miércoles, 2 de septiembre de 2015

Plan Kalergi; exterminio de la Raza Blanca, hacia un Nuevo Orden Mundial.

Advertencia: La difusión de este artículo y su contenido no pretende exaltar el odio racial, sino fomentar la concienciación dela población para con la importancia de la preservación de la biodiversidad humana del planeta, como parte inalienable del todo de la naturaleza. Sin embargo, se defiende el derecho humano a decidir su propio futuro biológico y en consecuencia a la separación racial, con el objetivo de preservar su comunidad étnica, a la vez se opone a la esclavitud/manipulación/canalización de los individuos en pro de un plan mundial diseñado por unos pocos, con propósitos claramente raciales y de destrucción de la diversidad por grande o pequeña que esta sea. así como entendemos que haya individuos que prefieran mezclarse creemos que esa decisión es personal y debe garantizarse a las personas espacios donde poder vivir entre sus semejantes.

El Multiculturalismo es la punta de la lanza de la Globalización, que tiene como objetivo extirpar la identidad de los pueblos etnicamente europeos, arrancando de raíz a millones de personas de sus tierras y culturas ancestrales para transplantarles, como si fueran meros esquejes sin raíces, a tierras y culturas ajenas para sustituir a las poblaciones nativas, destruyendo su identidad etnocultural propia, acabando con la Diversidad que dice defender, creando sociedades a imagen y semejanza de la estadounidense, fracasada y ultra-violenta, dividida y sin identidad.








''Creo que hay un resurgimiento del antisemitismo en este punto de la historia. 'Europa todavía no ha aprendido cómo ser multicultural' y creo que nosotros (los judíos) vamos a ser parte del lanzamiento de esa transformación que DEBE ocurrir. 'Europa no va a ser esa sociedad monolítica que una vez fue en el siglo pasado'. Los judíos van a estar en el centro de todo esto, Europa emprenderá una transformación enorme. Ahora está entrando en un modo multicultural y los judíos serán mirados con resentimiento debido a nuestro papel de liderazgo, pero sin ese papel determinante y sin esa transformación, Europa no sobrevivirá.''

- Barbara Spectre, líder del instituto PAIDEIA (Instituto europeo de judíos en Suecia)






















''[...] Aceptando este desafío, Francia es fiel a su historia. Además ha sido siempre la consanguinidad la que ha provocado el fin de las civilizaciones y las sociedades, nunca el mestizaje. No es una elección es una obligación, un imperativo [...] No tenemos alternativa, de lo contrario nos veremos confrontados a problemas considerables. Debemos cambiar en todos los ámbitos, al mismo tiempo, en las empresas, en las administraciones, en la educación, en los partidos políticos. Y nos vamos [el gobierno] a imponer la obligación de obtener resultados. Si este voluntarismo republicano no tiene éxito, entonces será necesario que la República Francesa adopte medidas y emplee métodos más exigentes y coercitivos aún [...]'' 

- Nicolas Sarkozy (Aaron Mallah), 17/12/2008.


''Nuestra comisión de control… prohibirá a los Blancos cohabitar con Blancos. Las mujeres Blancas deberán cohabitar con miembros de las razas oscuras, y los hombres Blancos con mujeres Negras. ASÍ LA RAZA BLANCA DESAPARECERÁ, pues la mezcla de lo oscuro con lo blanco significa el final del hombre Blanco, y NUESTRO MÁS PELIGROSO ENEMIGO SE CONVERTIRÁ SÓLO EN UN RECUERDO.'' 

-Rabino Emmanuel Rabbinovich, 12 de enero de 1952, Budapest, Hungría, Our Race Will Rule Undisputed Over The World (Nuestra Raza Gobernara Indisputablemente Sobre El Mundo), discurso pronunciado en el Consejo de Emergencia de Rabinos Europeos. El discurso fue publicado por primera vez en la edición de mayo 1952 de Women’s Voice y la edición de septiembre de 1952 del servicio de inteligencia canadiense (CIS), publicado por Ronald A. Gostick y la Canadian League of Rights. También apareció en la publicación estadounidense Common Sense, publicado por Michael Conde McGinley.


Para saber qué es el Plan Kalergi, tenemos que buscar sus orígenes en la discriminación antiblanca. 

La discriminación antiblanca, extremismo antiblanco, antiblanquismo o eurofobia (conocida más comúnmente como racismo antiblanco, aunque este término se desaconseja por incluir terminología antiblanca), consiste en una actitud de odio, aversión, agresión o discriminación contra la raza blanca y su cultura. 


Este fenómeno posee características propias e inusuales que lo distinguen de otros tipos de racismo, por lo que resulta necesario hacer una descripción aparte. Una de esas características es el hecho de que por lo general la gente ha sido acostumbrada a no pensar en el racismo como una actitud que pueda darse contra la raza blanca, sino sólo contra otras razas, lo que la incapacita para condenar este racismo, cosa que revela la existencia de dobles estándares sociales. Existe un problema de percepción entre la gente en general con la discriminación antiblanca, que se manifiesta como ignorancia, negación o trivialización de esta forma de discriminación. Tal hecho obedece a varias causas: 

- Los particulares parámetros ideológicos presentes en el discurso de los medios de comunicación de masas sumados a la capacidad que han adquirido estos medios para controlar el pensamiento de la gente. 

- La denuncia de la discriminación contra las personas no blancas es lucrativa, da mucho dinero, mientras que la denuncia del antiblanquismo sólo da problemas. 

- En los países blancos, los inmigrantes no blancos cuentan con sólidas organizaciones que velan por sus intereses, mientras que los blancos no. 

- El origen filosófico e ideológico de las leyes existentes, así como el contexto ideológico y político en el que se aplican las leyes contra el racismo, contexto del que forman parte los encargados de aplicarlas, hace que, de momento, se hayan perseguido poco o nada los casos de discriminación antiblanca. 

- La discriminación positiva, forma más frecuente de manifestación de la discriminación antiblanca, es legal. 

- El dominio discursivo de la intelectualidad progresista, que ama a los inmigrantes y aborrece a la clase trabajadora nativa europea o eurodescendiente, consolida estos procesos. 

- El reconocimiento de la discriminación antiblanca es contrario a la ideología dominante. También se observa que, gracias a la educación moderna y las tendencias ideológicas de la globalización o la corrección política, basadas ambas en el marxismo cultural, existen personas que inconscientemente y sin tener la intención de serlo, se convierten en antiblancos. Por eso es que, aunque pudiera parecer contradictorio, surgen antiblancos incluso entre los propios blancos, lo que se denomina como endofobia, cosa que no sucede, por ejemplo, dentro de la raza negra. 

- La eurofobia como problema social global es un fenómeno exclusivo de la era posterior a la Segunda Guerra Mundial y es actualmente un racismo legal e institucionalizado pero astutamente encubierto. En el discurso dominante, la eurofobia es primero ignorada; cuando esto no es posible es negada, relativizada, trivializada, ridiculizada e incluso justificada abiertamente y sin consecuencias legales. Se trata de una política genocida extraoficial de los poderes internacionales y globalistas, que consiste en la implantación de políticas calculadas para reducir la población europea o eurodescendiente, la gradual sustitución demográfica con pueblos no-blancos en países blancos, así como la supresión de derechos e incluso agresiones y asesinatos contra miembros de la raza blanca. 

Los medios de comunicación de masas son agentes importantísimos, además, en el etiquetado social de los diferentes acontecimientos. No son los únicos agentes, cualquier institución social importante que maneje ideología lo es. Pero son muy relevantes. Los medios de comunicación establecen para el público qué es racismo y qué no es racismo. En los casos de auténtico racismo, los medios de comunicación tienden a informar enfáticamente de estos casos de racismo sólo si el racista es blanco. En los casos en que el racista pertenece a una raza no blanca, el hecho acaecido tiende a no ser etiquetado como “racismo”, sino como “incidente”, “altercado”, “problema”, etc., o simplemente a no aparecer (estar fuera de la agenda). En los casos de falso racismo es frecuente que el incidente en el que figure como víctima una persona no blanca sea etiquetado como “racismo” (haciendo uso de la fijación de agenda, así como utilizando los marcos noticiosos), mientras que si la víctima es blanca es frecuente que conserve su carácter de mero “incidente”, o que sea ignorado.


La sociedad celebra la reinvidicación racial del indígena americano o la del negro, pero rechaza cualquier reivindicación racial de la gente blanca. Expresiones de defensa u orgullo a la pertenencia a un grupo étnico, cultural como el "orgullo negro", o sector social determinado, (el "orgullo gay", por ejemplo), son bien aceptados por el común de la sociedad, pero cuando esta expresión es de orgullo blanco o la defensa de derechos civiles de los blancos, éstos últimos no son considerados bajo las mismas condiciones y se etiquetan siempre como "racistas", que "reivindican privilegios blancos" o que "derivan de un odio racial". 

Defensores de los derechos de los blancos, como el Dr. David Duke, desmienten esto y afirman que todas las razas, culturas y grupos étnicos tienen derecho a sentir orgullo de lo que son, a identificarse libremente con su raza, así como a desarrollar su propia cultura por separado, que una raza no debe dominar a otra, y que ninguna raza es intrínsecamente superior a otra y que las diferencias raciales deben ser respetadas. Si bien se oponen enérgicamente al mestizaje porque éste destruye la identidad y esencia de un pueblo, se oponen también a lo que hoy se conoce como racismo, y se ve la separación de distintas razas como la mejor manera de lograr que los diferentes grupos raciales vivan en armonía unos con otros, acabado así con el racismo de manera efectiva. Afirman que su deseo de retirarse de la sociedad multirracial y separar por motivos de raza elimina la posibilidad de someter a otros grupos étnicos o ser sometidos por éstos, y por lo tanto el orgullo blanco no tiene ninguna relación con el supremacismo blanco, o con supuestos privilegios de los blancos. 

Sin embargo, antiblancos como David Ingram o Carol M. Swain, haciendo a un lado estos hechos y apoyándose en los prejuicios alimentados por los medios durante las últimas décadas, han estructurado un discurso de odio eurofóbico, negando que el orgullo negro sea equivalente al orgullo blanco, y no admiten bajo ningún motivo que sea bueno que los blancos se identifiquen con su grupo étnico. Argumentan que "el primero es una estrategia defensiva destinada a corregir un estereotipo negativo", mientras que "el segundo, disfrazado como orgullo étnico, sirve para enmascarar y perpetuar los privilegios de los blancos", y que "las ideas deorgullo blanco existen meramente para dar una imagen positiva al supremacismo blanco". Ningún nacionalista blanco argumenta que el orgullo negro sea una forma de reivindicación y apología al supremacismo negro o a los privilegios negros, pero los eurofóbicos afirman sin base alguna que el objetivo no declarado delmovimiento nacionalista blanco es "promover la violencia racial", mostrando especial desprecio al separatismo blanco, el cual, a diferencia de lo que éstos antiblancos afirman, es un movimiento pacífico a favor de los blancos. 

El término "privilegio blanco" tiene su origen en la neomarxista Escuela de Frankfurt, que lo acuñó con el propósito de destruir la homogeneidad racial de los países blancos, ya que : Nadie habla sobre "privilegio chino" en China; nadie habla sobre "privilegio haitiano" en Haití; nadie habla sobre "privilegio japonés" en Japón; nadie habla sobre "privilegio somalí" en Somalia. Sólo los antiblancos hablan sobre "privilegio Blanco" en los países Blancos". 

Como parte de este programa de lavado de cerebro e ingeniería social destinados al genocidio contra la raza blanca por parte de dicha casta financiera, comercial y mediática, se intenta introducir, generalmente de manera sutil, en la psicología y la conciencia del público blanco, ideas que promueven la mezcla racial, la adopción de niños no-blancos, y diversas actitudes endófobas y xenomaníacas a través de situaciones que denigran y humillan a la gente blanca y que tienen el propósito de reducir la cantidad de niños blancos en dichos países. Se trata de anuncios comerciales de toda índole, carteles o spots de televisión que promueven en un segundo plano, las ideas que el globalismo desea imponer para el futuro próximo. Se induce de forma calculada a la gente blanca a que tomen sus decisiones en base a las exigencias impuestas por los ingenieros del Nuevo Orden Mundial.


Muchos de estos anuncios consisten en presentar mujeres blancas con bebés de raza negra, a veces también incluyendo parejas masculinas de raza negra. En spots de televisión se introducen generalmente personajes masculinos blancos, de personalidad endeble, psicológicamente inestables, tontos, inmorales, que son inevitablemente comparados con la superioridad física, intelectual o moral de los personajes masculinos negros y que siempre terminan teniendo ventajas sobre ellos, ganándose su valía reproductiva ante un personaje femenino que siempre es de raza blanca. El mensaje implícito, encubierto, que transmiten estos anuncios infiere que la gente blanca será sustituida en sus propios países por personas no blancas, ajenas del todo a la cultura europea. Por supuesto, nunca se ve lo contrario, como una negra con un bebé blanco. Esto demuestra claramente una perversa intención, en vez de un "inocente" fomento del ya de por sí perjudicial multiculturalismo. 



Ahora podemos ver en lo que ha desembocado toda esta propaganda: 

Plan Kalergi; el último plan judío para destruir la Raza Blanca



El Plan Kalergi es un plan genocida elaborado en 1923 por el político mestizo Richard Nikolaus Coudenhove-Kalergi junto con sus socios masones, precursores de la Unión Europea, para destruir a Europa y exterminar a la raza blanca, mediante el fomento del multiculturalismo (el primer paso hacia la dictadura de un único estado mundial) y la inmigración masiva de negros, asiáticos, mestizos latinoamericanos, amerindios y musulmanes con el fin de mezclarlos racialmente, produciendo así, según sus propias expectativas, una raza mestiza pasiva, amansada, predecible y manipulable, de carácter e inteligencia inferior sobre la cual pudiera gobernar eternamente la élite aristocrática judía, pues dicha mente inferior les impediría organizarse para rebelarse, e incluso darse cuenta de que están dominados. Este plan, expuesto en 28 tesis, está inspirado en el dominio humano sobre los animales de granja, los cuales, debido a su inferior inteligencia no pueden rebelarse.


Kalergi estaba a la cabeza de la conspiración que amenaza actualmente la subsistencia de los pueblos de Europa. Ya en 1923, y ante sus hermanos masones, este oscuro personaje proclamó que Europa sería dominada por una «raza aristocrática judía». Con tal fin, los europeos debían «ser cruzados» con negros y asiáticos como si de animales se tratara. De este "cruce", Coudenhove-Kalergi esperaba la consecución de una clase humana inferior, fácilmente gobemable y sin carácter.

Entre sus adeptos de primera hora se encontraban los políticos checoslovacos Tomáš Masaryk y Edvard Beneš así como el banquero Max Warburg, que puso a sudisposición los primeros 60.000 marcos.



El canciller austríaco, Monsignore Ignaz Seipel, y el más tarde presidente austríaco, Karl Renner, se encargaron después de liderar el "Movimiento Paneuropa". Kalergi mismo indicaba que altos políticos franceses apoyaban su movimiento para reprimir la revancha alemana. Así, el primer ministro francés Edouard Herriot y su gobiemo, al igual que líderes británicos de todos los ámbitos políticos y entre ellos el redactor jefe del Times, Noel Baker, cayeron en las maquinaciones de este conspirador. Finalmente, hasta consiguió atraer a Winston Churchill.

En 1926, Kalergi volvió de dar unas conferencias por Estados Unidos con la certeza de haber convencido a la opinión pública americana del plan de apoderamiento judío de Europa. Aquí le esperaban dos nuevos seguidores: el ministro de asuntos exteriores francés, Aristide Briand, y el canciller alemán, Stresemann. En el mismo año, el que más tarde se convertiría en el genocida checo de 300.000 alemanes sudetes, Edvard Benesch, fue nombrado presidente honorífico. El hasta ahora casi desconocido Kalergi, también negociaba con Mussolini para restringir el derecho de autodeterminación de los austriacos y favorecer todavía más a las naciones vencedoras de la Primera Guerra, aunque Mussolini no cedió.


De la interminable lista de altos políticos del siglo XX, hay que mencionar especialmente a Konrad Adenauer, el ex-ministro de justicia español, Ríos, y John Foster Dulles (EEUU). Sin respetar los fundamentos de la democracia y con la ayuda del «New York Times» y el «New York Herald Tribune», Kalergi sometió al congreso americano a sus planes. Su desprecio por el principio del gobiemo popular, lo manifiestó en una frase de 1966, en la que recuerda sus actividades de posguerra: "Los siguientes cinco años del Movimiento Paneuropeo se dedicaron principalmente a esta meta: con la movilización de los parlamentos, se trataba de forzar a los gobiernos para que construyeran Paneuropa". Ayudado por Robert Schuman, ministro de exterior francés de noble proveniencia judía, Kalergi logra quitarle al pueblo alemán la gestión de su producción de acero, hierro y carbón, y la pasa a soberanía supranacional. Aparecieron otros nombres: Degasperi, el traidor de la autodetemiinación de los Tiroleses del Sur y Paul-Henri Spaak, el líder socialista belga, finge querer establecer la paz entre el pueblo alemán y el francés a través de los herederos de Clemenceau, quien ideara el plan genocida de Versalles. Ya en los años veinte, determina el color azul para la bandera de la Unión Europea. El papel líder de Kalergi en la creación de la Europa multicultural y de la restricción del poder ejecutivo de parlamentos y gobiernos, queda patente hasta nuestros días, y se manifiesta en el otorgamiento del «Premio Coudenhove-Kalergi» al canciller Helmut Kohl como agradecimiento por seguir dicho plan, así como en el elogio y la adulación del poderoso personaje por parte del masón y europolítico, el primer ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker.

''Europa corre el riesgo de convertirse en negra por la inmigración ilegal y puede volverse otra África. Por el momento no es un nivel peligroso de la inmigración desde África a Europa, y no sabemos qué va a pasar. No sabemos si Europa seguirá siendo un continente avanzado y cohesivo o si seremos destruidos por esta invasión de bárbaros. Tenemos que imaginar que esto podría suceder, pero antes tenemos que trabajar juntos.'' - Muamar Gadafi


Kalergi se declaraba a favor de un "pacifismo" que exige la paz de las naciones, pero permitía la violencia del poder judío. Sólo apoyaba la declaración de igualdad ante la ley, hasta que el sistema judicial actual fuese abolido. A esto lo llama "eliminación de la desigualdad injusta". Tras la toma del poder por parte de la «raza noble judía» conseguida gracias a la exigencia de igualdad, ésta quedará anulada. A partir de entonces, los judíos consolidarán su soberanía sobre los no-judíos con la «desigualdad justa». También desdeña leyes y cláusulas que el propio país defiende y exige, cuando se trata de atacar a otros pueblos. Kalergi declara a los hombres incapaces de gobemarse a sí mismos, de ahí que proclame un Nuevo Orden Mundial.

Ingeniería Social destinada a destruir la demografía occidental.


Con la abolición global de la democracia, los judíos pretenden llevar la paz, la cultura y la alimentación a toda la humanidad. Califica de «afortunada providencia» el hecho de que la humanidad pueda ser dirigida por esta «noble raza judía». Se jactó de que los judíos son los líderes del socialismo, del comunismo y del capitalismo, confirmando así el punto de vista de nacionalsocialistas y fascistas. La gran influencia judía en el gobierno soviético y estadounidense o en los servicios secretos es fácilmente comprobable. Así, un 37% de los miembros del NKVD pertenecía a la étnia judía, sobre todo, en el caso de los altos mandos, si bien, en términos generales, y en relación a su participación desmedida en estas ideologías, los judíos quedaron en minoría. Cuando propuso su plan y se jactó del liderazgo judío dentro del comunismo y el capitalismo, los bolcheviques ya habían matado a millones de enemigos políticos. Quiere ver reunidos «pólvora, oro y tinta» en las manos de la «raza superior judía». Con esto, Kalergi expresa esas palabras clave, mucho antes de la aparición política de Hitler. En general, confirma una sed de poder judía, como hasta entonces sólo la habían denunciado los antisemitas. Ahora se trata de comprobar, hasta qué punto sus planes se han llevado a cabo.



CONCLUSIÓN



De Europa Soberana 

La globalización ha sido dirigida por una casta financiera, comercial y mediática (los dueños del gran capital, banqueros, consejos de administración de consorcios que cotizan en bolsa, grandes empresarios, magnates mediáticos, dirigentes de ONGs, como por ejemplo, George Soros) altamente endogámica, que considera que la amalgama de la raza blanca, que vertebra a la Civilización Occidental (especialmente las clases medias y bajas europeas y los WASP y "rednecks" estadounidenses), es el único bloque social multinacional que, bajo ciertas condiciones, podría ser capaz de desafiar la hegemonía económica y política de la plutocracia mundialista.

Las identidades étnicas (especialmente las occidentales) son vistas como un obstáculo en los planes de la globalización, pues ellas representan un bastión reaccionario del antiguo orden natural de las cosas. Un mundo con muchas culturas y muchos pueblos resulta difícil de dominar por una sola castainternacionalista, ya que son miles de escenarios, cada uno con sus reglas —pero un mundo con una cultura y una sociedad global, es fácil de dominar: se forjan los valores y las mentalidades, se toma nota de las debilidades, y se procede. Por eso la globalización busca de forma sistemática y agresiva la disolución de las identidades de todos los pueblos del planeta. Y aunque a la homogeneización racial total le falta tiempo, la homogeneización de las ideas y del carácter, está muy avanzada: cada vez más se tiene la sensación de que la gente piensa igual en todas partes y tiene metas similares.

La inmigración masiva de los últimos tiempos sirve bien al objetivo de la homogeneización masiva de la humanidad, y está abocada a provocar graves conflictos sociales en el futuro próximo.

Una portada de la revista Time, en la que se lee: "La vida sin hijos: Cuando tenerlo todo significa no tener hijos", un panfleto escrito por la periodista judía y feminista Lauren Sandler, dirigido a un público blanco.


Los geoestrategas de la globalización están firmemente decididos a abolir la raza blanca y colonizar Occidente con pueblos tercermundistas. Los ingenieros sociales saben bien que, a la larga, de nada sirve tercermundizar la economía, la sociedad, la educación, la sanidad, la mentalidad o la cultura de un país, ya que los genes, los sentimientos, la geopolítica y los instintos tienen siempre la última palabra. Por tanto, deben tercermundizar también su código genético y su coeficiente intelectual. Europa debe perder su identidad, mezclarse con pueblos africanos y orientales y ser como una "segunda China": mano de obra dócil y barata, carne de cañón para la máquina trituradora de carne del capitalismo salvaje y desalmado. Gente lo bastante inteligente como para mantener el sistema en marcha con su trabajo aburrido, frenético y repetitivo —pero lo bastante tonta y poco imaginativa como para consumir ávidamente, sin preguntarse qué diablos ha pasado con su tierra, su pueblo y su espíritu. Los WASP de Norteamérica deben desaparecer y disolverse para dar a luz a una masa de hispanoamericanos y afroamericanos que no protestará por condiciones laborales y sociales humillantes y que se conformen con escuchar músicas mediocres, como el reggaeton, cada fin de semana para mantenerse contentos. Los australianos deben caer bajo la órbita de Asia Oriental, los criollos iberoamericanos deben sumergirse también en el mestizaje (al tener dificultades e impedimentos para constituir para ellos un espacio vital exclusivo), y los bóers, que están sufriendo limpieza étnica en estos mismos instantes, deben ser exterminados en un genocidio violento. El lento predominio de la demografía tercermundista transformará para siempre la faz de Occidente y del mundo entero.

Los motivos para que la principal víctima de la globalización sea la raza blanca son los siguientes: 

La raza blanca no se adapta a vivir en condiciones de dumping social y ambiental. Cuando la raza blanca ha padecido condiciones terribles, generalmente se ha levantado, se ha movilizado y ha luchado. La mayor parte de luchas sociales y civiles han sido iniciativa de la raza blanca. A lo largo de la historia, la raza blanca ha reaccionado numerosas veces quitándose a sus parásitos de encima, quizás también porque es la raza a la que los parásitos han acudido en mayor cantidad. Actualmente, es necesaria una enorme y costosa infraestructura de pan y circo para que la raza blanca se deje explotar. Por tanto, se trata de un grupo humano que no encajará en el nuevo modelo social (un mundo en el que se trabaje cada vez más a cambio de cada vez menos y en condiciones cada vez peores). 
La raza blanca tiene más iniciativa y es más imaginativa, creativa y disciplinada que otras razas. Ha heredado una fortísima carga apolínea (racional y lógica) en sus razonamientos y tiende a hacerse demasiadas preguntas. De nuevo, para anular estas cualidades, es necesaria una enorme red mediática. 
La raza blanca tiene los medios (herencia cultural, patrimonio artístico, código genético, historia, etc.) para inspirarse en el pasado y elevarse por encima de las servidumbres del mundo material y las limitaciones de su entorno. Un pueblo que ha descubierto maneras de alimentar a su espíritu e ir "más allá", preferirá morir antes que caer en la esclavitud. 
Debido a las condiciones civilizadas y protectoras que hemos creado, la raza blanca tiene actualmente más cantidad de retrasados mentales y desperdicios evolutivos que otras razas, sin embargo, históricamente, ha engendrado también muchos más genios. Si algún día pudiese nacer un genio capaz de levantar a las masas y ponerlas a luchar contra la globalización, lo más probable sería que dicho genio fuese de raza blanca. 
La manipulación psicosocial de la raza blanca es cara. Se requiere un bombardeo de mensajes sedantes, neutralizantes y embrutecedores las veinticuatro horas al día, el mantenimiento de circos mediáticos enormes, de una educación castrante y de sistemas de domesticación de tipo religioso, legislativo e ideológico. La manipulación social de otras razas es mucho más barata: las chucherías, el dinero y las comodidades de baja estofa sirven de sobra para seducirles. Esto es evidente tanto en el Tercer Mundo como en Asia Oriental. El Mercado ha necesitado milenios para domesticar a la raza blanca, pero en China ha bastado abrir el grifo del dinero para que el pueblo se arrojase a los brazos del consumo. En el Tercer Mundo la cosa es más sencilla aun: los objetos llamativos, la música y las drogas hacen en una generación el trabajo que con la raza blanca llevó cientos de generaciones. 

Por tanto, todas las razas deben ser abolidas, pero es especialmente la raza blanca la que debe ser disuelta. El único grupo social que sobrevivirá a este maremágnum será aquel que practica para sí (pero no predica para los demás) un racismo feroz, cruzándose sólo con personas de su misma casta. El resto estará destinado a sumirse en una masa sin identidad, el ganado perfecto para llevar al matadero, el rebaño mundial con el que sueñan los jefes de la globalización. Cabe añadir que el multiculturalismo es el fin del mismo multiculturalismo, ya que a la larga, tenderá a generar una cultura única, sin nada que aglutine a las masas, salvo su común dependencia de la red global.

En octubre de 2013, la National Geographic, publicación alineada con el globalismo, publicó un artículo escrito por la judía Lise Funderburg, titulado: The Changing Face of America junto a varias fotografías de individuos racialmente mezclados y en el que "establece" -celebrando el genocidio blanco y como si quisiese ir familiarizando al lector con ello- "cómo el 'estadounidense' promedio lucirá en el año 2050".

2 comentarios:

  1. en metapedia sale error 404 cuando pones el link de plan kalergi

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  2. Muy bueno el artículo, pero tengo una duda, muchas veces vi que escriben "geNOcidio". Cuál es el motivo para poner el "no" en mayusculas?

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