de 200 años nuestros descendientes estarán trabajando los campos para darles subsistencia, y mientras ellos estarán en los escritorios comerciales restregándose las manos. Yo les advierto, caballeros, que si ustedes no excluyen a los judíos para siempre, sus descendientes van a maldecirlos en sus tumbas.- Los Judíos, caballeros, son asiáticos, y si los dejan nacer donde quieran por generaciones estando fuera de Asia, ellos jamás van a ser diferentes. Sus ideas no se ajustan a las del americano, y no ha habido jamás seres que vivan dentro de dos generaciones. Un leopardo no puede cambiar sus colmillos. Los Judíos son asiáticos, son una amenaza para este país si les permitimos la entrada, y debiesen ser excluidos de esta Convención Constitucional." 

(Discurso pronunciado en la Conferencia Constitucional de Filadelfia de 1787, que fuera guardado en el diario de Charles Cotesworth Pinckney, un delegado da Carolina del Sur).

Pero luego de la muerte de Benjamin Franklin en 1790, ya nada impediría a los judíos lanzarse a la conquista de Estados Unidos por lo que los Rothschild a través de Alexander Hamilton, su agente en el gabinete de George Washington, quien influyó para que el senado de los Estados Unidos otorgue una concesión por 20 años creándose su primer banco central denominado ''First Bank of the United States''.


En 1801, Thomas Jefferson ocupa el cargo de presidente de los Estados Unidos de América.

Jefferson quien fue uno de los máximos exponentes del liberalismo ya nos predijo en su día el findel capitalismo bajo el peso de las hipotecas de una burbja inmobiliaria:

"Si el pueblo permite alguna vez a la banca privada controlar la emisión de su moneda, los bancos y las sociedades que medrarán a su alrededor acabarán despojando al pueblo de todas sus pertenencias, primero con inflación y con deflación después, hasta el punto en que los hijos se despertarán sin techo en el continente que sus padres conquistaron."



También fue un crítico del ''pueblo elegido'':

''Dispersados como están los judíos, aún forman una nación, extraños a las tierras que habitan''. ''Aquellos que trabajan la tierra son el Pueblo Elegido de Dios, si es que laguna vez tuvo un pueblo elegido. ''Pienso que sus instituciones bancarias y bursátiles, representan un peligro más grande para nuestras libertades que el enemigo más armado y preparado para la guerra.''

(D.Boorstin 'Los Americanos') ('Notas de Virginia' Boston, 1832).

Aarón Burr quien fue vicepresidente de Jefferson asesinó al anteriormente mencionado Alexander Hamilton (agente Rothschild) por lo que se frustró el plan de un banco central.

Aarón Burr.
Alexander Hamilton.





















Pero los banqueros intentarían de nuevo, hasta en contra de Andrew Jackson (séptimo presidente de los Estados Unidos) quien comenzó la eliminación de los depósitos del gobierno en el Segundo Banco de los Estados Unidos controlado por los Rothschild, y en su lugar los deposita en bancos dirigidos por su gente.

Esto hace que los Rothschild entren en pánico haciendo lo mejor que sabían hacer, contraer la oferta monetaria para causar una depresión financiera.

El presidente Jackson conociéndolos más tarde declara:

''¡Ustedes son una cueva de víboras y ladrones, y tengo la intención de derrotarlos completamente, y por el Dios Eterno, los voy a expulsar!''


En 1845 muere el Gran Patriota Americano, Andrew Jackson (Séptimo Presidente de los Estados Unidos). Antes de su muerte se le pregunta cual consideraba su mayor logro como Presidente. Responde sin dudar, ''Yo maté el Banco''.


No sería hasta los años 1860 que se renovaría la contienda entre el Gobierno Estadounidense y los Banqueros Judíos.

Para abril de 1862, Lincoln había emitido y distribuido títulos de deuda con valor de moneda de libre circulación por un total de U$S 449.338.902. Dijo, ''Le dimos a la gente de esta república la mayor bendición que ha tenido, su propio papel moneda para pagar sus propias deudas.''

Este era, y sigue siendo, un delito imperdonable en los ojos de los Banqueros Judíos. El hecho que Lincoln tenía un derecho constitucional claro de hacer así, no hizo el ápice más leve de diferencia para el pragmatismo de la Judería.


Otra razón por la que los Rothschild quisieron a Lincoln muerto tan pronto como la guerra fuese terminada era puramente racial. Ahora que él les había hecho el favor estupendo de emprender con éxito "una guerra civil" desastrosa, llamada entre dos grupos de pueblos blancos retoñando, él ya no era necesario. De hecho, él era ahora un obstáculo y una carga a sus futuros proyectos. Como he indicado repetidamente en muchas de mis escrituras anteriores, ha sido el máximo sueño de la conspiración judía poder diezmar la Raza Blanca, mestizar a esta y destruirla finalmente por completo para hace poblar este Planeta Tierra por sólo dos clases de personas - los Judíos como amos, y una mezcla marrón como sus esclavos. Su lema es y ha sido durante siglos cada Judío un rey, cada goy un esclavo.

Lincoln tenía en mente un programa de gran alcance para mover a los negros del territorio de los Estados Unidos y restablecerlos en África, en la colonia de Liberia.

Tal era el plan de Lincoln y la intención no era ningún secreto entonces en la historia, aunque la máquina de propaganda judía haya borrado y en gran parte, posteriormente aquel hecho de nuestros libros de historia presentes. Para aquellos interesados en proseguir adicionalmente los proyectos y programa de Lincoln, los detalles estan competentemente dispuestos por Earnest Sevier Cox (1880-1966) en su folleto la Política Negra de Lincoln, disponible de Publicaciones de Liberty Bell, Po Box 21, Reedy, WV 25270.

Si Lincoln hubiese vivido, su influencia y prestigio habrían puesto indudablemente en movimiento la solución más urgente y de gran alcance al problema racial canceroso, un problema que viene rápidamente ahora a un punto culminante y amenaza con destruir el último baluarte de la Raza Blanca, los Estados Unidos de América.


Hay una pregunta intrigante que proviene de esta catástrofe espantosa y trágica entera. ¿Ya que los Judíos planearon la operación entera, la guerra, su resultado, el asesinato de Lincoln y su encubrimiento subsecuente, la violación viciosa y destrucción del Sur, la pregunta es - cuál era el papel consciente de Lincoln en este asunto entero? ¿Ya que él era la figura central con esta guerra fratricida, él era un colaborador complaciente en la conspiración con los Judíos, o él era un tonto chivo expiatorio usado por los Judíos, o era él en parte ambos?

Lincoln era un enigma en su tiempo, y permanece como tal hasta hoy. Él era un político perspicaz, algo de un no-muy inteligente abogado de región apartada y campesino del país, pero bastante agudo para ser capaz de manipular a la gente y usar sus homilías caseras y anécdotas a fin de hacer sus puntos. Esto él hizo con eficacia, como un buen político debería. También, él tenía un ego grande y una determinación feroz de ganar. Él no creó el furor sobre la cuestión de la esclavitud. Los Judíos habían estado trabajando en esto durante aproximadamente cuarenta años, y cuando su oportunidad vino, Lincoln era bastante perspicaz para capitalizar en ello como un político mañoso debería. Él probablemente sintió que esto era una cuestión moral importante que le gustaría rectificar, si él pudiera. No creo que él a sabiendas colaborara con los Judíos cuando él se hizo el presidente pero mejor dicho los Judíos vieron en él un instrumento útil para fomentar a su causa y por consiguiente lo usaron y promovieron. En el Pueblo judío americano y la Guerra Civil, el autor judío Bertram W. Korn dice, "Uno de los más enigmáticos intimos del Presidente Lincoln durante la guerra era Isachar Zacharie, un obscuro médico y pedicuro británico, quién, según el Mundo de Nueva York, disfrutó de la confianza de Sr. Lincoln quizás más que cualquier otro particular - (y era) quizás el invitado de familia más favorecido en la Casa Blanca." Indudablemente, los Judíos usaron a Zacharie como un conducto para manipular a Lincoln para hacer su puja siempre que fuese necesario, pero Lincoln estaba cometido y obsesionado para emprender y ganar la guerra, y no necesitó demasiada incitación. Aunque yo no profese ser un adivinador de pensamientos, creo que Lincoln entró en la presidencia más o menos ignorante e inconsciente del poder monetario judío. Sin embargo, una vez presidente, en algún sitio a lo largo de la línea él se dio cuenta realmente de ello, y esto lo asustó. Él es citado diciendo algo en el sentido de que él vio fuerzas oscuras y siniestras juntarse en el horizonte y él temió por su país. Si los Estados Unidos fueran destruidos alguna vez, sería destruido no por un enemigo exterior, sino desde dentro. Sin una duda, encarado con la realidad severa, él se había dado cuenta "de la mano escondida" del poder monetario judío.



Los Rothschild y los Judíos vieron la nueva nación de los Estados Unidos de América como una mina de oro potencial enorme y ellos no perdieron ningún tiempo estableciéndose y consiguiendo sus tentáculos financieros firmemente atrincherados en la nueva tierra de la leche y miel. 

Como siempre, mientras que los Judíos permanecieron en el fondo, en la vanguardia aparecieron tales reprobos radicales como Thurlow Weed, editor de periódico de Nueva York y jefe político; Benjamin F. Wade, Senador de Ohio y Presidente del Comité en la conduccion de la Guerra; los Hermanos Jay Cook y Henry Cook, el anterior siendo un financiero de Filadelfia y el recogedor de fondos de la Guerra Civil de Lincoln, y éste último un banquero de Washington, D.C.; Thaddeus Stevens, Miembro del Congreso de Pensylvania y Presidente del Comité de Caminos y Medios en la Casa; Zacharias Chandler, Senador de Michigan y Presidente del Comité de Comercio; Brigadier General Benjamin F. Butler, algún día miembro del Congreso de Massachusetts, y brutal gobernador militar de Nueva Orleans durante parte de 1862, un período que le ganó el nombre de la "Bestia Butler."

Esto de ningún modo completa la lista de radicales que estaban determinados para romper y destruir el Sur y toda la gente Blanca que moró allí. En lo que ellos estuvieron pensando era convertir a los Habitantes del sur Blancos en los esclavos de sus antiguos esclavos negros.

Adelante, Lincoln estaba a favor de reembolsar a los antiguos dueños de esclavos del Sur por los esclavos que ellos ya no tendrían ahora; de dar a los negros sólo un voto limitado, es decir, aquellos que fueron al menos algo educados y alfabetizados. Él estaba a favor de tomar los Estados Confederados atrás en la Unión como compañeros plenos, con restricciones sólo parciales y limitadas.

Todo esto repugnó a los radicales del Norte, quienes no sólo querian la venganza rencorosa sino también quisieron destruir físicamente y económicamente el Sur. Este permitiría a los políticos oportunistas del Norte (sobre todo Judíos como los Seligmans y Lehmans) marchar aun mas adelante y comprar en grandes cantidades las propiedades antes valiosas y estados por dos centavos de dólar. Esto ellos ahora lo hicieron con una venganza.

La liberación de los esclavos nunca fue la cuestión verdadera y subyacente. La cuestión era de dos facetas - dinero y raza. Ambas de estas cuestiones son la esfera primaria de la conspiración judía y lo han sido durante al menos tres mil años.

Lo cierto es que mientras casi el 40% de todos los judíos propietarios de viviendas en los Estados Unidos poseían uno o más esclavos, menos del 5% de la población blanca tenía esclavos y menos el 2% de los blancos tenían esclavos en toda América antes de la Guerra civil.

En este cuadro, las tropas del Norte con sus característicos uniformes azules (a la izquierda), cargan contra el ejército Sureño (a la derecha) que aparecen vistiendo sus uniformes grises.


Habiendo transportado números enormes de esclavos negros en América en una ganancia enorme, ellos simultáneamente comenzaron a poner el complejo de culpa en los americanos blancos a lo ancho. Este Talón de Aquiles de la Raza Blanca ellos explotaron e instigaron con una venganza. Cuando ellos entonces encontraron a Lincoln actuando como su pieza delantera y conduciendo la nueva nación en una guerra divisiva, fratricida, la red de Rothschild estaba más que lista - lista a financiar otra vez ambos lados de una guerra que ellos mismos habían contribuido decisivamente a instigar.

En el lado de la Unión ellos tenían a August Belmont (verdadero nombre - Schoenberg), un cohorte racial, como su agente para suministrar al Norte del dinero (con interés, por supuesto). En el lado Confederado ellos tenían Judah P. Benjamin para suministrar al Sur de notas Confederadas impresas, el valor de las cuales rápidamente disminuyó en la nada de donde estas vinieron cuando el Sur perdió la guerra. Pero la dinastía Rothschild los distinguió como los bandidos que ellos eran y limpiaron maravillosamente a ambos lados. Además, sus tentáculos no se relajaron después de que la guerra estaba terminada. De hecho, tan profundamente endeudados eran ambos lados después de la guerra que estos parásitos judíos fangosos han estado haciendo una ganancia de aquella derrota (y varias derrotas consiguientes) desde entonces.


El curso iniciado con la guerra de Secesión, durante la cual se gestaron los primeros imperios económicos (Vanderbilt, Carnegie, Morgan, Rockefeller), daría paso a la concentración monopolística que comenzó a desarrollarse a partir de aquel evento. Desde entonces cada nueva contienda bélica supondría un reforzamiento de esa dinámica. Así, la guerra hispano-norteamericana de 1898 abrió el camino a los oligopolios azucareros. A ésta le seguiría la Primera Guerra Mundial, que consolidó la concentración de la industria pesada y consagró el ascenso de otros dos imperios económicos: el de la dinastía Pont de Nemours, de Detroit (Unites States Rubber, General Motors, National Bank of Detroit), y el del clan financiero Mellon, de Pittsburg (Aluminium Co. of America, Westinghouse, Mellon Bank).


De entre las grandes fortunas amasadas a partir de la guerra civil norteamericana, cuatro nombres sobresalen en especial: Cornelius Vanderbilt, Andrew Carnegie, John Pierpont Morgan y John Davison Rockefeller. El primer apellido prácticamente ha desaparecido del concierto plutocrático mundial y de las altas esferas de influencia política. Los dos últimos, por el contrario, se sitúan actualmente en su vértice más elevado. El hecho de que los Morgan y los Rockefeller ligaran el destino de sus grandes empresas a un potente complejo bancario habría de jugar, sin duda, un papel fundamental en su proyección futura.
El origen étnico de Rockefeller ha sido objeto de discusión. Se sabe que su familia proviene de Alemania pero algunas fuentes afirman que el origen real de esta familia es judío, pues el apellido de su madre, Eliza Davison, (Hijo de David) da pie a especulaciones. Fuentes judías subrayan la religión cristiana bautista que profesaba devotamente el empresario para desligarlo del judaísmo, pero ello no resuelve la cuestión de si este hecho se encuentra en el contexto de las comunes conversiones entre judíos al cristianismo. Por otra parte, el historiador judío Malcolm H. Stern compiló una obra acerca de 25.000 judeo-estadounidenses titulado Americans of Jewish Decent, donde escribe que los Rockefeller descienden de una línea de judíos sefarditas. De esta obra sólo se imprimieron 550 copias y fue publicada únicamente para judíos, especialmente para la comunidad de líderes judíos en Norteamérica para sus archivos de referencias personales en apoyo al contacto de aquellos judíos denominados "marranos" o criptojudíos, es decir, judíos que fingen ser cristianos ante la comunidad pero continúan profesando secretamente la fe judía y la lealtad a su raza. Stephen Birmingham en The Grandee declara: "Quién habría imaginado encontrar a los Rockefellers en el libro". La obra de Stern desarrolla lo que él denomina la "Nobleza de la Judería, o los sefarditas que vivieron en España y Portugal como príncipes de la tierra".



En 1865, en una declaración al Congreso, el presidente Abraham Lincoln dijo:

''Tengo dos grandes enemigos, el Ejército del Sur frente a mí, y las instituciones financieras por detrás. De los dos, el de atrás es mi mayor enemigo.''

Ese mismo año, menos de dos meses antes del final de la Guerra Civil Estadounidense, el 14 de abril, el presidente Lincoln es asesinado.


Lincoln tenía una política constructiva e indulgente hacia los ahora derrotados y trastornados Estados de la Confederación. En contraste, los títeres del Norte y radicales, azuzados y conducidos por las fuerzas judías, estaban sedientos para venganza. Ellos no sólo quisieron destruir la propiedad de los Habitantes del sur Blancos sino que quisieron destruir sus tradiciones, su estilo de vida, y todo lo que el Sur significaba. Sobre todo, ellos quisieron destruir y mestizar el pool de genes del Sur Blanco - ellos estaban determinados a bombear la sangre negra de los antiguos esclavos africanos en las venas de americanos blancos. Este era el más atroz de todos sus delitos, y, conducidos por sus jefes supremos judíos que manipulan la operación entera y tocan las teclas, estos traidores Blancos fueron a ello con una venganza.

Lo que permaneció fue robado y confiscado en las manos de los políticos oportunistas del Norte. Los Estados del Sur fueron ocupados y tratados con una tregua cartaginesa tan viciosa como había sido impuesta alguna vez a cualquier enemigo extranjero. A los negros les permitieron correr desenfrenados y violar a las mujeres del Sur a voluntad.

En junio de 2015 la bandera confederada fue prohibida, un futuro no muy distinto le espera a la estadounidense.


No seria sino en hasta 1913 que los Rothschild serían capaces finamente de crear su tercer banco central en Estados Unidos, la Reserva Federal, y una vez hecho este paso se podría avanzar al siguiente: las Guerras Mundiales.


Estos bastardos... perdón, banqueros atacaron el 23 de diciembre de 1913 mientras todos los congresistas estaban en casa comiendo pastel, persuadieron y le presentaron su ley monetaria al recién electo Woodrow Wilson.


Los principales fundadores de la Reserva Federal fueron John D. Rockefeller, JP Morgan, Jacob Schiff y los hermanos Warburg, quienes más tarde financiarían al Bolchevismo en Rusia.


Hoy por hoy, la FED sigue siendo controlada por judíos sionistas.


El pueblo de Estados Unidos fue engañado por su presidente francmasón Woodrow Wilson para intervenir en la Primera Guerra Mundial.


Las Guerras Mundiales fueron instigadas y provocadas por el Judaísmo Internacional para que la Pax Americana sucediera en el trono a la Pax Britannica (cuando ambas no son más que la Pax Judaica) y Alemania no llegase a tener el rol de Primera Potencia Mundial.


Y el pueblo estadounidense una vez más fue engañado para entrar a la guerra.

''Y mientras estoy hablando con ustedes, madres y padres, les doy una garantía de más. Lo he dicho antes, pero lo diré una y otra vez y otra vez: Sus hijos no van a ser enviados a ninguna de esas guerras extranjeras.'' - Franklin Delano Roosevelt, discurso en Boston, Massachusetts, el 30 de octubre de 1940.



Todo lo demás es historia conocida.

Sobre el ataque a Pearl Harbor: http://goo.gl/WorT53


Franklin D. Roosevelt junto con Churchill ordenaron bombardear ciudades alemanas enteras causando la muerte de miles de civiles inocentes.


Desde las Guerras Mundiales hasta la fecha EE.UU. es el encargado de eliminar los enemigos políticos del Lobby Judío de Washington y del Bloque Anglo-Sionista teniendo como víctimas a un centenar de naciones: Alemania en 1918, nuevamente Alemania en 1945, Japón con las bombas atómicas, Corea en 1950 (nación que se dividieron junto con sus amigos soviéticos), Guatemala en 1954, Indonesia en 1958. Naciones de Centroamérica y el Sudeste Asiático que fueron destruidas. Irak en 1991 hasta la fecha, Bosnia en 1995, Sudán en 1998, Serbia en 1999, Afganistán en 2001, Libia en 2011 y finalmente: Siria.





Poco a poco los judíos fueron dominando todos los aspectos de la vida pública, comenzando por la banca y luego los medios de comunicación y la política.



Sin embargo, la Izquierda a nivel internacional vende a Estados Unidos como un Imperio, cuando este es una colonia dominada por gente ajena a la cultura y el origen anglosajón e incluso hispánico de lo que se conoce como Estados Unidos de Norteamérica.

Hugo Chávez; disidencia controlada y marioneta del masónico Foro de Sao Paulo.


Así llegamos al Estados Unidos de hoy, un circo progre donde gobiernan el marxista Obama junto con sus judíos allegados (como Soros, Kagan, Kerry, etc).



Los judíos de la Administración Obama son los mismos que tienen la intención de implantar el gun control (que en otras palabras es la prohibición del porte de armas civil) que tiene como objetivo mantener la población indefensa y dependiente del Estado, pasando por alto la Segunda Emienda de la Constitución (el derecho a portar armas de fuego).



Actualmente lo más cercano a una salvación es el candidato Donald Trump pero quien no deja de ser controlado por los mismos, pero tiene una campaña prometedora.



El billete de un dólar estadounidense contiene mensajes que confirman que EE.UU. está bajo dominio judío. Este billete fue impreso bajo pleno mandato de Roosevelt.


Si uno traza una estrella de David (símbolo del pueblo judío) sobre la pirámide con el ojo que todo lo ve (símbolo de la Masonería) las puntas señalan las letras ''A'', ''S'', ''N'', ''O'' y ''M'' que forman un anagrama para la palabra ''Mason''.



Y por si eso fuera poco, arriba de la cabeza del Águila hay otra estrella de David compuesta por trece pequeñas estrellas.



FUENTES




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