martes, 2 de agosto de 2016

El anti-yanquismo por Fernando Trujillo


Por Fernando Trujillo

El siguiente artículo no es un discurso antiyanqui tan presente en los círculos disidentes y de protesta social pero tampoco es una apología al americanismo, sino un texto que profundiza en la cuestión antiyanqui.

El repudio por la política expansionista americana con su Doctrina Monroe que ha estado latente por casi doscientos años y que ha intervenido a nivel mundial a lo largo de la historia, la Operación Cóndor en Iberoamérica que causo desapariciones y mucho dolor así como las actuales intervenciones en medio oriente son algunas de las principales razones de este profundo odio antiyanqui en el mundo.

El discurso antiyanqui es usado tanto por la izquierda como por los grupos nacionalistas como critica a la globalización, al capitalismo y a las intervenciones militares. Esta crítica es totalmente valida pero llega un momento en el que se llega a un punto que se vuelve risible, que se vuelve odio puro, incluso he visto en redes sociales como se usa la burla con el atentado a las Torres Gemelas—dudo mucho que fuera un autoatentado como aseguran los conspiranoicos—y alabar la inmigración masiva para extinguir a un pueblo.

Sin meternos en la cuestión migratoria a Estados Unidos que en si es un tema que abarcaría un ensayo completo, hacemos una dura crítica a la inmigración masiva europea pero de alguna manera alabamos la inmigración masiva a Estados Unidos a la que vemos como una reconquista ¿Alguien ve la incongruencia? Primero decir que esta ola migratoria no es una hispanizacion como la ven muchos, es una chicanizacion ¿Qué significa esto? Es chicano es un hispano nacido en Estados Unidos, su primera lengua es el inglés, su idiosincrasia es una mezcla entre los valores yanquis y latinos, la música hip hop, la mezcla entre español e inglés, no siente ningún lazo afectivo por la herencia hispana—su mentalidad está influenciada por la leyenda negra antiespañola—tienden a formarse en clicas delictivas como una forma de identidad con rituales que incluyen el asesinato y la violación. *


Quienes aprueban leyes para la inmigración masiva a Estados Unidos y Europa son las élites financieras que controlan la cúpula en el poder no el pueblo americano, que como todos los pueblos en la actualidad sufre de un sistema corrupto e injusto.

Volviendo a la cuestión del anti-americanismo lo que más me llama la atención en grupos de izquierda es que estos no atacan el estado multicultural sino al pueblo blanco, la cultura anglosajona a la que ven como dirigente del país. Dejemos algo en claro el sistema yanqui hace mucho dejo de estar en manos de los anglosajones, quien controla esta cúpula lo que menos le interesa es el pueblo blanco al que ha estado destruyendo desde hace décadas.

Deberíamos preguntarnos ¿A quién sirve el anti-americanismo? ¿Cuál es la línea entre la crítica política, totalmente valida y el odio antiblanco encubierto?

Spengler apuntaba en sus “Años decisivos” que la Norteamérica (refiriéndose a Estados Unidos) rural, anglosajona, de los pioneros y los vaqueros fue derrotada en la guerra civil por la Norteamérica de los banqueros, de los hombres de ciudad con ideales progresistas y liberales, del imperio del dólar. No se equivocaba, fue esta visión del mundo la que se terminó imponiendo en aquel conflicto fratricida.


Nuevamente se debe preguntar ¿A quién beneficia el anti-americanismo? Para grupos de música de protesta como los mexicanos de Molotov la actitud antiyanqui sirve para vender su música a los ingenuos, para después hacer comerciales para Pepsi o vender sus conciertos al país al que critican. Para los políticos populistas como Morales y Maduro sirve para tener un enemigo al cual culpar de la situación del país, para unir a sus pueblos bajo sus políticas y acusar a rivales políticos de estar relacionados con este imperio.


En estos casos el odio anti-americano les sirve a los políticos iberoamericanos como un falso patrioterismo, como una forma de tener al pueblo en el bolsillo, ocurrió en México durante el gobierno de Echeverría que públicamente mantenía un odio antiyanqui y lo usaba como propaganda política. Claro para estos políticos populistas es fácil después reunirse con el mandatario americano de turno, tal como paso cuando Chávez le regalo a Obama “Las Venas Abiertas de América Latina”.

Irónicamente estos grupos anti-globalización y antiyanquis también sirven a los mismos intereses de la globalización al querer la caída de una nación, la destrucción de un pueblo y (repito) la especifica destrucción del pueblo anglosajón. La globalización anhela destruir todos los pueblos, las identidades raciales para crear un mundo sin fronteras, sin identidad, un infierno tercermundista y multicultural. El odio anti-americano es una estrategia precisamente de la globalización.

Es irónico también que muchos de estos grupos de izquierda sean defensores de las Farcs—entrenadas y armadas por el gobierno yanqui al que supuestamente odian—colaboren con organizaciones de derechos humanos y pseudo-ecologistas asociadas a este mismo gobierno.

La crítica a la política intervencionista, al capitalismo es algo valido pero muchos grupos antiyanquis al mismo tiempo que odian la política y la cultura de masas, son los primeros consumidores de esta política. Tienen sus ipads, sus iphones, ven series como Breaking Bad y Friends, escuchan la música de Nirvana, ellos mismos consumen esta cultura degenerada y odian la América tradicional, que ha desaparecido.

Los grupos antiyanquis desconocen la cultura americana, muchos de ellos creen que la cultura americana es lo que ven en la televisión, lo que ven en las revistas, lo que ven en las películas y lo cierto es que toda es la imagen es diseñada por las oligarquías, como una forma de degenerar a un pueblo y al mismo tiempo mover un odio en otros pueblos.

La cultura americana es mucho más que Hollywood, Mtv, Wall Street, Bush, Obama, la verdadera cultura americana es la de los colonos, el amor a la tierra, el derecho a portar armas, a la familia, a la vida rural, a la libertad.

Esta verdadera cultura americana (ajena a esa basura de los medios) ha dado a genios como Ezra Pound, Lovecraft, Henry Ford, Jack London, Francis Parker Yockey y Norman Rockwell por mencionar a algunos.

Todo esto representa a una gran cultura en decadencia, a una cultura opacada por esa parodia mostrada en los medios, por un gobierno regido por las oligarquías bancarias que han destruido esa cultura desde dentro.

El enemigo deben ser las oligarquías no un pueblo, una cosa es odiar un sistema político y otra odiar un pueblo. Así como el pueblo británico no es su gobierno, así como México no es el PRI, así como Europa no es la OTAN.

El pueblo anglosajón tiene derecho a tener su propia cultura y su derecho a defenderla, mismo derecho que tienen todos los pueblos de este mundo.

Al momento de hacer crítica política y social seamos congruentes, analicemos todas las perspectivas y no caigamos en el odio absurdo del antiyanquismo.

Dejaré el siguiente extracto de un articulo de Europa Soberana que trata sobre Venezuela.

Bolibananismo moderno, o los hijos de Bentham —conozca usted el rostro de la política bolivariana

En el imaginario popular, Venezuela se presenta como una "alternativa" al poder de EEUU en Iberoamérica. Un vistazo con lupa nos alejará rápidamente de esa idea.

• Venezuela no tiene ningún tipo de conflicto con el Fondo Monetario Internacional. Paga religiosamente sus deudas y mantiene excelentes relaciones con corporaciones transnacionales como la petrolera estadounidense Chevron-Texaco.

• Las demagogias antiyanquis del régimen bolivariano han tenido más bien poco efecto en las relaciones económicas Washington-Caracas. La isla de Grenada, bajo tutela de Washington, sigue siendo para Venezuela lo que Guantánamo es para Cuba, Hong Kong para China, las Malvinas para Argentina o Gibraltar para España. Gracias a Hugo Chávez, Washington consiguió el petróleo venezolano más barato de toda su historia. En 2006 el comercio bilateral EEUU-Venezuela subió la friolera de un 36%. Venezuela es el 11º socio comercial de EEUU y EEUU es el mayor socio comercial de Venezuela. "Las relaciones de Venezuela con las empresas estadounidenses son extraordinarias", aseguró un antiguo embajador de Venezuela en Washington. Y tenía toda la razón. EEUU es el destino número uno del petróleo venezolano (sin contar que muchos países caribeños receptores de petróleo venezolano, como Curaçao, son en realidad meras estaciones intermedias en el tránsito petrolero hacia los puertos estadounidenses) y Venezuela es el tercer exportador de petróleo para Washington, por lo que, si EEUU realmente quisiese, se hundiría la economía venezolana. Ésta es la realidad, por mucho que los políticos bolivarianos, con el difunto Chávez a la cabeza, hayan descalificado a Estados Unidos en infinidad de ocasiones. Por su parte, el ex-embajador estadounidense en Caracas consideraba que "Hay que juzgar a Chávez por sus acciones y no por sus palabras".

Las "otras amistades" del difunto Hugo Chávez. Izquierda, encuentro con el ex presidente George Bush padre en Houston, el 11 de Junio de 1999. Derecha, encuentro con la reina de Inglaterra, el 24 de Octubre de 2011.

• Varios Estados miembros de ALBA son, a la vez, pertenecientes a la Commonwealth británica: Antigua y Barbuda, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, y San Vicente y las Granadinas. Algunos de ellos, como San Cristóbal y Santa Lucía, tienen como primer socio comercial a EEUU. Esas islas, así como Guayana Esequiba (parte de la Guyana Británica supuestamente reivindicada por Venezuela), son, en la práctica, zonas francas donde EEUU y Reino Unido realizan sus trapicheos con Venezuela y donde los agentes atlantistas se mueven con total libertad. Naturalmente, las "zonas francas" están montadas para que sean los millonarios y ricos los que se beneficien del Caribe, no el pueblo estadounidense.

• La era chavista y madurista ha supuesto un crecimiento monstruoso y desproporcionado del poder de la Alta Finanza en Venezuela. Esto hemos podido verlo en el auge del financiero Grupo Banesco y su protagonismo en España con la compra de los activos correspondientes a la antigua Caixa Galicia. El presidente de Grupo Banesco, Juan Carlos Escocet, es un venezolano nacido en Madrid y educado en Miami, que colabora con diversas fundaciones y ONGs sin ánimo de lucro —entre ellas, la FundaMusical Simón Bolívar.

En Caracas, a orillas del río Guaire y al lado de la autopista Francisco Fajardo, la Universidad Central de Venezuela, el estadio olímpico y el Jardín Botánico, se encuentra Ciudad Banesco, un complejo financiero inaugurado en 2004 en plena era Chávez, y que pasa por ser la mayor sede bancaria de toda Iberoamérica. No está nada mal para un régimen político supuestamente socialista y anticapitalista.

•  Este crecimiento de las altas élites ha corrido parejo al hundimiento del resto de la sociedad, de tal modo que se han extendido los barrios degradados, el tercermundismo y la delincuencia en general. El 54% de la población de Caracas vive en barrios precarios, conocidos allí como ranchos. Es necesario hacer cola durante horas para acceder a bienes como la harina, la leche, el papel higiénico o los medicamentos básicos (los funcionarios gubernamentales pueden saltarse las colas). Buscar desperdicios entre la basura es una ocurrencia cada vez menos rara.
Click para agrandar. De nuevo en Caracas, la autopista Francisco Fajardo separa dos mundos (ver aquí otra vista del mismo lugar). El mundo de la izquierda contiene los sectores de la Urbina y el Márquez, se trata de zonas de clase media y receptáculos de inmigración española, portuguesa e italiana. A la derecha se encuentra una de las mayores favelas de Iberoamérica, Petare, con una población de casi medio millón de almas y cerca de 11 mil habitantes por km cuadrado. Esta favela ya era incipiente en los años 30 del siglo pasado, pero empezó a tomar su forma actual a partir de los años 60, inflada por un flujo migratorio de campesinos pobres y sin tierras, procedentes del interior de Venezuela. A pesar de ello, el ambiente de convivencia era bueno, y la delincuencia en esta barriada pobre era relativamente baja hasta que, a partir de los años 80, entró en escena la inmigración más conflictiva, procedente de Colombia y las islas caribeñas. Junto con el auge del narcotráfico en esta época, la favela se convirtió en un centro criminal de primer orden. Actualmente, el habitante promedio de esta barriada tiene una proporción de sangre subsahariana de más del 70%. De modo que tenemos a la izquierda una isla de piel clara de baja natalidad, y a la derecha un mar de piel oscura de alta natalidad. Para imponer el orden en estos entornos urbanos dejados de la mano del Estado, el régimen echa mano de milicias de delincuentes armados, algo reminiscente de la II República española. La gran ausente en esta instantánea, claro está, es la élite de clase alta. Atrincherada en urbanizaciones de lujo, se encuentra completamente protegida de los conflictos étnicos venideros, que eliminarán a la clase media venezolana como siniestra premonición de lo que le espera al resto de Occidente: la haitización y la bananización.

• La favelización de la sociedad venezolana corre paralela al aumento desmesurado del crimen. En los 16 años de bolivarianismo en Venezuela, ha habido el doble de homicidios que represaliados en las cuatro décadas del franquismo en España. Los homicidios se han multiplicado por 3 y los delitos en general, por 5 —y subiendo—, de tal modo que Venezuela ha adelantado a Colombia. Los niveles de corrupción son de los más altos del mundo. El régimen mismo, a nivel de calle, se apoya a menudo en delincuentes comunes, a los que se arma para imponer la autoridad del gobierno allá donde los cuerpos militares y policiales regulares no llegan. Cada año, 1400 mujeres son asesinadas, en comparación con las cerca de 100 asesinadas anuales en España (país más poblado que Venezuela), de tal modo que Venezuela tiene una tasa de violencia contra las mujeres casi 25 veces superior a la española. Sólo en el año 2013, hubo en Venezuela casi 25 mil muertes violentas (muy por encima de las "sólo" mil de 1976). Esta cifra, por sí misma, puede que no nos diga mucho, pero las comparaciones nos harán ver rápidamente la magnitud del problema: se trata de una tasa de homicidios diez veces superior a la estadounidense, anualmente mueren violentamente más venezolanos que todos los españoles asesinados por el grupo terrorista ETA en toda su historia. Cada año en Venezuela causa más muertes que la Guerra Hispano-Estadounidense de 1898, la guerra civil irlandesa de los años 20, la insurgencia Mau Mau en Kenia, la "guerra sucia" en Argentina, la Guerra de las Malvinas, la Guerra del Líbano de 1982, la dictadura de Pinochet, la guerra de los Balcanes en Croacia o diez años de "genocidio palestino". Seis años de régimen bolivariano suponen más muertes de las que hubo en la Guerra de los Cien Años. Asimismo, el sistema penitenciario venezolano pone los pelos de punta por estar hacinado y totalmente fuera de control. Estos hechos, que constituyen rasgos de Estado fallido, no impiden que la izquierda española progre y decadente —teóricamente obsesionada con los derechos humanos— se alinee con el régimen bolivariano, sin que el feminismo institucional europeo eleve tampoco la más mínima protesta.

• El régimen bolivariano no ha redundado en una verdadera regeneración social ni en mayor gravedad en las relaciones humanas. La superficialidad está por las nubes y, a pesar de los niveles de pobreza, los implantes de silicona en senos y las ortodoncias dentales están más demandados que nunca.

• El 12 de Octubre, considerado Día de la Hispanidad, fue rebautizado en 2002 como "Día de la Resistencia Indígena". Esto se complementó con el derribo de monumentos, incluyendo la estatua de Colón en Caracas, y con cambios en varios escudos municipales para adaptarse mejor a la mitología indigenista. El cerro más emblemático de Caracas, el Cerro de Ávila, estuvo a punto de ser cambiado varias veces por el nombre que le dieron los indios caribes. Todo esto a pesar de que varias poblaciones venezolanas (como Chacao o Chacaito) tienen nombres indígenas, homenaje a los caciques derrotados por los españoles. Esta obsesión por el borrado de memoria es reminiscente de India, donde las autoridades cambiaron varios nombres de ciudades para "descolonizarlos" (Bombay por Mumbai, Calcutta por Kolkata, Madras por Chennai, etc.). Para ser consecuente con sus ideas, Chávez hubiera tenido que desmantelar las ciudades, universidades, iglesias, infraestructuras, etc., construidas por los españoles o por descendientes de españoles étnicos, y también hubiera debido renunciar a su mismísimo apellido y su lengua materna.

Las acciones totalitarias del bolivarianismo indigenista en su esfuerzo por erradicar la memoria histórica, coinciden plenamente con los de sus equivalentes eurasiáticos —los fundamentalistas islamistas—, también destructores de todo patrimonio artístico que no concuerde con su sectaria visión del mundo. En la imagen, la estatua de Cristóbal Colón es derribada en Caracas por jóvenes bolivarianos, en 2008. Estos fanáticos ignoraban que su ídolo, Simón Bolívar, en el Congreso de Panamá de 1826, propuso homenajear a Cristóbal Colón, "creador de nuestro hemisferio". Curiosamente, todos los derribos de estatuas de conquistadores (que son los antepasados de los iberoamericanos actuales tanto como los indígenas o más) suelen venir seguidos de oleadas de haitización social.

• En su programa de televisión "Aló Presidente", el 27 de Abril de 2008, Chávez declaró que África es más "madre patria" que España, tratando a todos los venezolanos como descendientes de esclavos negros.

• La Venezuela bolivariana ha entrenado terroristas de la antiespañola ETA y les ha prestado cobijo.

• Distorsión de la figura histórica de Simón Bolívar con fines de manipulación política y social, tal y como hemos visto antes.

• El politólogo Lyndon LaRouche considera que Hugo Chávez llegó al poder originalmente gracias a maniobras subrepticias de la embajada británica en Caracas y a una gira en Reino Unido inmediatamente antes de asumir el cargo. La operación británica consistía en usar a Chávez como catalizador para desatar el jacobinismo y el romanticismo radical por todo el continente, como presunto heredero de Fidel Castro. En este sentido, Chávez seguía los pasos de su alter-ego Simón Bolívar, quien fue él mismo un piñón en la maquinaria de Inteligencia de Jeremy Bentham, el spymaster británico. Chávez no fue el único bolivariano entrenado y adoctrinado en la Cuba castrista en los años 80: también Evo Morales y Nicolás Maduro lo fueron.

• En 2006, Chávez visitó Londres para encontrarse con el "amigo y camarada" Ken Livingstone, alcalde de la ciudad. El verdadero motivo: un acuerdo petrolero que se firmaría al año siguiente, en virtud del cual Venezuela proporcionaría petróleo a Londres para que se pudiesen rebajar los precios del transporte público para todos aquellos que viven de los benefits (traducción: población tercermundista inmigrante o descendiente de inmigrantes). Algo similar hizo Chávez en Nueva York y Boston. De nuevo, el bolivarianismo y las élites capitalistas de Occidente coinciden en su deseo de mayor tercermundización ysostenibilidad de la pobreza. El conservador británico Richard Barnes notó agudamente que todos esos recursos estarían mejor invertidos ayudando a los pobres de la misma Venezuela.

Arriba: encuentro con el Papa Benedicto XVI el 11 de Mayo de 2006.
Abajo: con el alcalde de Londres Ken Livingstone, el mismo mes

• Tanto el golpe de Estado de 2002 como los disturbios de 2014 fueron inquietantemente reminiscentes de la operación de Bahía de Cochinos (Cuba), también organizada por la CIA. Con estas acciones, se llevó a cabo una purga de opositores al régimen, se reducía el peso de la clase media venezolana y se daba otra vuelta de tuerca a la limpieza étnica antiblanca. Las zonas más duramente castigadas por el gobierno en las protestas de 2014 coincidían con aquellas zonas donde más implantada está la raza blanca: Chacao y Táchira. Hasta en la pacífica Colonia Tovar, donde predominan los alemanes y holandeses étnicos, hubo represión gubernamental jacobina y odio contra el "sifrino". El gobierno bolivariano de Venezuela ha tenido rasgos de limpieza étnica al provocar un éxodo de blancos de origen español, portugués o italiano.

• El bolivarianismo, también conocido como bolibananismo, ha perdido toda credibilidad anticapitalista al vender las deudas debidas por Jamaica y República Dominicana, encuadradas en el contexto Petrocaribe, al banco Goldman Sachs —uno de los pulpos financieros más voraces del mundo. Caracas tampoco ha hecho ascos a otras turbias maniobras financieras especulativas.

•  Por mucho que se intente sintetizar marxismo con indigenismo, ambas corrientes son contradictorias. En 1848, Marx apoyó a EEUU en su anexión de territorios mexicanos, por considerar que EEUU representaba el "progreso". Engels era partidario de exterminar a los indígenas, considerados por él como "pueblos reaccionarios", igual que los vascos, los serbios, los bretones y los escoceses.

• La Venezuela bolivariana ha apoyado a las FARC, un grupo organizado con la anuencia de EEUU en los años 60 para desestabilizar la región, frustrar las conexiones Colombia-Venezuela, establecer bases militares en Colombia y controlar el narcotráfico. Gracias a las FARC, la frontera Colombia-Venezuela corre el riesgo de convertirse en otra Afganistán-Pakistán, Siria-Iraq o México-Guatemala. Las FARC son además uno de los principales cárteles de la cocaína del mundo. Siguiendo las directrices de la Organización Mundial de la Salud, Chávez, junto con el presidente de Bolivia, Evo Morales, era partidario de legalizar la hoja de coca en el resto del mundo (aunque no en Venezuela). Debido a su alianza estratégica con las FARC, el gobierno bolivariano ha sido crucial en las negociaciones con la narcoguerrilla, que manejaron la idea de una legalización global de las drogas. Es difícil no ver en esto la larga mano de la Fundación Beckley.

La Beckley Foundation (Oxford, Reino Unido) tiene notorios lazos con el MI5 británico, el gobierno guatemalteco, la presidencia colombiana y, a juzgar por su logo, probablemente también con la francmasonería de rito escocés. Algunos de sus miembros fueron instrumentales en el descubrimiento y posterior popularización, por parte del agente Ronald H. Stark, del LSD en la época de la "contracultura", el Tavistock Institute y los experimentos psicosociológicos de las agencias de Inteligencia de EEUU y Reino Unido.

• Sin que sorprenda, el gobierno británico considera que las oportunidades de negocio en Venezuela son excelentes, aunque se sobreentiende que, como de costumbre, estas oportunidades son para las grandes multinacionales y emporios financieros, capaces de gestionar cabildeos y firmar acuerdos con gobiernos, no para el británico común. No hay que olvidar que la Commonwealth británica comparte frontera tanto terrestre como marítima con Venezuela, ya que tiene posesiones en las inmediaciones del país: Trinidad y Tobago, Grenada y Guyana (parte de la cual es reivindicada por Venezuela). No es de extrañar que gran cantidad de dinero negro y transacciones turbias fluyan en este entorno desfiscalizado, ambiguo y desregulado.

• Chávez contrajo matrimonio con una venezolana blanca, Marisabel Rodríguez. En eso quedó toda su dialéctica indigenista y afrocéntrica.

• Chávez juzgaba que "ser rico es malo, es inhumano", pero su fortuna llegaba a los 2 mil millones de dólares e incluía joyas, vastas fincas, colecciones de automóviles, etc. Una fortuna indecente, propia de un jeque de una petromonarquía árabe vendida a Occidente.

• Chávez renunció totalmente a la herramienta de soberanía nacional por excelencia: la energía nuclear. Los Estados más influyentes del mundo le conceden gran importancia al núcleo por el efecto autarquizante que tiene sobre la política energética. Argentina, Brasil y en menor medida Chile, ya se encuentran en proceso de implantar la energía nuclear. El 15 de Marzo de 2011, Chávez declaró que la energía nuclear es "algo extremadamente riesgoso y peligroso para todo el mundo" y canceló un acuerdo que tenía con Rusia para construir la primera planta nuclear de Venezuela. En esto, curiosamente, estaba de acuerdo con el presidente de Colombia y antiguo alumno de la London School of Economics, Juan Manuel Santos.

• Holanda también mantiene sus negocios turbios con Venezuela a cuento de fronteras marítimas compartidas mediante islas como Aruba, Bonaire y Curaçao. Ámsterdam se encuentra a la espera de que el tratado de la UE con MERCOSUR inaugure una nueva era para las empresas holandesas en la región. Holanda importa gran cantidad de petróleo venezolano y mantiene una importante refinería en Curaçao. De nuevo, el mismo gobierno holandés admite la importancia de las relaciones con Caracas.

CONCLUSIÓN


Buena parte del anti-americanismo que hay en el mundo no es tal cosa, ya que quienes lo profesan son adictos a los trofeos y los subproductos de la cultura yanqui. Dicho anti-americanismo a menudo no es un rechazo a la OTAN, al comercio internacional, al librecambismo, a la decadencia, a la disgenesia, al sionismo, al multiculturalismo, al marxismo cultural o a la vulgarización social, sino simplemente moral del esclavo y odio antiblanco encubierto, que ve en Estados Unidos la expresión de cierta hegemonía residual de la raza blanca conservadora, raza a la que el anti-americano detesta debido a un complejo de inferioridad y un complejo de Edipo neocristiano en contra de cualquier figura de autoridad paterna, orden, fuerza, salud y estabilidad. En suma, el progre moderno ve a EEUU como el cristiano primitivo veía al Imperio Romano; odia de EEUU aquello que tiene de admirable, y ama de EEUU aquello que tiene de despreciable. Rechazar la política exterior estadounidense, la contracultura pop y la ingeniería social es una cosa, pero jalear la caída de EEUU como nación (la nación con la mayor población blanca del mundo) es algo que no puede hacerse tan a la ligera; habrá que preguntarse quién ocupará el lugar de EEUU y si su caída mejorará las cosas o las empeorará. La globalización lo que enseña precisamente es que para construir el gobierno mundial, es necesario aniquilar a las naciones preexistentes —incluyendo a EEUU— para que sus fronteras y su arquitectura jurídica, fiscal, social, etc., no pongan condiciones al libre flujo global.

FUENTES

El antiyanquismo


Globalistán —construyendo el archipiélago Gulag del futuro tercermundismo global (III de V) IBEROAMÉRICA

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