martes, 16 de agosto de 2016

Ayuda Americana a la URSS

Propaganda de la ''anti-imperialista'' URSS ilustrando al ''Tío Sam'' como un enemigo del Proletariado.


Según el autor pro-soviético A. Guillaume esta ayuda consistió en:

- 21.184 aviones.
- 12.076 tanques (Alemania empezó la guerra contra Rusia, según Hans Kehrl, con menos de 2.500).
- 8.218 piezas de artillería antiaerea.
- 385.883 camiones.
Soldados Soviéticos con un camión de transporte Studebaker estadounidense.


- 51.503 jeeps. 
- 13.633 ametralladoras. 
- 16.000 puestos de radio.
- 35.170 motocicletas. 
- Alrededor de 4 millones de neumáticos. 
- 105 cazasubmarinos. 
- 197 embarcaciones lanzatorpedos.
- 7.784 motores de marina. 
- 5.071 tractores. 
- 1.981 locomotoras. 
- 11.158 vagones de mercancías. 
- 95 navíos mercantes. 
- 1.100.000.000 de dólares en maquinaria diversa. 
- 15.500.000 de pares de calzado militar. 
- 49.860 toneladas de cuero. 
- 842.000 toneladas de productos químicos. 
- 2.800.000 toneladas de acero. 
- 345.735 toneladas de explosivos (equivalente a casi la totalidad de la producción alemana de explosivos durante 1943, también según Kehrl). 
- 2.670.000 toneladas de productos pretrolíferos. 
- 4.470.000 toneladas de productos alimenticios. 
- 4.700 toneladas de cobre.
- 3.000 toneladas de aluminio. 
- 81.000 toneladas de caucho. 
- 28.000 toneladas de estaño.


Más de las tres cuartas partes de los buques de transporte utilizados por los sovieticos y chinos en el reavituallamiento de los vietnamitas, habían sido vendidos por los Estados Unidos y otros países occidentales a precios muy bajos.

Marineros Soviéticos con fusiles Thompson estadounidenses.


La fábrica de tanques y camiones de Kama, en Rusia, fue construida por la compañía norteamericana Swindell & Dressler Co. y el Chase Manhattan Bank, de la familia Rockefeller.

La industria tecnotrónica y robótica de la URSS recibió "un impulso definitivo" en tiempos del presidente Nixon, bajo los auspicios de Kissinger.

Soldados soviéticos con un Carrier MK Británico.


La cooperación económica entre el Bloque Comunista y el Capitalista, con los Estados Unidos a la cabeza, es tan conocida por los iniciados en esos temas que hasta tiene un nombre especifico: Vodka-Cola. En un libro con tan sugestivo título, Charles Levinston proporciona una justificación financiera, paralela a la de los motivos políticos de los patrocinadores de la operación. 

Los productos soviéticos, por otra parte, fueron, en gran parte, producidos por mano de obra de los Gulags, y el resto por obreros mantenidos con salarios que se situan en el límite vital. Tanto el dumping como el comercio con mercancías producidas por mano de obra esclava estaban prohibidos por la legislación vigente en los Estados Unidos, pese a lo cual la importanción de productos procedentes de la Unión Soviética, hasta 1991, estuvo en constante aumento.

Que kawaiis <3.

5 comentarios:

  1. Deja de publicar huevadas, facho esquizofrenico.

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  2. Jejejejeje, como te mola entrar al blog a leer los post para luego dar por saco.

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  3. jajajjaa buen articulo,esto es para todos esos que se dicen ser antifascistas y/o comunistas y que se den cuenta que el verdadero camino a seguir es estar en contra de lo que hoy en día se considera "políticamente correcto" y la nazifobia se cura leyendo. buen articulo!!!!!!

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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