sábado, 18 de junio de 2016

Los Cátaros; su doctrina secreta y el Grial.

Advertencia: Este post no trata de insultar las creencias de nadie, simplemente es una visión distinta de los hechos del Mundo.
Cruz cátara, también cruz de Occitania.

INTRODUCCIÓN
Para nosotros los Cátaros fueron un movimiento político-religioso que llevó a su máximo esplendor a la nación de Occitania, en el Languedoc al Sur de la actual República de Francia.

El catarismo afirmaba una dualidad creadora formada por un Dios espiritual y otro material (representado por los católicos como Satanás). Este último era el creador del mundo físico que habitamos, que para los cátaros estaba maldito. El dios Yahvé a quién los judíos rendían culto en el Viejo Testamento fue identificado como el dios extranjero, es decir el Diablo. Esta concepción daba coherencia a los pasajes bíblicos donde dios ordena guerras y masacres en el texto sagrado hebreo. Por otra parte, Jesucristo era un enviado del dios espiritual, en contraposición al Diablo, adorado por los judíos hasta nuestros días. Los cátaros predicaban la salvación mediante la observación de normas morales de conducta que buscan purificar el espíritu al alejarse de lo material, que consideraban obra demoníaca.





En respuesta, la Iglesia Católica consideró sus doctrinas heréticas. Tras un intento de frenar su crecimiento por medios pacíficos mediante el adoctrinamiento, y frente a su creciente influencia y extensión, la Iglesia terminó por invocar el apoyo de la corona de Francia, para lograr su erradicación violenta a partir de 1209, mediante la Cruzada albigense. Muchos de los cátaros sobrevivientes se refugiaron en España donde también fueron perseguidos, masacrados y quemados por herejía. A finales del siglo XIII el movimiento, debilitado, entró en la clandestinidad y se extinguió poco a poco.

SÍNTESIS DE LA IDEOLOGÍA CÁTARA

El catarismo tiene sus raíces religiosas en formas estrictas del Gnosticismo, el Maniqueísmo y el Zoroastrismo. En consecuencia, su teología era dualista radical, basada en la creencia de que el universo estaba compuesto por dos mundos en absoluto conflicto, uno espiritual creado por Dios y otro material forjado por Satán.

Los cátaros creían que el mundo físico había sido creado por Satán, a semejanza de los gnósticos que hablaban del Demiurgo [1]. Sin embargo, los gnósticos del siglo I no identificaban al Demiurgo con el Diablo, probablemente porque el concepto del Diablo no era popular en aquella época, en tanto que se fue haciendo más y más popular durante la Edad Media.

Según la comprensión cátara, el Reino de Dios no es de este mundo. Dios creó cielos y almas. El Diablo creó el mundo material, las guerras y la Iglesia Católica. Ésta, con su realidad terrena y la difusión de la fe en la Encarnación de Cristo, era según los cátaros una herramienta de corrupción.


Para los cátaros, los hombres son una realidad transitoria, una “vestidura” de la simiente angélica. Afirmaban que el pecado se produjo en el cielo y que se ha perpetuado en la carne. La doctrina católica tradicional, en cambio, considera que aquél vino dado por la carne y contagia en el presente al hombre interior, al espíritu, que estaría en un estado de caída como consecuencia del pecado original. Para los católicos, la fe en Dios redime, mientras que para los cátaros exigía un conocimiento (gnosis) del estado anterior del espíritu para purgar su existencia mundana. No existía para el catarismo aceptación de lo dado, de la materia, considerada un sofisma tenebroso que obstaculizaba la salvación.

Los cátaros también creían en la reencarnación. Las almas se reencarnarían hasta que fuesen capaces de un autoconocimiento que les llevaría a la visión de la divinidad y así poder escapar del mundo material y elevarse al paraíso inmaterial. La forma de escapar del ciclo era vivir una vida ascética, sin ser corrompido por el mundo. Aquellos que seguían estas normas eran conocidos como Perfectos. Los Perfectos se consideraban herederos de los apóstoles, con facultades para anular los pecados y los vínculos con el mundo material de las personas.

Negaban el bautismo por la implicación del agua, elemento material y por tanto impuro, y por ser una institución de Juan Bautista y no de Cristo. También se oponían radicalmente al matrimonio con fines de procreación, ya que consideraban un error traer un alma pura al mundo material y aprisionarla en un cuerpo. Rechazaban comer alimentos procedentes de la generación, como los huevos, la carne y la leche (sí el pescado, ya que entonces era considerado un "fruto" espontáneo del mar).

Del mismo modo que se sentían atraídos por los Evangelios, los cátaros rechazaban el Antiguo Testamento. Igualmente, repudiaban la relajación de costumbres del clero medieval y las ansias de poder temporal de sus prelados. Admitían únicamente, el sacramento de la imposición de manos y rechazaban todos los sacramentos posteriores que no se fundaban en las Santas Escrituras.

Siguiendo estos preceptos, los cátaros practicaban una vida de férreo ascetismo, estricta castidad y vegetarianismo. Interpretaban la virginidad como la abstención de todo aquello capaz de “terrenalizar” el elemento espiritual.

Otra creencia cátara opuesta a la doctrina católica era su afirmación de que Jesús no se encarnó, sino que fue una aparición que se manifestó para mostrar el camino a Dios. Creían que no era posible que un Dios bueno se hubiese encarnado en forma material, ya que todos los objetos materiales estaban contaminados por el pecado. Esta creencia específica se denominaba docetismo. Más aún, creían que el dios Yahvé descrito en el Antiguo Testamento era realmente el Diablo, ya que había creado el mundo y debido también a sus cualidades («celoso», «vengativo», «de sangre») y a sus actividades como «Dios de la Guerra». Los cátaros negaban por ello la veracidad del Antiguo Testamento.

El consolamentum era el único sacramento de la fe cátara, con excepción de una suerte de Eucaristía simbólica, el Melioramentum, sin transubstanciación (si Cristo era una entidad exclusivamente espiritual, no encarnada, el pan no podía convertirse en el cuerpo de Cristo).
Los cátaros también consideraban que los juramentos eran un pecado, puesto que ligaban a las personas con el mundo material.
[1] El término Demiurgo (creador en griego) fue acuñado por el filósofo griego Platón para referirse al creador del mundo material. Se refiere a un concepto de escuelas filosóficas como el platonismo, el neopitagorismo, el medioplatonismo y el neoplatonismo. El nombre fue luego retomado por la mayoría de escuelas gnósticas para referirse al Dios de la Materia, creador del universo físico y, en general, visto como un ente malvado o, cuando menos, imperfecto.
En la doctrina gnóstica el Demiurgo era hijo de la diosa Sofía (la Sabiduría) hija del Dios de la Luz o Absoluto Inmanifiesto, es decir, el Dios Verdadero más allá de la materia. En la doctrina del heresiarca gnóstico Marción, el Demiurgo es un dios demoníaco adorado por los judíos, el dios del Antiguo Testamento, sin relación alguna con Jesús, quien sería el hijo del Dios de Luz. Para Marción había tal incompatibilidad entre judaísmo y cristianismo que eran dos religiones totalmente diferentes y que solo tenían en común la zona geográfica.
Otros pensadores gnósticos como Valentín, Simón el Mago y Mani plantearon similares distinciones entre el dios de la materia identificado con el Demiurgo y el Dios del Espíritu. Los cátaros asociaban al Demiurgo con Satán y aseguraban que la Iglesia Católica era adoradora y servidora de este último, al ser una iglesia decadente corrompida por la opulencia y la riqueza, y que promovía la prisión de los seres en la materia.
El Demiurgo también ha sido asociado con Moloch, dios mesopotámico adorado por diferentes pueblos semíticos como fenicios, cartagineses y hebreos. A Moloch se le adoraba sacrificándole niños vivos que eran lanzados en una imagen de metal de él que era encendida al rojo vivo por una hoguera. Los niños y bebés eran lanzados a su enorme bocaza y morían lentamente. El aspecto de Moloch era similar al de un demonio. Los romanos asociaron a Moloch con Saturno, dios devorador de niños. Saturno (el Cronos griego) a su vez, es asociado por los gnósticos con Satán. El día de Saturno es el sábado, mismo día del dios judío, a quien estos consagran el Sabbath.

Otra prueba de que Jehová sería Satanás es cuando el Rey David, según los pasajes bíblicos de 2 Samuel 24:1 y 1 Crónicas 21:1, fue incitado por Dios en el primero y por el Diablo en el segundo para contar a Israel por medio de un censo.
Esto ha llevado a distintos pensadores modernos gnósticos como Miguel SerranoPablo E.F. López MezaLuis Felipe Moyano y José María Herrou Aragón a sintetizar que el Demiurgo es el mismo Satán, Saturno, Moloch y Jehová el dios judío.

Ahora sí, comencemos...

EL GRIAL


A lo largo de la historia, son muchos quienes han buscado este misterioso objeto de poder. Unos y otros se disputan la posesión de esta piedra de los dos mundos, conformando la historia a través de su búsqueda secreta a través del devenir de los siglos.
Ya en el siglo XXI, en plena era espacial, donde la tecnología y globalización dominan sin contrapeso la mente de la civilización, pareciera que no existe lugar para la magia, la leyenda, la epopeya u otra corriente de pensamiento, una que abra los enmohecidos candados de la realidad fantástica, que desde tiempos pretéritos fue dominio de algunos iniciados y que hoy sólo parece ser un recuerdo olvidado. Sin embargo, el tiempo no ha borrado esta facultad de ver más allá, de respirar el mito y construirlo.

Según las tradiciones iniciáticas, los cátaros son el rastro más reciente del Grial. Bien, los cátaros fueron, según la cultura oficial, una “famosa” secta herética del siglo XIII.

Al respecto Gerard de Sede, autor de “El tesoro cátaro”, declara: “para todos el Grial es un objeto misterioso y santísimo, dotado de un doble poder mágico: permanece invisible para quien es indigno de acercarse a él, pero alimenta milagrosamente a quien ha sabido descifrar su secreto y situarse así en el linaje de los Reyes del Grial.”


Tergiversación del símbolo del Graal.

El Graal es más conocido hoy día como “santo grial”; el mito judeocristianizado, le ha quitado el carácter pétreo al símbolo, convirtiéndolo en una copa con la que José de Arimatea logra recoger la sangre de Jesucristo, para luego embarcarse hasta territorio druídico a fin de conservar el legado. Dan Brown ha matizado aun más este cambio de significado,en su famosa novela de tinte esotérico “El Código da Vinci”, alegando que el grial sería la descendencia de Jesús; es decir, Jesús tuvo como esposa a Magdalena que tras su crucifixión huyó hacia Francia donde su linaje habría persistido hasta la actualidad.

A pesar de su importancia en la iconografía cristiana, debieron pasar mil años de la muerte de Jesús para que el Grial fuera objeto de veneración y búsqueda por los europeos. De hecho, este “descubrimiento” de la tradición del Grial en Europa no fue sino la recuperación de la antigua tradición “pagana” la cual se vistió de ropajes cristianos para evitar la represión judeocristiana.


 Este es una especie de tesoro recuperado de una civilización mucho más arcaica que el antiguo Egipto o Mesopotamia. Nos referimos a la Atlántida o Hiperbórea, que existió en un período de tiempo muy antiguo y que desapareció hace 12 mil años. Este Graal, por una serie de vicisitudes, llegó a  poder de los cátaros.

El Grial germánico es una piedra que cae de la corona rota de Lucifer, ángel que

Al respecto Miguel Serrano señala en la revista “Hiperbórea”, volumen VII, que Lucifer para el patriarca Enoc, como para los cátaros es un dios, es el hermano de Jesús, es un ser de Luz, bueno.

Lucifer ha sido adorado por diferentes culturas arias de distintas maneras; los nórdicos le llamaban Wotan, el dador de la sabiduría, dios de la magia y las runas. Los celtas le llamabanCernunus, mismo Lupercus de los itálicos. Los egipcios lo denominaban Thot, dios de la magia y la sabiduría, similar al Hermes heleno. Aunque entre los griegos y romanos el dios que más se le asemeja es Prometeo, el portador de la luz. Entre los indoarios de India es Vishnú, el máximo dios de la Trimurti o trinidad hindú. Los arios que conquistaron las tribus indígenas americanas milenios antes de la llegada de Cristóbal Colón lo adoraron bajo distintos nombres, uno de ellos Quetzalcóatl o el cacique Vultán en el Ande, y los arios en Persia le llamaron Ahura Mazda. 


Por ejemplo, Otto Rahn, Coronel de la Ahnenerbe-SS en sus estudios sobre el Graal, en el libro “La corte de Lucifer”, viaja por Europa buscando esta corte, pues los verdaderos luciferinos son los que conservan la sabiduría antigua.

El Grial es un objeto muy poderoso. Para la leyenda germánica, es una piedra traída por los ángeles extraterrestres a la Tierra. Una piedra donde está grabada la sabiduría antigua. Cuando el Continente de Hiperbórea desaparece, quienes logran salvarse llevan consigo una piedra grabada, una piedra esmeralda donde está inscrito el conocimiento, la ciencia, y la sabiduría hiperbórea. Igual que si hoy día ocurriera una catástrofe y quienes se salvaran grabaran en códigos secretos todo el conocimiento científico actual. Ellos, los hiperbóreos tenían la clave de todo el saber”

Los que se salvaron de la catástrofe que acabó con Hiperbórea, llevan consigo un tesoro que los ayuda en todas las sucesivas guerras y situaciones. Es un tesoro mágico y además es un código secreto que recoge el conocimiento y la sabiduría de esta civilización. Es el Graal”.


A través de los descendientes de Hiperbórea que colonizaron Siberia y Europa, las tribus arias conservan este objeto. Pero el enigma del Graal está en que se ha perdido el significado antiguo del Graal ya nadie es capaz de descifrar la ciencia antediluviana inscrita en él. La piedra llegará hasta los visigodos, pueblo godo que en el Siglo V colonizó España y el sur de Francia.

En la zona del Languedoc –sur de Francia– , y sobre una antigua fortaleza solar, construyen la fortaleza de Montsegur, un castillo que luego, en el Siglo XII los cátaros reconstruyen, heredando además la piedra.

Montsegur, último reducto cátaro.


Esto es lo que Wolfram Von Eschenbach llama el Grial. Como ya hemos dicho, en el Siglo XIII la Iglesia Católica organiza una cruzada contra los cátaros que terminará por exterminarlos. 

En la primavera de 1244, Montsegur, la fortaleza solar de los cátaros, tras meses de sitio se rinde a las las tropas francesas. La noche antes de rendirse Montsegur, cuatro caballeros perfectos logran escapar del cerco del castillo llevado consigo el tesoro cátaro. Lo llevarán a las cavernas del Sabarthez, en el Pirineo francés. 


Durante la Segunda Guerra Mundial, los alemanes buscaron en la región cosas como esta.


Otto Rahn había estudiado la epopeya de los cátaros y escribió en 1930 el libro “Cruzada contra el Grial”. En este libro, Rahn identifica las leyendas medievales del Grial y concretamente la obra de Wolfram Von Eschenbach con los cátaros y por lo tanto, señala que el Grial estuvo custodiado por los cátaros en la fortaleza que Eschenbach denomina Monsalvatche y que, según Rahn no es otra que el mismo Montsegur. Eschenbach en su libro Parsifal, se refería al Mediodía francés de los cátaros y al tesoro que guardaban en la fortaleza de Montsegur, aunque todo había sido explicado en un lenguaje enrevesado y modificando los nombres geográficos y de las personas. 

Este es el descubrimiento de Otto Rahn: descubrir que el Graal había sido custodiado por los cátaros en Montsegur hasta la noche antes de que la fortaleza cátara capitulara ante las fuerzas del Vaticano. Pero la noche anterior a la capitulación, cuatro caballeros perfectos consiguieron burlar el cerco al castillo con el Graal y llevarlo a una caverna de las montañas del Sabarthez, en el Pirineo norte. La SS tiene conocimiento del libro de Rahn y ya con el nacionalsocialismo en el poder, envían al estudioso alemán de nuevo al sur de Francia para que continue su búsqueda y estudio del Graal. De este viaje, Otto Rahn publica “La Corte de Lucifer”, texto que relata el viaje y la búsqueda desde el Sur de Francia, pasando al norte de España, Italia, Tirol, Alemania y acabando el viaje en Islandia, siguiendo el rumbo de la Swástika Levógira. En este libro Rahn toma contacto con las raíces antiguas del Graal, el Velocino de Oro y los Argonautas, los antiguos Godos, los caballeros teutones y los cátaros, siguiendo siempre los pasos al Graal.



Cuando el ejército alemán entra en Francia, la SS envía a la región de Montsegur y el Sabarthez varias expediciones para tratar de encontrar el Graal. Diversos autores, entre ellos Miguel Serrano afirman que en 1944, un año antes de que terminara la guerra, los alemanes encuentran el Graal, llevándolo a Berchstengaden, donde consiguen descifrarlo. Esto permitirá a los nacionalsocialistas crear una tecnología nueva con el dominio de una energía nueva: la implosión. De este modo podrán crear el disco o platillo volador, aparatos que consiguen vencer las leyes de la gravedad y de la materia. Este es el Graal que los cátaros preservaron sin nunca llegar a descifrarlo. Hitler había enviado expediciones a lugares distantes como Argentina, Tíbet, Colombia, Ecuador o Brasil, pero es en el Pirineo francés donde encuentra el verdadero Graal.


Quienes consiguieron descifrarlo fueron los dirigentes secretos del nacionalsocialismo. No eran nisiquieraSS. Era una Orden secreta y nisiquiera Himmler sabía de esto, aunque sospechaba, y ayudara a encontrar el Graal. Decían los cátaros que cada 700 años reverdece el laurel. Siete siglos después de que en 1244 cayera Montsegur, en 1944 los nacionalsocialistas reencuentran el Graal y lo descifran. Ahora, gracias a ese conocimiento, los alemanes desarrollan la ciencia de los Haunebu, que en antiguo idioma polar significa hombre sabio.



Dice Miguel Serrano que “el poder real del Graal es el poder del conocimiento hiperbóreo, el que buscaban los SS para recuperar el superhombre, que es algo que no está en el futuro, sino en el pasado, en Hiperbórea. Es el poder que Lucifer y los ángeles tenían cuando cayeron a la Tierra, el mismo que poseían los Rapa-Nui de la isla de Pascua, el maná, la facultad que hacía posible mover los Moais. Es decir, la ''telequínesis''. Exactamente es el poder que está en la mente y que en un momento dado del tiempo se extravía. ¿Por qué se pierde?. Según el libro de Enoch y otros más, porque los seres divinos se mezclan con las hijas de los hombres que van quedando en la Tierra. En aquel entonces, mediante este poder tenían la capacidad de controlar la rotación de las esferas, crear otros mundos, nuevas galaxias. Pero hay un combate, una lucha legendaria y Lucifer, pierde. Los SS trabajaron por recuperar el conocimiento hiperbóreo, que armoniza los dos hemisferios del cerebro haciéndolos trabajar al mismo tiempo, ya que ahora usamos nada más el izquierdo, donde se encuentra la tecnología y la mente racional. A raíz de la desaparición de esa civilización arcaica se pierde el poder del hemisferio derecho, lugar donde comulgan la leyenda, la religión, la mitología, la intuición, el poder de la telequínesis y el maná de los pobladores primitivos de Rapa Nui”.


“Después de la Guerra, el Graal se lo llevan los alemanes. Desapareció como los 120 submarinos alemanes que nunca fueron localizados al acabar la guerra”.

FUENTES

Catarismo


10- EL GRIAL Y EL ENIGMA NAZI




MÁS INFORMACIÓN

''LA ESTRATEGIA DE HITLER, Las raíces ocultas del Nacionalsocialismo'' - Pablo Jímenez Cores, Capítulo 3 http://www.nowtilus.com/descargas/Frontera/PromoHitler.pdf

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