viernes, 8 de abril de 2016

El Fascismo, enemigo de la Mafia Siciliana.

"El fascismo que liberó a Italia de tantas plagas va a cauterizar, si fuera necesario por medio del hierro o del fuego, la herida de la delincuencia siciliana… Cinco millones de laboriosos patriotas sicilianos no tienen porqué soportar que los vejen, exploten y deshonren algunos centenares de malvivientes".

Benito Mussolini. 


Es un hecho ya bien conocido el apoyo que la Mafia ha dado siempre al sistema democrático, del que ha recibido las ayudas y las leyes necesarias para su existencia. También es bien conocida la participación de judíos en los más altos medios de la Mafia y sus negocios predilectos: droga, juego, prostitución, espectáculos, etc... 

No vamos a insistir en este tema, pero quisiéramos dar algunos datos concretos de un tema: cómo combatió efectivamente el fascismo a la mafia siciliana, que campaba por sus respetos cuando Mussolini llegó al poder. Y es interesante porque marca un ESTILO de cómo deben abordarse esos problemas que parecen irresolubles, y sólo son irresolubles porque la democracia no quiere resolverlos, ni puede con sus medios castrados por la corrupción y el interés. Incluso los errores que tuvo Mussolini en la lucha contra la Mafia nos pueden enseñar.
Los pasos para resolver un problema grave y largamente soportado, como es la Mafia, pasa por una serie de etapas: 

1– No iniciar la resolución hasta tener el poder necesario. Mussolini no intenta acabar con la Mafia el mismo año que llega al poder. Sabe que necesita tiempo, controlar los resortes del poder, tener la confianza de la gente... 

2– Mientras no se tiene ese poder, hay que aprovechar para informarse y disponer de un plan de ataque. En 1923 Mussolini ordena al Prefecto fascista de Palermo iniciar una serie de listas de cada pueblo de Sicilia con los mafiosos, sus soportes, negocios, etc. Estas listas han sido publicadas hace un tiempo... pero sin poner nombres en muchos sitios. Por algo la Mafia ganó en 1945. 

3– Lograr el apoyo popular. La prensa y los medios de influencia se ponen en marcha para lograr hacer entender a una parte importante del pueblo siciliano que no pueden seguir con la aceptación tácita de la mafia. Se prohibe a la prensa dar noticias que puedan apoya la idea de una Mafia “honorable”, se les llama bandidos y delincuentes, se denuncia sus miserias y en cambio se les niega cualquier propaganda, incluso sus atentados o comunicados son prohibidos de difundir. Un silencio total sobre cualquier cosa que favorezca una idea distinta de la de “criminales”. 

4– Elegir una persona honrada, y que esté decidida a llevar esa lucha sin dudas ni concesiones. Ésa es la persona que debe elegir su equipo. En 1925 considera Mussolini que ya tiene los medios necesarios, y elige a la persona: Cesare Primo Mori. Una persona decidida a acabar con la Mafia. Se la nombra Prefecto de Palermo. 

5– Dar a esa persona plenos poderes. Y cuando hablamos de plenos poderes quiere decirse leyes y fuerzas adecuadas para vencer. Si no se dan medios proporcionales a lo complejo del objetivo, no sirve de nada todo lo demás. Mussolini establece leyes especiales para combatir la Mafia. 

6– Mori inicia detenciones masivas, pasea a los mafiosos de cada pueblo atados por las calles para ser insultados y que la gente les pierda el miedo, se manda al exilio a los sospechosos y se ejecuta a los más peligrosos. Los alcaldes y concejales corruptos, los empresarios aliados con la mafia son detenidos y confiscados sus bienes, procesos con cientos de acusados. Se usan militares para grandes batidas y registros masivos. De 1925 a 1931 se logra un éxito total. 

7– No pararse ante los grandes resultados iniciales. Los resultados de Mori fueron espectaculares. La Mafia quedó destruida en sus grandes líneas, los delitos bajaron espectacularmente y su estructura quedó destruida. Pero Mori siguió, atacó a los “guantes amarillos”, o sea, a los mafiosos que estaban en despachos sin mancharse. Se depura incluso el Partido Fascista de mafiosos infiltrados. Pero entonces Mussolini decide ya centrarse en otros temas. Mori es ascendido pero con ello deja la acción, y se da por liquidada a la Mafia, dejando de presionarse tan directamente contra ella. Un error. 

La Mafia tuvo así un respiro. No logró recuperarse pero sí reorganizarse y a partir de 1940 espió y trabajó para los aliados, quienes pactaron con Luky Luciano, con Vitore Genovese, cuyos contactos con Hoffa (dirigente mafioso americano de los sindicatos) estableció el pacto democracia-Mafia que dura aún en Italia. Si vemos cómo se trata por parte del sistema el combate a ETA o la delincuencia financiera, vemos que no cumplen ni uno solo de los pasos que se deben seguir. ¿Pura incompetencia?... No, en realidad es una absoluta falta de interés real, absoluto, en resolver los problemas. Están dispuestos a aparentar, a hacer “algo”, no a resolver los problemas de verdad. El Sistema se basa en aceptar los problemas mientras no afecten a su esencia, el poder del dinero. Por eso cuando peligra la esencia sí usan los medios necesarios, como pasó en Argelia o Turquía cuando los integristas amenazaron de verdad en tomar el poder. 

Pero el sistema democrático-capitalista puede perfectamente convivir con la Mafia o con la usura y la estafa económica, con la delincuencia. Un terrorismo limitado o la corrupción no necesita combatirlas más que evitando que sean excesivamente generales y evidentes a la opinión pública. Democracia es Mafia legal. 

MANO DURA CON LA MAFIA. 

Todos los habitantes de este planeta sabemos por todos los medios de información que la más tenebrosa sociedad delictiva del mundo es la mafia siciliana. Hubo sólo un hombre que pudo doblegar su inmenso poder, su dinero sin límites, sin claudicar jamás: el último César, El Duce Benito Mussolini. Se podría definir esta lucha en tres etapas: 

1.Desde la Marcha sobre Roma (24 de octubre de 1922) hasta las elecciones legislativas de 1924, cuando existió obsecuencia y dádivas de padrinos como don Caló Vizzini, aunque la mafia siempre apoyó al partido liberal, que protegió sus actividades ilícitas. 


2. Desde la elección de diputados nacionales de 1924, el Dr. Alfredo Cucco, se convirtió en el líder fascista de Palermo. Luego fue invitado el Duce a una gira por la Isla, y cuando fue recibido en el pueblo de Piana dei Greci el intendente (a su vez padrino mafioso) lo trató despectivamente, sugiriéndole que "Sicilia no necesitaba a los fascistas". De regreso a Roma, el Duce nombra prefecto de policía en Sicilia al Comisario Cesare Mori, fascista valiente y audaz quien con los carabinieri y refuerzos del ejército (a pesar de las protestas del ministro de defensa, General Di Giorgi) ordena aniquilar la mafia. 

El primero en caer es el padrino Cuccia, el ofensor del Duce. El Comisario Spano tomó en un golpe comando el pueblo de Gangi, requisó casa por casa deteniendo a los padrinos Gaetano Ferrarello, Burgio (de Mazara) Diliberto (de Colli) y Bongiorno di Campofranco (Caltasinetta). Por otro frente los sindicatos fascistas enfrentaron a la mafia en la 

ciudad de Corleone, se fundó el primer sindicato corporativo cuyo primer secretario general fue Bernardino Verro y el líder sindical-campesino Aurelio Orago, hizo votar en el parlamento una ley de reforma agraria para Sicilia. Estas ofensivas contra el sindicalismo y los latifundistas colaboracionistas con la mafia fueron muy resistidas. El número de homicidios (por vendettas) disminuyó de 278 (1924) a 24 (1928). 

El Duce ordenó al Ministro de Justicia, Dr. Rocco, la redacción de un nuevo código penal, promulgado en 1930 con el objeto de derrotar a la Cosa Nostra. En represalia hubo muchos mártires entre los Camisas Negras víctimas de la mafia: Mariano De Caro y los hermanos Perricone. El Comisario Mori es designado senador nacional y reemplazado por el Comisario Albini. 

3. Estalla la II Guerra mundial. Luego de la derrota del Africa Korps en Túnez el 10 de julio de 1943, los aliados invadieron Sicilia y por un "pacto de caballeros" entre el presidente Franklin Roosevelt y el cappo di tutti cappi Lucky Luciano, la mafia colaboraría con la invasión a cambio del indulto a jerarcas mafiosos. Todo esto fue aprobado por el senador Estes Kefauver, presidente de la comisión antimafia del Senado de EE.UU. luego de la guerra. El contacto entre el Ejército de EE.UU y la mafia fue el Coronel Charles Poletti, de ascendencia italiana y amistades mafiosas de EE.UU. Primero ordenó liberar a todos los presos de la cárcel de Ucciardone (Palermo) y del penal de la isla de Pantellería. Luego nombró como intendentes de Villalba al padrino Vizzini y de Misilmeri al padrino Genco Russo. 

Los partisanos comunistas al mando de Antonio Canepa y Girolamo Li Causi y el contrabandista Salvatore Giuliano colaboraron en esta tarea de "Liberación", por la cual todos estos grupos: la mafia, los liberales, los marxistas y el ejército yankee realizaron un baño de sangre en Sicilia masacrando a todos los Camisas Negras y carabinieri ejecutados en las plazas públicas, como el ahorcamiento del incorruptible Comisario Amenta, en la ciudad de Corleone. El hecho disgustó al mismo Gral. Patton. 

En honor a la verdad se debe expresar que en la zona de Sicilia ocupada por los británicos, tanto por el Mariscal Lord Bernard Montgomery como el gobernador civil Lord Renneld Rodd, prohibieron cualquier tipo de colaboración con la mafia. 

La única época en la historia italiana en que dicho país estuvo libre de la delincuencia mafiosa fue durante el Gobierno Fascista entre 1924 y 1943, volviéndose a la "normalidad" luego de 1945. 

Fuente: Ramón Bau, La voz del Pueblo nº 9, Enero 2002

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