jueves, 15 de octubre de 2015

¿Por qué era necesario asesinar a JFK?


¿Que hizo y quién era John Kennedy para que desearan acabar con su vida los poderes intactos que dominan al PAÍS SUPER-POTENCIA MUNDIAL?

Kennedy fue un fiel opositor de las sectas secretas y las mafias financieras, principalmente los Rothschild y demás compinches como los Rockefeller. Siempre he creído que los Kennedy sabían más de lo que debían, los episodios relacionados con la post-segunda guerra mundial y la carrera espacial siguen teniendo mucho debate que implicaba a un Kennedy. Por otro lado, John Kennedy le dejó muy claro al primer ministro israelí que no permitiría que Israel se convirtiera en un estado nuclear, y esto tuvo fuertes implicaciones para los sionistas, recordemos que Israel es hoy un día un estado completamente armado y con gran capacidad nuclear. 

- Admirador del NACIONALSOCIALISMO en su juventud.

El asesinado presidente estadounidense John F. Kennedy llegó a expresar su admiración por el Nacionalsocialismo y Adolf Hitler durante un viaje turístico por Alemania antes de la Segunda Guerra Mundial, revela un libro publicado en Gran Bretaña llamado ''John F. Kennedy. Among the Germans. Travel Diaries and Letters 1937-1945''.

Entre las anotaciones del libro se puede leer: ''¿Fascismo?... lo correcto para Alemania''.

"Hitler emergerá, desde el odio que ahora le tienen, como una de las más significativas figuras que jamás haya vivido... Hay un misterio en el modo en que vivió y en la manera de su muerte, que vivirá y crecerá después de él. Él tenía aquello de lo que las leyendas están hechas".-John Kennedy

Claramente estamos hablando de un tipo que ponía en riesgo a la plutocracia usurera capitalista que gobierna EE.UU. desde las sombras.




- Luchaba contra las sociedades secretas estadounidenses


''Damas y caballeros, la palabra “Secreto” resulta repugnante en una sociedad libre y abierta. Y nosotros como pueblo, estamos inherentemente e históricamente opuestos a las sociedades secretas, a los juramentos secretos y a los procedimientos secretos. Nosotros hemos decidido hace mucho tiempo, que los peligros de un excesivo e injustificado ocultamiento de hechos pertinentes superan en gran manera los peligros que se han citado para justificarlos. 

Incluso hoy en día, hay poco valor en oponerse al hilo de una sociedad secreta imitando sus restricciones arbitrarias. Incluso hoy en día, hay poco valor en garantizar la supervivencia de nuestra nación si nuestras tradiciones no sobreviven con ella, y existe un verdadero gran peligro de que una necesidad anunciada para incrementar la seguridad sea aprovechada por aquellos ansiosos por expandir su maldad a los verdaderos límites de la censura oficial y la ocultación que no tengo la intención de permitir en la medida que esté bajo mi control, y ningún funcionario de mi administración, sea su rango alto o bajo, civil o militar, debería interpletar mis palabras aquí esta noche como un excusa para censurar las noticias, para reprimir la disidencia, para cubrir nuestros errores, o para retener de la prensa o del público los hechos que merecen ser conocidos. 

Porque nosotros nos enfrentamos alrededor de todo el mundo a una conspiración monolítica y despiadada que se basa principalmente en medios encubiertos para expandir su esfera de influencia, en infiltración en lugar de invasión, en subversión en lugar de elección, en intimidación en lugar de libre elección, en guerillas por las noches en vez de la policía por el día. Es un sistema que ha usado vastos recursos humanos y materiales para construir una maquina eficaz estrechamente tejida que combina operaciones militares, diplomáticas, de inteligencia, económicas, científicas y políticas. Sus preparativos son ocultos, y no públicos. Sus errores son enterrados, no salen en los periódicos. Sus disidentes son silenciados, no elogiados. Ningún gasto es cuestionado, ningún rumor es imprimido, ningún secreto es revelado. 

Ningún presidente debería temer el escrutinio público de su programa. Porque de aquél escrutinio viene el entendimiento, y de aquél entendimiento viene el apoyo o la oposición, y ambos son necesarios. No estoy pidiendo que vuestros periódicos apoyen una administración. Pero estoy pidiendo vuestra ayuda en la tremenda tarea de informar y alertar al pueblo norteamericano. 

Porque yo tengo plena confianza en la respuesta y la dedicación de nuestros ciudadanos, siempre que estén bien informados.

Yo no sólo podría no reprimir las controversias entre vuestros lectores, yo más bien le doy la bienvenida. Esta administración tiene la intención de ser sincera acerca de sus errores. Porque, como un hombre sabio una vez dijo, “Un error no se convierte en una equivocación hasta cuando te rehuses de corregirlo”. Nosotros tenemos la intención de tomar completa responsabildad de nuestros errores. Y esperamos que ustedes señalen aquellos errores que nosotros hayamos descuidado. 

Sin debate, sin crítica, ninguna administración y ninguna nación puede tener éxito, y ninguna república puede sobrevivir. Es por eso que el legislador ateniense Solón decretó como delito que cualquier ciudadano se desentendiera de las controversias. Es por eso que nuestra prensa fue protegida por la primera enmienda, el único asunto en América específicamente protegido por la constitución, no principalmente para divertir y para entretener, no para dar énfasis a lo trivial y lo sentimental, no para simplemente dar al público lo que quiere, sino para informar, para despertar, para reflexionar, para exponer nuestros peligros y nuestras oportunidades, para indicar nuestras crisis y nuestras elecciones, para dirigir, moldear, educar y a veces incluso irritar la opinión pública. Esto significa una mayor cobertura y un mayor análisis de las noticias internacionales, porque ya no están tan lejos y extrañas, sino cerca, a la mano. Esto significa una mayor atención a mejorar la comprensión de las noticias, así como también mejorar la transmisión. Y significa, finalmente, que el gobierno en todos los niveles debe cumplir sus obligaciones para ofrecerles la información más completa posible fuera del estrecho límite de la seguridad nacional. 

Y lo mismo sucede con la imprenta, con el registro de sus publicaciones, la conservación de su consciencia, el mensajero de sus noticias, que nosotros buscamos para fortaleza y asistencia. Confiando que con vuestra ayuda, el ser humano llegará a ser aquello para lo que ha nacido, un ser libre e independiente.''

- John Fitzgearl Kennedy, 27 de abril de 1961. Curiosamente sería su último discurso, como han podido ver Kennedy habla sobre el peligro de los regímenes comunistas y alerta una encubierta infiltración de estas ideologías humanistas y sus relaciones con la Masonería y las sociedades secretas.

- Había decretado tomar el control de la Reserva Federal en manos de agentes económicos internacionalistas.

El 4 de junio de 1963 el presidente John F. Kennedy (el 35° presidente de los EE.UU.) firmó la Orden Ejecutiva 11110 que devolvió al gobierno de EE.UU. la facultad de emitir moneda, sin pasar por la Reserva Federal, propiedad de los Rothschild.



Menos de 6 meses más tarde, el presidente Kennedy fue asesinado por los Rothschild por la misma razón que se asesino al presidente Abraham Lincoln en 1865 cuando quiso imprimir dinero estadounidense para el pueblo estadounidense, es decir rebelarse contra la Banca Usurera.

Murió asesinado al recibir varios disparos durante el desfile de Dallas, el 22 de noviembre de 1963, siendo todavía presidente de los Estados Unidos. Lee Harvey Oswald, único acusado por el magnicidio fue asesinado dos días después por el judío Jacob Rubenstein, un personaje de la mafia conocido como Jack Ruby, durante el traslado de Oswald a la cárcel del condado de Dallas. La comisión Warren concluyó que Oswald había actuado solo en el asesinato. Sin embargo, el Comité Selecto de la Cámara sobre Asesinatos estimó en 1979 que podría existir una conspiración en torno a su asesinato.



Esta orden ejecutiva 11110 se anuló por el presidente Lyndon Baines Johnson (el 36° Presidente de los Estados Unidos desde 1963 hasta 1969) en el Air Force One, el avión oficial del presidente en el vuelo Dallas-Washington, el mismo día que el presidente Kennedy fue asesinado.


También. Después del asesinato de Kennedy, el nuevo Presidente, Lyndon B. Johnson, anuló inmediatamente la orden de Kennedy de retirar un total de 1.000 militares para finales de 1963, con su orden NSDAM #273 del 26 de noviembre de 1963.



J. Robert Oppenheimer, científico judío que supervisó el desarrollo de la primera bomba nuclear en el Proyecto Manhattan, recibiendo un apretón de manos masónico del presidente Lyndon B. Johnson.



- ¿UN ANTI-SIONISTA?

Se sabe que la actriz y cantante judía Marilyn Monroe, reconocida por su promiscuidad, fue una de las amantes del presidente John F. Kennedy, uno de los principales políticos opositores a la segregación racial contra la cual clamaban muchos intelectuales judíos.

Mickey Cohen habría sido el principal culpale de utilizar a la actriz Marilyn Monroe, para modificar las intenciones del presidente hacia Israel.





Otra, y probablemente la razón principal por el asesinato de Kennedy fue el hecho que él dejó bien claro al primer ministro israelí, David Ben Gurión, que en ningún caso iba estar de acuerdo con que Israel se convirtiese en un estado nuclear.




El periódico israelí Haaretz el 5 de febrero de 1999, en una revisión del libro de Avner Cohen, ''Israel y Bomba'', indica lo siguiente:

''El asesinato del presidente estadounidense John F. Kennedy puso fin abrupto a la enorme presión que se aplicaba por parte del gobierno de EE.UU., sobre el gobierno de Israel de suspender el programa nuclear.''

El libro daba a entender que si Kennedy se hubiese mantenido vivo, es dudoso que Israel hoy en día pudiese mantener función nuclear.



Los presidentes de EE.UU. elegidos en intervalos de 20 años y comenzando en 1840 con William Henry Harrison han muerto desempeñando el cargo (Harrison en 1840, Lincoln en 1860, Garfield en 1880,McKinley en 1900, Harding en 1920, Roosevelt en 1940). El asesinato de John F. Kennedy continuó este patrón. El intento de asesinar a Ronald Reagan quien, elegido en 1980, sobrevivió a un disparo en marzo de 1981 y el intento de asesinar a George Bush con una granada en el 2007 fueron las excepciones. Este patrón de muertes presidenciales es conocido como Maldición de Tecumseh.

Asimismo, JFK nos deja un gran ejemplo de patriotismo, de un hombre que luchó por su gente, que intentó aniquilar la parásita elite bancaria que gobierna los Estados Unidos de América. Al igual que otros líderes nacionalistas del mundo, nos da a pensar que si todos los líderes del mundo se parecieran un poco a estos líderes de gran nobleza, ya sea Perón, Nasser o Gadafi; distinto sería el mundo.

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